Moda
El otoño-invierno 2026-2027 llega con una idea clara: los básicos ya no quieren ser básicos. Las prendas conocidas se transforman, adquieren nuevas proporciones y encuentran maneras inesperadas de llevarse.
Entre referencias a los años 90, volúmenes envolventes y superficies cargadas de textura, estas son las cinco tendencias que vale la pena tener en el radar esta temporada.
Brocados y devoré
La opulencia regresa a través de los tejidos. Los brocados y acabados devoré aparecen como una forma de llevar textura y sofisticación al día a día. La clave esta temporada está en no reservarlos exclusivamente para ocasiones especiales: combínalos con prendas de líneas simples, denim o piezas minimalistas para crear un contraste más actual.
Pantalones stretch de los años 90

La silueta ceñida vuelve a reclamar protagonismo. Los pantalones stretch recuperan ese espíritu de los años 90 y dibujan nuevamente la figura desde una estética mucho más depurada. Para llevarlos hoy, apuesta por equilibrar su ajuste con prendas superiores más amplias, abrigos estructurados o piezas oversized. El resultado: una silueta retro, pero completamente contemporánea.
Leggings, los nuevos pantalones

Esta temporada los leggings dejan de funcionar únicamente como una pieza deportiva o complementaria y toman el lugar de los pantalones. Su nueva lectura depende del styling: llévalos con blazers, abrigos largos, camisas amplias o zapatos más sofisticados. La intención es precisamente romper con su origen deportivo y convertirlos en el punto de partida de un look completo.
Abrigos cocoon

El abrigo se vuelve refugio. Las siluetas cocoon envuelven el cuerpo con formas redondeadas y generosas, creando una presencia casi arquitectónica. Para llevarlas esta temporada, deja que el abrigo sea el protagonista y mantén el resto del look más limpio. Un pantalón recto, una falda sencilla o incluso unas botas minimalistas serán suficientes para equilibrar el volumen.
La camisa descompuesta

La camisa clásica pierde su estructura y gana personalidad. Mangas desplazadas, cortes inesperados y construcciones asimétricas convierten una pieza cotidiana en algo mucho más experimental.
La mejor manera de llevarla es precisamente sin intentar corregir su imperfección: combínala con pantalones de corte limpio o prendas básicas que permitan que su construcción sea el centro del look.

