Moda
El otoño británico tiene un uniforme propio: botas de piel, prendas de punto, pantalones de corte recto y una chaqueta encerada capaz de resistir la lluvia sin perder su carácter. Esta temporada, la estética campestre vuelve a ganar terreno en la moda y coloca a la chaqueta estilo Barbour entre las piezas más interesantes del guardarropa. Su silueta utilitaria, tradicionalmente asociada con la vida en el campo, encuentra nuevas posibilidades en conjuntos urbanos que combinan comodidad, texturas y referencias clásicas.
El atractivo de esta prenda está en el contraste. Su apariencia robusta convive con piezas más delicadas o estructuradas, mientras que su acabado encerado aporta una textura reconocible incluso en los estilismos más sencillos. No necesita demasiados elementos para destacar: basta con elegir las proporciones adecuadas.
La herencia británica detrás de la chaqueta encerada
Para entender el lugar que ocupa esta chaqueta en la moda, hay que volver a 1894, cuando John Barbour fundó su compañía en South Shields, Inglaterra. La firma comenzó desarrollando prendas resistentes para quienes trabajaban al aire libre y necesitaban protegerse del viento y la lluvia. El algodón encerado se convirtió en uno de sus materiales característicos gracias a sus propiedades protectoras y su durabilidad.
Con el tiempo, la chaqueta trascendió su función original y pasó a formar parte del imaginario del estilo británico. El cuello de pana, los bolsillos amplios, los cierres prácticos y los tonos verdes y marrones consolidaron una identidad vinculada tanto al campo como a una forma de vestir clásica y funcional.
Hoy, la influencia de Barbour va más allá de la propia firma. Las chaquetas enceradas aparecen en distintas versiones, con proporciones renovadas y detalles que reinterpretan el diseño original. La esencia permanece, pero su contexto ha cambiado: ya no se limita a los paisajes rurales y encuentra su lugar en la ciudad.
Cómo llevar el estilo campestre a la ciudad
La clave para incorporar esta chaqueta al guardarropa actual está en combinarla con prendas que contrasten con su carácter utilitario. Unos pantalones sastre, una camisa blanca y mocasines crean un conjunto pulido que equilibra la informalidad del algodón encerado. Para una propuesta más relajada, los jeans rectos, un jersey de punto y unas botas de piel mantienen la conexión con sus orígenes.
También puede llevarse con faldas midi, vestidos ligeros y botas altas. La mezcla de materiales y volúmenes evita que el resultado se sienta demasiado tradicional y aporta una lectura más contemporánea de la estética campestre. En los días más fríos, un suéter de cuello alto o una bufanda de lana completan el conjunto sin restarle protagonismo a la chaqueta.
En cuanto al color, el verde oliva sigue siendo una de las opciones más reconocibles, aunque los tonos marrones y azul marino ofrecen alternativas igual de versátiles. Combinados con beige, gris o denim oscuro, construyen una paleta discreta que permite jugar con las texturas.
Una inversión de estilo más allá del otoño

La permanencia de la chaqueta encerada responde a algo más que su apariencia. Su diseño funcional y sus materiales resistentes la convierten en una pieza pensada para acompañar distintas temporadas. Además, su estética admite cambios de estilo sin perder identidad: puede llevarse con prendas clásicas, mezclarse con básicos deportivos o integrarse en conjuntos más sofisticados.
Su encanto también está en el paso del tiempo. Las marcas de uso y las variaciones en la textura forman parte de su carácter, alejándola de la perfección uniforme de otras prendas. En lugar de depender de una silueta pasajera, se apoya en una historia reconocible y en una funcionalidad que sigue teniendo sentido.
Este otoño, la chaqueta estilo Barbour confirma que la inspiración británica continúa ofreciendo fórmulas relevantes para vestir. Entre la tradición rural y el ritmo urbano, su presencia demuestra que algunas de las prendas más interesantes no necesitan cambiar por completo: basta con encontrar nuevas formas de llevarlas.
*IMAGEN: Getty Images