Moda
El otoño de 2026 mira hacia atrás para encontrar una de las fórmulas más atractivas del presente: tenis de líneas sencillas, proporciones bajas y acabados de ante que recuperan el espíritu deportivo de otras décadas. Lejos de tratarse de una nostalgia literal, el regreso de este material propone una manera distinta de entender el calzado cotidiano, más suave, discreta y cercana al lenguaje de la moda.
Las siluetas retro ya habían comenzado a ganar terreno durante 2026, especialmente aquellas inspiradas en modelos deportivos de archivo. Ahora, el ante lleva esta tendencia un paso más allá al sustituir las superficies más técnicas por una textura cálida que funciona especialmente bien con la paleta del otoño.
El ante cambia la conversación

Parte del atractivo está precisamente en su apariencia. El ante consigue que un tenis deportivo se sienta menos atlético y más integrado en un guardarropa sofisticado. Marrón chocolate, café tostado, gris, beige, vino y azul profundo son algunos de los tonos que mejor acompañan esta nueva etapa, aunque los contrastes de color también encuentran su lugar.
La apuesta tampoco implica abandonar la comodidad. Marcas deportivas con una fuerte herencia cultural continúan recuperando sus siluetas de ante, demostrando que un diseño creado décadas atrás puede volver a sentirse completamente contemporáneo.
¿Cómo llevarlos en otoño?

La respuesta más interesante está en el contraste. Prueba unos tenis de ante marrón con jeans rectos y un suéter de punto fino para conseguir una apariencia relajada, pero deliberada. Si quieres llevarlos hacia un terreno más sofisticado, cambia los jeans por una falda midi y añade una camisa blanca o un blazer estructurado.
También puedes jugar con la inspiración deportiva sin construir un look completamente casual. Un pantalón sastre amplio, una camiseta sencilla y unos tenis de ante crean ese equilibrio entre lo pulido y lo cotidiano que define buena parte del estilo contemporáneo.
Y si el color es tu punto de partida, piensa en ellos como un accesorio más. Un modelo burdeos puede acompañar prendas en gris o azul marino; los cafés funcionan especialmente bien con denim crudo, chocolate y crema; mientras que los tonos neutros permiten experimentar con prendas más llamativas.
El nuevo básico no necesita parecer nuevo

Quizá ahí reside la verdadera fuerza de esta tendencia. En un momento en que la moda continúa revisitando archivos y recuperando códigos reconocibles, los tenis de ante no necesitan transformarse radicalmente para volver a resultar deseables. Su atractivo está en conservar aquello que los hizo relevantes: una silueta funcional, una estética deportiva y una cierta facilidad para adaptarse.
La diferencia está en cómo se llevan ahora. Con prendas sastre, faldas, vestidos o denim, el tenis de ante deja de ser únicamente un recuerdo de la cultura deportiva para convertirse en una pieza transversal del armario. El resultado es una propuesta profundamente actual: mirar hacia el pasado, pero vestirlo de una manera completamente propia.