Moda
Para su segunda colección al frente de Balmain, Antonin Tron continúa buscando la manera de relacionar su propia identidad con la historia de la casa. El punto de partida esta temporada parece estar lejos de París, aunque la colección mantiene una conversación constante con su origen francés.
El diseñador, parisino y con una sensibilidad marcada por el surf, encontró inspiración en el viaje que el filósofo Michel Foucault realizó a la costa oeste estadounidense en 1975. De ahí surge una colección atravesada por el desierto, la psicodelia y una idea de expansión mental que contrasta con la tradición intelectual francesa.
El desierto como territorio creativo

Tron encontró en Foucault in California, el relato sobre la experiencia de Foucault en Estados Unidos, una puerta hacia un imaginario donde el desierto funciona como espacio de experimentación, transformación y también desilusión.
A partir de esta referencia aparecen elementos asociados con la cultura del Oeste estadounidense y su imaginario psicodélico: Jim Morrison, Joan Didion y Walter De Maria forman parte de un universo que el diseñador mezcla con la tradición intelectual francesa.
La colección se construye así desde una colisión de referencias. Por un lado, la estructura y el rigor vinculados con París; por otro, la libertad psicológica y expansiva del paisaje estadounidense.
Jim Morrison aparece entre cuero y color

La música también se convirtió en parte fundamental de esta atmósfera. El desfile estuvo acompañado por una mezcla de canciones de Jim Morrison que comenzó con Riders on the Storm, reforzando la sensación de viaje y misterio.
La referencia más directa al músico apareció en uno de los looks centrales de la colección: pantalones de piel de vaca con cordones, combinados con un abrigo de piel de anguila en un intenso tono púrpura y una camisa de jacquard con estampado de ocelote.
El resultado mezcla sensualidad, exceso y una cierta actitud rockera, llevando el imaginario del desierto hacia un territorio mucho más sofisticado.
Encontrar una nueva voz para Balmain

La propuesta parte de archivos de la casa, incluyendo fotografías de sus desfiles de los años 40, pero los coloca dentro de un universo mucho más personal. París y California, intelectualidad y psicodelia, tradición y experimentación aparecen como fuerzas opuestas que pueden convivir dentro de una misma colección.
Para Balmain, esta nueva etapa parece construirse precisamente desde esa búsqueda: no borrar la identidad de la casa, sino encontrar nuevos caminos para interpretarla. En Primavera-Verano 2027, Antonin Tron comienza a dibujar ese territorio entre el rigor parisino y la libertad del desierto americano.