Moda
Durante las últimas temporadas, los pantalones han explorado todo tipo de proporciones, desde siluetas de pierna ancha hasta formas barrel y cortes más ajustados. Para el otoño de 2026, la atención vuelve a una construcción mucho más clásica: los pantalones plisados.
Tradicionalmente asociados con la ropa de oficina y la sastrería más formal, esta temporada aparecen bajo una nueva perspectiva. El pliegue sigue aportando estructura, pero la silueta se relaja, los volúmenes se amplían y los tejidos adquieren una caída más suave. El resultado es una prenda que conserva la elegancia de la sastrería sin sentirse rígida ni excesivamente seria.

Las pasarelas de 2026 confirman este cambio. Giorgio Armani y Max Mara recuperan el pantalón plisado desde una perspectiva clásica y refinada, mientras Givenchy juega con una pierna más recta y un contraste inesperado entre códigos tradicionalmente masculinos y prendas femeninas. En Dior, Jonathan Anderson lleva la idea hacia un territorio todavía más relajado, con pantalones amplios y fluidos cuya silueta se acerca incluso a la de una falda.
El denominador común es claro: el nuevo pantalón de vestir ya no necesita parecer estrictamente de vestir.
Sastrería relajada, pero con intención

La popularidad de los pantalones plisados responde a una nueva manera de entender la elegancia. Después de varias temporadas dominadas por el volumen y las siluetas oversized, la moda parece buscar un punto intermedio: prendas cómodas que mantengan una estructura visible y piezas refinadas que no limiten el movimiento.
El pliegue resulta perfecto para conseguirlo. Aporta espacio y fluidez alrededor de las piernas, pero conserva una línea definida que evita que el pantalón se vea demasiado informal. La cintura alta, las pinzas marcadas y las piernas amplias construyen una silueta relajada, aunque cuidadosamente pensada.
Además, su versatilidad permite llevarlos mucho más allá de la oficina. Una camiseta básica, una sudadera o una chaqueta bomber pueden restarles formalidad; una blusa femenina, un top ajustado o un blazer coordinado los llevan hacia una estética más sofisticada. Incluso el contraste de materiales puede cambiar completamente su personalidad: gamuza, crochet, tejidos transparentes o punto suave aportan una dimensión más contemporánea.
Cómo llevarlos esta temporada

El secreto está en equilibrar el volumen. Cuando el pantalón tiene una pierna amplia, una parte superior más ajustada o ligeramente corta ayuda a definir la cintura y evita que la silueta se pierda. Un cinturón también puede funcionar como elemento de estructura, especialmente cuando se combina con una camisa o blazer.
Para un look más pulido, una combinación tonal de pantalón plisado, blazer y jersey ajustado crea una silueta sofisticada y fácil de llevar. Para una propuesta más relajada, basta sustituir las piezas de sastrería por una camiseta básica, una sudadera o una chaqueta corta.
Los accesorios también tienen la capacidad de cambiar el resultado. Un bolso estructurado y zapatos de tacón mantienen el carácter elegante; unas zapatillas minimalistas, gafas grandes o un bolso de aspecto suave hacen que el conjunto se sienta mucho más cotidiano.
Los pantalones plisados demuestran que la nueva elegancia no está en vestir de manera más formal, sino en encontrar el equilibrio entre estructura y libertad. Para el otoño de 2026, ese equilibrio convierte a este clásico de la sastrería en una de las piezas más fáciles y sofisticadas del guardarropa.