Britney Spears fue arrestada bajo sospecha de conducir bajo los efectos del alcohol en Ventura, California, la noche del miércoles 4 de marzo, y fue liberada durante la madrugada tras haber estado detenida para la investigación.

Según los registros de la Oficina del Sheriff de Ventura, el arresto de la cantante de 44 años se catalogó como “citación y liberación” sin libertad condicional, y tendrá que comparecer ante un tribunal por este incidente el 4 de mayo.

“Este fue un incidente desafortunado y completamente inexcusable”, declaró un representante de Spears en un comunicado. “Britney tomará las medidas correctas y cumplirá con la ley, y esperamos que este sea el primer paso para un cambio tan esperado en su vida. Ojalá pueda recibir la ayuda y el apoyo que necesita en estos momentos difíciles”.

“Sus hijos pasarán tiempo con ella. Sus seres queridos elaborarán un plan, tan necesario, para que alcance el éxito y el bienestar”, agregó.

Britney, cuyos videos en redes sociales han generado mucha polémica, aparentemente también eliminó su Instagram esta semana.

Este arresto ha ocurrido en medio de años de altibajos para la cantante. En 2021, un juez liberó a Britney de su tutela de 13 años y el mes pasado, se filtró que vendió su catálogo musical. 

Recientemente, ha sido muy franca sobre cómo siente que fue tratada por su familia, incluyendo a su padre, Jamie; su madre, Lynne; y su hermana, Jamie Lynn. En una publicación de Instagram de febrero habló de esto sin nombrar directamente a nadie.

Desde entonces ha causado preocupación por los videos que publica en redes sociales, culminando con este arresto.