Moda
El cabello recién teñido tiene un “efecto salón” que todas quisieran conservar: color intenso, brillo uniforme y una sensación de cabello sano. Sin embargo, factores como el agua caliente, la exposición al sol, el uso de herramientas de calor o el tiempo entre lavados pueden acelerar la pérdida de pigmento y opacar el resultado.
Para evitar esto y el color dure más, además de elegir un tinte de la mejor calidad, es importante poner atención en lo que sucede después: la rutina de cuidado post-color.
“El proceso de coloración abre la cutícula del cabello para depositar el pigmento, y esa misma apertura es la que puede dejarlo salir con la misma facilidad si no se sella correctamente. La rutina post-tinte no es un paso opcional, es la que determina si el color se mantiene vibrante o se desvanece antes de tiempo”, explica en un comunicado Javier Pérez, especialista de Koleston de Wella.
Para poder darle un cuidado ideal a tu cabello teñido, estas son las recomendaciones:
- Esperar antes del primer lavado. Los especialistas recomiendan evitar lavar el cabello durante las primeras 48 a 72 horas después de la coloración, tiempo en el que la cutícula termina de sellarse y el color se fija de forma más estable.
- Shampoo y acondicionador específicos para cabello teñido. Fórmulas libres de sulfatos agresivos ayudan a limpiar sin arrastrar el pigmento, mientras que un acondicionador para cabello con color contribuye a sellar la cutícula después de cada lavado.
- Agua tibia o fría, nunca caliente. El agua caliente abre la cutícula y facilita que el color se escape con cada enjuague; el agua tibia o fría ayuda a mantenerla cerrada.
- Mascarillas y tratamientos de brillo una o dos veces por semana. Los tratamientos intensivos nutren la fibra capilar, reponen la hidratación que se pierde durante el proceso de coloración y potencian el brillo del color.
- Protección frente al calor y al sol. El uso de protectores térmicos antes de secadoras, planchas o tenazas, así como productos con filtro UV para el cabello, ayuda a evitar que el color se torne opaco o cambie de tono por la exposición al sol.
- Espaciar los lavados. Reducir la frecuencia de lavado. Puedes apoyarte con shampoo en seco entre sesiones, esto te ayudará a disminuir el número de veces que el cabello pierde pigmento por el enjuague.
Con una rutina post-tinte constante, el color puede mantener su intensidad por más tiempo, reduciendo la necesidad de retoques frecuentes y cuidando la salud general del cabello.