En Primavera-Verano 2027, Chloé encuentra su fuerza en el movimiento. Los flecos caen en cascadas sobre vestidos y ponchos, las flores aparecen trabajadas sobre encajes y guipures, y la joyería deja de ser un simple complemento para convertirse en parte de la propia silueta.

La propuesta de Chemena Kamali construye una feminidad etérea, pero lejos de sentirse frágil. Las texturas tienen presencia, las prendas se mueven alrededor del cuerpo y los elementos más ornamentales encuentran un contrapunto en piezas de sastrería mucho más relajadas.

Una cascada de flecos

Modelo desfilando con un minivestido blanco de escote en V pronunciado, cubierto con una capa de flecos largos y bordados florales texturizados, complementado con zapatos bajos acordonados de piel blanca.
Los flecos dinámicos y los detalles artesanales blancos definen una propuesta de aire bohemio y etéreo sobre la pasarela. Foto: Chloé

Los flecos son uno de los grandes protagonistas de la colección. Aparecen en ponchos y vestidos cortos, organizados en capas que forman una caída en V y acompañan el movimiento del cuerpo.

Sobre estas siluetas aparecen escotes y cuellos construidos en encaje y guipure floral en relieve, creando un contraste entre la riqueza de la textura y la ligereza de los flecos. El efecto cambia según el color: blanco impoluto, rosa empolvado y negro profundo construyen tres interpretaciones de una misma sensibilidad.

Más que decorar las prendas, los flecos funcionan como una extensión del cuerpo. Cada paso modifica su caída y convierte el movimiento en parte esencial de la propuesta.

Cuando la joyería se convierte en ropa

Modelo desfilando con un corpiño o sujetador de cadena metálica adornado con grandes flores argenta y doradas, combinado con pantalones sastre blancos de talle alto.
La joyería corporal y los motivos florales metálicos se convierten en protagonistas absolutos de la silueta. Foto: Chloé

Uno de los gestos más inesperados aparece en un top inspirado en un sujetador, construido completamente como una pieza de joyería metálica. Motivos florales troquelados y cadenas doradas forman una superficie escultórica que transforma el cuerpo en el centro de atención.

El contraste resulta especialmente interesante cuando esta pieza se combina con pantalones de vestir sastreados en tono marfil y tiro alto. La precisión de la sastrería equilibra la exuberancia de la joyería, demostrando que el exceso y la sobriedad pueden convivir dentro de una misma silueta.

Romanticismo con los pies en la tierra

Modelo luciendo un conjunto en tono rosa polvoriento, compuesto por una blusa de hombros caídos con flecos y aplicaciones florales, un vestido corto ajustado de encaje y calzado plano en tonos tierra.
La paleta de tonos románticos suaves se fusiona con texturas ricas en encaje y movimiento. Foto: Chloé

La colección también encuentra espacio para prendas más estructuradas y prácticas. Las bermudas de sastrería, de corte recto y longitud justo por encima de la rodilla, introducen una sensación más relajada que contrasta con las texturas ornamentales.

El calzado continúa esta idea. Sandalias de tiras finas conviven con zapatillas planas inspiradas en los zapatos de ballet y los Oxford, reforzando una estética artesanal que prioriza la comodidad sin abandonar la delicadeza.

Una feminidad que se mueve

Modelo portando un conjunto completamente negro de cuello alto con inserciones de encaje intrincado, capa superior de flecos largos y falda corta a juego con zapatos negros de cordones.
El negro absoluto aporta dramatismo y sofisticación a la clásica estética fluida de la casa de moda. Foto: Chloé

En Chloé SS27, el romanticismo no aparece como una imagen estática. Las flores, los encajes y los flecos adquieren vida cuando entran en contacto con el movimiento, mientras la sastrería y el calzado plano llevan esa feminidad hacia un territorio más cotidiano.

El resultado es una colección donde lo ornamental y lo práctico encuentran un punto de encuentro. Una forma de vestir romántica, sí, pero pensada para caminar, moverse y ocupar el espacio con naturalidad.