Moda
El otoño llega con una invitación a volver a mirar el armario desde una perspectiva más expresiva. Después de varias temporadas en las que los tonos neutros y las prendas minimalistas ocuparon buena parte de la conversación, los estampados recuperan protagonismo y encuentran en las faldas uno de sus mejores escenarios.
Para otoño-invierno 2026-2027, las pasarelas apuestan por una amplia variedad de siluetas, desde las faldas lápiz hasta las propuestas con volumen, asimetrías y transparencias. Dentro de esta diversidad, los prints funcionan como una herramienta especialmente sencilla para actualizar una prenda que puede convertirse en el punto focal del estilismo.
La clave está en elegir el estampado adecuado y dejar que haga el trabajo. Una falda con personalidad puede transformar una camisa blanca, un suéter básico o una camiseta sencilla sin necesidad de añadir demasiados elementos.
Los cuadros regresan con espíritu otoñal

Pocos estampados están tan ligados al cambio de estación como los cuadros. Este otoño regresan en versiones que recuperan referencias al tartán, combinaciones de tonos oscuros y mezclas cromáticas que hacen que la falda midi vuelva a sentirse especialmente relevante.
Las versiones midi son particularmente versátiles. Una falda de cuadros puede llevarse con un suéter de punto y botas altas para reforzar su carácter otoñal, o combinarse con una camisa blanca y mocasines para conseguir una interpretación más preppy.
También funciona jugar con las proporciones. Una falda midi de cuadros con una chaqueta corta marca la cintura y construye una silueta más definida, mientras que un abrigo oversized aporta una lectura más relajada.
El animal print abandona su lado más evidente

El estampado animal continúa evolucionando y esta temporada aparece en versiones más sofisticadas. Leopardo, cebra y serpiente pueden convertirse en el detalle protagonista de una falda sin necesidad de construir alrededor de ella un look excesivamente llamativo.
Una de las claves está en combinarla con prendas lisas. Una falda midi de leopardo, por ejemplo, puede acompañarse de un suéter negro, una camisa blanca o un blazer en un tono neutro. El resultado mantiene el carácter del estampado, pero adquiere una apariencia mucho más pulida.
Para quienes prefieren una estética más atrevida, combinar diferentes texturas puede resultar todavía más interesante. Cuero, punto, gamuza y denim crean contrastes que permiten que el animal print se sienta menos predecible.
Flores y motivos bohemios también son para otoño

Las flores tampoco desaparecen cuando termina el verano. Su interpretación otoñal se vuelve más profunda y sofisticada, especialmente cuando aparece sobre faldas largas o midi de caída fluida. Las propuestas de 2026 ya han demostrado que los motivos florales pueden convivir perfectamente con prendas de inspiración masculina y piezas de cuero, creando un contraste entre romanticismo y actitud urbana.
Una falda floral puede llevarse con una chaqueta de piel marrón, un suéter amplio o incluso un blazer estructurado. El objetivo no es construir un look completamente bohemio, sino introducir pequeños códigos de esa estética dentro de un estilismo contemporáneo.
Los estampados también permiten experimentar con el color. En lugar de reservar las flores para tonos pastel, esta temporada aparecen sobre fondos oscuros, mezclas de colores intensos y composiciones más gráficas.