Esta temporada, el color deja de ser un detalle secundario para convertirse en el elemento que define un look. Las botas burdeos son la prueba: su tonalidad profunda aporta carácter al calzado de invierno sin renunciar a la elegancia de los clásicos. En versiones que van del vino oscuro al ciruela, este modelo regresa con una versatilidad que permite llevarlo tanto en conjuntos minimalistas como en propuestas más atrevidas.

En las pasarelas de Otoño-Invierno 2026-2027 y en las calles de las principales capitales de la moda, el burdeos aparece en botas altas, diseños de tacón y siluetas de inspiración noventera. El resultado es una alternativa al negro que no necesita imponerse para hacerse notar.

Un clásico que vuelve a las pasarelas

Las botas burdeos han atravesado distintas décadas adaptándose a los códigos estéticos de cada época. Durante los años setenta, los modelos altos hasta la rodilla y de tacón grueso formaron parte de una imagen asociada con el estilo burgués, especialmente cuando se combinaban con faldas midi de terciopelo y abrigos de tweed. En los noventa, las versiones robustas y de inspiración militar encontraron un lugar dentro de la estética grunge.

Para Otoño-Invierno 2026-2027, las casas de moda recuperan este calzado desde perspectivas distintas. Hermès apuesta por botas en un burdeos intenso que llegan por encima de la rodilla, combinadas con pantalones ajustados y minifaldas. Lanvin, en cambio, presenta modelos a la rodilla en tonos oscuros junto a vestidos midi, en una propuesta que privilegia las líneas elegantes y una paleta cromática sobria.

De Kendall Jenner a Zendaya: así se llevan

Fuera de las pasarelas, las celebridades han encontrado distintas maneras de incorporar las botas burdeos a sus guardarropas. Kendall Jenner las combina con una gabardina gris entallada y un modelo de tacón con la caña fruncida. La mezcla demuestra que este color funciona especialmente bien junto a tonos neutros, donde puede destacar sin alterar la armonía del conjunto.

Victoria Beckham prefiere una interpretación monocromática: combina las botas con una falda plisada de voile burdeos y un bolso a juego. Las variaciones de textura aportan profundidad al look y evitan que el mismo tono resulte uniforme.

Zendaya, por su parte, apuesta por unas botas altas burdeos con un vestido estampado y un abrigo de cuero coordinado. Emily Ratajkowski recupera la estética de los noventa con una gabardina negra extragrande y botas burdeos con acabado de efecto cocodrilo. Sus elecciones revelan la amplitud de la tendencia, que puede inclinarse hacia el minimalismo, el dramatismo o una actitud más urbana.

Cómo combinar las botas burdeos este invierno

El atractivo de las botas burdeos está en su capacidad para transformar prendas que ya forman parte del armario. Con pantalones negros y un abrigo de líneas rectas, aportan un acento de color que mantiene la sobriedad del conjunto. Combinadas con gris, adquieren un aire contemporáneo; junto al verde oliva, el beige o los tonos tierra, se integran de manera natural en la paleta otoñal.

Para quienes prefieren llevar la tendencia más lejos, un estilismo monocromático ofrece una alternativa sofisticada. Las botas pueden combinarse con una falda o un vestido del mismo tono, jugando con materiales como el cuero, el ante, el satén o el punto para crear contraste sin recurrir a otros colores.

La silueta también importa. Las botas altas acompañan minifaldas y vestidos midi, mientras que los modelos planos o de tacón grueso funcionan con pantalones rectos, denim oscuro y prendas de inspiración masculina.

El burdeos confirma así su lugar entre los colores esenciales del invierno 2026. No sustituye a los clásicos, sino que ofrece otra manera de llevarlos: con profundidad, personalidad y una elegancia que se reconoce en los detalles.

*IMAGEN: Getty Images