Con cada temporada, la moda se reinventa y, en 2026, nos sorprende con un regreso a la estética más romántica y dramática de todos los tiempos: la inspiración victoriana.

Tras el estreno de la nueva adaptación de Cumbres Borrascosas, una de las novelas más emblemáticas de Emily Brontë, la moda ha comenzado a reflejar el espíritu melancólico y apasionado de la historia. Elementos como corsés, encajes y mangas abullonadas, que antaño representaban el refinamiento y la opulencia de épocas pasadas, se han integrado en las pasarelas de primavera-verano 2026, trayendo consigo una atmósfera de romance sombrío y sofisticación.

Corsés y prendas de inspiración corsetera

Una de las principales tendencias que nos remite a la época victoriana es el corsé, pero esta vez bajo una nueva óptica. Lejos de las restricciones de antaño, los corsés de 2026 se presentan como una declaración de intenciones: la silueta femenina es celebrada sin perder comodidad. Esta temporada, el corsé no solo se utiliza como una prenda interior, sino como una pieza clave de la vestimenta exterior.

Se sobrepone a chaquetas, blusas o incluso abrigos, creando looks estructurados pero modernos. Los cordones y las cinturas ajustadas dan protagonismo al cuerpo, mientras que los cortes más fluidos y relajados equilibran esta influencia histórica con una sensación contemporánea.

Encajes y brocados como protagonistas

El encaje, siempre asociado con el romanticismo, se apodera de la temporada. Las delicadas telas de encaje se combinan con brocados y tejidos refinados para crear conjuntos etéreos que recuerdan los trajes de época.

Ya no es solo un detalle decorativo, sino una pieza central en vestidos, faldas y blusas que emulan la opulencia del siglo XIX. Esta temporada, el encaje se mezcla con cortes más modernos, manteniendo su esencia romántica pero con un toque renovado que encaja perfectamente en la estética actual.

Blusas victorianas y románticas

Las blusas victorianas, con sus mangas voluminosas y cuellos altos, regresan para dar un aire romántico a cualquier atuendo. Estas piezas, que evocan la feminidad clásica, se reinterpretan con tejidos ligeros y detalles sutiles, lo que permite que las prendas sean tanto modernas como nostálgicas.

Las mangas infladas y los cuellos de pico dan un aire de sofisticación y misterio, mientras que los cortes relajados hacen que sean perfectas para combinar con pantalones de tiro alto o faldas midi.

Florales maximalistas y faldas voluminosas

Otra tendencia que refleja el espíritu de Cumbres Borrascosas son los estampados florales en su versión más maximalista. Las flores, tan típicas del romanticismo, adornan vestidos y blusas con colores vibrantes y texturas llamativas.

Las faldas voluminosas, que remiten a la silueta femenina del siglo XIX, también están presentes en las colecciones, añadiendo una capa de dramatismo a las prendas. Esta combinación de volumen y florales aporta una frescura única a los looks de la temporada, con un toque melancólico que no pasa desapercibido.

El romanticismo victoriano se adapta al presente

La influencia de Cumbres Borrascosas sobre la moda de primavera-verano 2026 nos invita a explorar el romance, la sensualidad y la sofisticación de épocas pasadas.

Con corsés, encajes, blusas victorianas y faldas voluminosas, la estética de la novela de Emily Brontë ha encontrado su lugar en las pasarelas, adaptada a las tendencias actuales sin perder su esencia histórica. Esta temporada, el romance y el drama se visten de forma elegante y moderna, brindando una nueva perspectiva a la moda.

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