Cuando hablamos de los básicos del guardarropa, la camisa blanca siempre aparece. Pero ¿qué la hace tan esencial? En parte, porque funciona como el lienzo perfecto sobre el cual construir cualquier look: del denim a la sastrería, va con todo. Pero también tiene un protagonismo propio: nada se compara con la frescura y nitidez de una buena camisa blanca. Encuentra el corte ideal y se convertirá en tu comodín de confianza. Aquí, cinco opciones para probarla esta primavera.
1. CON AZUL COBALTO

Hay algo futurista y muy estiloso en combinar el blanco con azul cobalto, así que esta primavera no temas en probar esta fórmula de colores. Puedes probar con chalecos o faldas de este tono, y dejar que el blanco funcione como lienzo para el azul. Visto en pasarelas como Miu Miu y Prada, estos dos colores no tienen falla.
2. DENIM DESLAVADO

Aunque el azul cobalto da más protagonismo, para lograr un efecto monocromático sin necesariamente recurrir al all white puedes usar jeans o maxi faldas en denim deslavado. Ideal para armar looks relajados en una salida casual, aún manteniendo el enfoque de un estilo pulcro y bien acomodado.
3. ALL WHITE

Ahora, que si te gustan los looks sencillos y de una sola paleta de color, la camisa blanca con una falda de un tono similar será la combinación más armoniosa. Con este look all white puedes experimentar con tus accesorios, como bolsos o zapatos con un pop de color, o llevar accesorios llamativos plateados o dorados.
4. FALDA NEGRA

Una de las combinaciones favoritas de Carolina Herrera: camisa blanca y falda negra. Puedes optar por las faldas lápiz en corte ejecutivo para un look más business casual, o llevarla con relieves de encaje para formar un estilo primaveral. Es una de las fórmulas de moda que no tienen falla, y las casas de moda siguen apostando por este básico consentido.
5. CAMISA Y JORTS

Los jorts no se irán a ningún lugar esta primavera 2025. La camisa blanca es ese básico ideal para combinar con esta prenda, misma que puedes usar en color blanco o en mezclilla blanca u oscura. Un look perfecto para días calurosos y cuando definitivamente no quieras usar jeans, pero sí rockear esa camisa blanca.