Los tratamientos con láser han sido muy populares en los últimos años, pero la tecnología continúa avanzando hacia procedimientos que pueden solucionar varios problemas de la piel al mismo tiempo. Uno de los que más está sonando actualmente es Halo, un láser fraccionado híbrido que busca mejorar desde manchas y poros visibles hasta textura irregular, cicatrices de acné y líneas finas. 

Aunque fue lanzado originalmente en 2014, el procedimiento vuelve a estar de moda gracias a Halo Tribrid, una versión más reciente que incluye una tercera longitud de onda y permite personalizar todavía más el tratamiento.

Esta tecnología trabaja simultáneamente diferentes niveles de la piel y estimula la producción de colágeno, por lo que los resultados van mucho más allá del famoso glow posterior al procedimiento. 

Halo Laser. Foto: Pinterest.

¿Qué es el láser Halo?

Halo pertenece a la categoría de los láseres fraccionados híbridos, lo que significa que combina longitudes de onda ablativas y no ablativas. La primera onda trabaja las capas superficiales para tratar problemas como manchas cafés, poros visibles y textura irregular, mientras que la segunda penetra a mayor profundidad para estimular la producción de colágeno y conseguir efectos progresivos de firmeza.

Entre los problemas que puede ayudar a mejorar se encuentran la hiperpigmentación causada por el sol, el melasma y las marcas posteriores a procesos inflamatorios, además de líneas y arrugas, cicatrices de acné, textura desigual y apariencia de poros dilatados. También puede contribuir a que la piel luzca más firme.

Halo Tribrid 

La principal diferencia entre Halo y Halo Tribrid está en el número de longitudes de onda. Mientras el tratamiento original utiliza dos, Tribrid incorpora tres que pueden controlarse de manera independiente. Esto permite que el profesional adapte la sesión dependiendo de las necesidades específicas de cada piel.

Una longitud de onda se concentra en renovar y suavizar la textura superficial; otra trabaja problemas de pigmentación, daño solar y tono desigual; mientras que la tercera llega más profundamente a la dermis para tratar líneas, arrugas y cicatrices de acné. Si el principal problema son las manchas, por ejemplo, el especialista puede ajustar la intensidad de manera diferente a como lo haría con una persona cuya prioridad son las arrugas.

¿Es doloroso el Halo láser?

Antes de comenzar, normalmente se aplica lidocaína tópica y se deja actuar aproximadamente una hora para adormecer la piel. Y después, según explican personas que se lo han aplicado, se siente como un calor intenso acompañado ocasionalmente por algo parecido al golpe de una liga contra la piel. La sesión dura aproximadamente diez minutos.

En el caso de Halo Tribrid, también se usa el mismo protocolo de anestesia tópica y el tratamiento facial dura menos de cinco minutos para tratar un problema por pigmentación posterior al acné, con una intensidad relativamente baja, sin llegar a las arrugas profundas, por ejemplo. 

De tal manera que la experiencia y el tiempo de recuperación pueden cambiar considerablemente dependiendo de la configuración elegida.

Después del tratamiento

Este es uno de los aspectos que conviene conocer antes de reservar una cita. Inmediatamente después de Halo, el rostro puede verse intensamente rojo, similar a una quemadura solar, además de sentirse caliente. Conforme pasan las horas, esa sensación disminuye, pero comienza otra etapa del proceso de recuperación.

Al día siguiente pueden aparecer diminutos puntos color café conocidos como MENDS, siglas en inglés de microscopic epidermal necrotic debris, pero son normales y forman parte del proceso de regeneración que suelen desaparecer aproximadamente una semana después.

Con Halo Tribrid también pueden presentarse inflamación, sensación áspera, tirantez y descamación, efectos secundarios que suelen desaparecer entre el tercer y el cuarto día después. En general, para tratamientos de intensidad moderada conviene considerar alrededor de una semana de recuperación visible.

Cuidado posterior 

Durante los días posteriores es importante simplificar la rutina. Es recomendable suspender temporalmente productos con AHA y retinol para concentrarse en limpieza suave, hidratación y protección de la barrera cutánea. Y hay un producto que se vuelve absolutamente indispensable después del láser: el protector solar.

La exposición solar sin protección puede comprometer los resultados y favorecer nuevamente la aparición de alteraciones en el tono. Además, mientras la piel se recupera, el uso de productos suaves y cremas hidratantes puede ayudar a manejar la sensación de sequedad y sensibilidad.

¿Cuándo comienzan a verse los resultados?

Aunque la recuperación inicial puede no ser precisamente fotogénica, alrededor del séptimo día comienza a apreciarse una mejoría. El llamado Halo glow suele apreciarse especialmente entre una y dos semanas después, y la duración de los resultados depende considerablemente del cuidado posterior: una buena rutina y la protección constante frente al sol pueden ayudar a mantener los beneficios durante mucho tiempo.