Moda
Hay algo especialmente interesante en volver al lugar donde comenzó una historia, pero hacerlo años después y desde una posición completamente distinta. Para Henry Zankov, ese regreso tiene nombre propio: Diane von Furstenberg. El diseñador, que comenzó su trayectoria profesional en la casa en 2014, vuelve ahora como su primer director artístico para presentar una nueva visión de la firma.
El debut tendrá lugar hoy, 10 de septiembre, durante la Semana de la Moda de Nueva York, con la colección Primavera-Verano 2027. La cita marca además el regreso de Diane von Furstenberg al calendario oficial de NYFW después de nueve años de ausencia, por lo que todas las miradas estarán puestas en esta nueva etapa.
De trabajar en DVF a construir su propio lenguaje

La historia de Zankov y Diane von Furstenberg comenzó hace más de una década. Nacido en San Petersburgo y criado en Nueva Jersey, el diseñador estudió womenswear en el Fashion Institute of Technology de Nueva York y, antes de llegar a DVF, pasó por firmas como TSE y Donna Karan.
En 2014 se incorporó a Diane von Furstenberg, donde permaneció durante cuatro años. Fue una etapa fundamental para entender el funcionamiento de una gran casa de moda y, sobre todo, para descubrir nuevas posibilidades alrededor del color. Zankov ha contado que, antes de trabajar con Diane, se sentía mucho más atraído por los tonos negros y neutros. La diseñadora, reconocida por haber convertido el color y los estampados en parte esencial de su identidad, transformó esa percepción.
Después de abandonar DVF, Zankov tomó otro camino. En 2020 fundó su propia marca, construyendo poco a poco una identidad alrededor del knitwear, el color y la experimentación. Sus prendas comenzaron a destacar por combinaciones cromáticas inesperadas, texturas, rayas y siluetas que demostraban que el punto podía ser mucho más que una categoría funcional.
Su propuesta independiente le permitió desarrollar un lenguaje propio y conseguir reconocimiento internacional. En 2023 llegó su primera cuenta mayorista con Net-a-Porter y fue finalista del CFDA/Vogue Fashion Fund. En 2024 recibió además el premio Google Shopping American Emerging Designer of the Year en los CFDA Fashion Awards.
Una nueva mirada para una casa histórica

El nombramiento de Zankov como director artístico de Diane von Furstenberg se anunció el 27 de mayo de 2026. Su responsabilidad será supervisar las colecciones y contribuir a definir la identidad visual de la firma, un reto especialmente relevante para una casa cuyo legado está profundamente ligado a una pieza: el wrap dress.
Creado por Diane von Furstenberg en los años setenta, el vestido cruzado se convirtió rápidamente en un símbolo de independencia, sensualidad y practicidad. Su éxito comercial y cultural hizo que trascendiera la categoría de prenda para convertirse en una de las imágenes más reconocibles de la moda estadounidense.
Precisamente por eso, uno de los grandes retos de Zankov será ampliar el universo de DVF sin perder aquello que lo hace reconocible. El diseñador ha hablado de la necesidad de que la casa pueda ser identificada por algo más que el wrap dress. La intención no parece ser abandonar el icono, sino construir alrededor de él un vocabulario contemporáneo.
Y ahí su experiencia puede jugar a favor. Zankov conoce la casa desde dentro, pero también ha pasado los últimos años desarrollando una identidad propia, lejos de sus códigos originales. Su llegada representa la posibilidad de conectar el archivo de DVF con una sensibilidad más experimental, especialmente a través del color, los tejidos y una aproximación renovada al knitwear.
El regreso que abre una nueva etapa

Antes de su nombramiento oficial, ambas partes ya habían vuelto a encontrarse. En septiembre de 2025, Zankov diseñó una colección cápsula para Diane von Furstenberg que se presentó en Bergdorf Goodman. Aquella colaboración funcionó como una primera aproximación a lo que ahora se convertirá en una dirección creativa completa.
Ahora llega la prueba definitiva: su primera colección como director artístico.
Entre el legado del wrap dress, su obsesión por el color y el lenguaje del knitwear, queda por descubrir cómo será la conversación entre dos momentos distintos de una misma historia. Porque si algo ha demostrado Zankov desde que dejó la casa, es que sabe transformar aquello que conoce en algo inesperado.