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La relación entre el deporte y la Alta Relojería suma un nuevo capítulo con una colaboración que lleva más de una década construyéndose. Audemars Piguet y Serena Williams presentan el Royal Oak Cronógrafo Automático “Serena Williams” Edición Limitada, un reloj creado junto a la tenista, empresaria y productora que combina cerámica blanca con una esfera de nácar rosa y que estará limitado a solamente 500 piezas.
Más que colocar el nombre de Williams sobre uno de sus modelos, la manufactura suiza trasladó elementos de su personalidad a la pieza. La resistencia, precisión y disciplina asociadas a su carrera conviven con una estética mucho más delicada. El resultado es un Royal Oak de 38 mm que busca demostrar que fuerza y feminidad no tienen por qué ocupar lugares opuestos.
Más de una década de relación con Audemars Piguet
La colaboración no comienza con este lanzamiento. Serena Williams y Audemars Piguet mantienen una relación desde hace aproximadamente una década, construida alrededor de una visión compartida del tiempo, el rendimiento y la evolución personal. Para la firma, la trayectoria de la deportista también representa la capacidad de comenzar nuevos capítulos y transformar los logros individuales en un legado construido con el apoyo de una comunidad.
Williams ha trasladado su carrera más allá de las canchas. Además de sus 23 títulos individuales de Grand Slam y cuatro medallas de oro olímpicas, fundó Serena Ventures en 2017 y lanzó la compañía multimedia Nine Two Six Productions en 2023.

Cerámica blanca y nácar rosa
Visualmente, la nueva edición se aleja de la idea de que un cronógrafo deportivo necesita una apariencia particularmente robusta. La caja, el bisel, la corona y el brazalete integrado están realizados en cerámica blanca, un material elegido tanto por su resistencia como por su acabado uniforme. Debido a su dureza, trabajarla exige gran precisión durante la fabricación y cada componente recibe acabados realizados a mano que alternan superficies satinadas y achaflanadas para conservar la arquitectura característica del Royal Oak.
El contraste aparece en la esfera de nácar rosa, un elemento que la marca relaciona con la energía femenina, la intuición y la fuerza interior. Su superficie iridiscente se acompaña de agujas de oro blanco luminiscentes, índices aplicados y detalles rodiados alrededor de los contadores. Incluso la ventana de fecha, colocada entre las cuatro y las cinco, adopta el rosa con números blancos para integrarse al conjunto.
El reloj incorpora además una segunda opción para llevarlo: junto al brazalete integrado de cerámica blanca se incluye una correa de caucho rosa, con pernos de cerámica blanca y cierre desplegable de titanio.

Serena Williams participó en su diseño
Los materiales tienen una intención particular para Williams. La deportista explica en el comunicado que el reloj refleja diferentes facetas de su personalidad: la fuerza y determinación que el público relaciona con su carrera, pero también creatividad, intuición y alegría.
Para ella, la cerámica blanca representa fuerza y resistencia, mientras que el nácar rosa introduce calidez y suavidad. “No es necesario elegir entre potencia y elegancia: puedes combinar ambas”, señala Williams al explicar la idea detrás de la colaboración.
Esa dualidad es precisamente lo que distingue a la pieza. El rosa no aparece simplemente como un recurso decorativo, sino como contrapunto a un material técnico y resistente, mientras que el tamaño de 38 mm mantiene el carácter deportivo del cronógrafo en dimensiones relativamente compactas.

En su interior está el nuevo Calibre 6401
El lanzamiento también tiene relevancia desde el punto de vista relojero. En el interior se encuentra el Calibre 6401 de cuerda automática, el movimiento de cronógrafo integrado de nueva generación de Audemars Piguet. Presentado a principios de 2026, sustituye al Calibre 2385, que durante casi tres décadas estuvo detrás de los cronógrafos compactos de la manufactura.
El mecanismo cuenta con rueda de pilares y un sistema patentado de embrague vertical diseñado para conseguir una activación más suave y mayor fiabilidad. Los contadores de minutos y horas se sitúan a las nueve y las tres, respectivamente. A través del fondo de zafiro puede verse además una masa oscilante de oro rosa de 22 quilates, acompañada por decoraciones tradicionales de Alta Relojería.
En cifras, el Calibre 6401 está compuesto por 350 componentes y 44 rubíes, funciona a una frecuencia de 4 Hz y ofrece una reserva de marcha mínima de 55 horas. La caja mide 11.1 mm de grosor y ofrece hermeticidad hasta 50 metros.

Un nuevo capítulo en la historia deportiva del Royal Oak
La relación entre el Royal Oak Cronógrafo y el deporte tampoco es nueva. El primer cronógrafo de la colección apareció en 1997 para celebrar el 25 aniversario del Royal Oak. Con el paso de los años, Audemars Piguet creó ediciones relacionadas con figuras y disciplinas deportivas, desde la vela de competición hasta colaboraciones con el jugador de críquet Sachin Tendulkar y el futbolista Leo Messi.
Ahora Serena Williams se incorpora a esa historia con una pieza que también refleja el lugar que ha construido fuera del tenis. Ilaria Resta, CEO de Audemars Piguet, destaca precisamente que su influencia ha trascendido el deporte y que su disciplina y sentido de comunidad han contribuido a abrir nuevos espacios para las mujeres.
Una edición limitada a solamente 500 piezas
El Royal Oak Cronógrafo Automático “Serena Williams” tendrá una producción de únicamente 500 ejemplares. Su combinación de cerámica blanca, nácar rosa, detalles de oro y el nuevo Calibre 6401 hace que el lanzamiento reúna varios de los códigos históricos de Audemars Piguet con elementos directamente relacionados con Williams.
La colaboración consigue así algo más interesante que limitarse a asociar a una celebridad con un reloj. El diseño utiliza los contrastes para contar parte de la historia de Serena Williams: resistencia y suavidad, precisión y creatividad, rendimiento y elegancia. Una manera de llevar al Royal Oak la misma idea que ha acompañado buena parte de su trayectoria: no tener que elegir una sola faceta para definir quién eres.