Moda
En 2026, diferentes marcas como Adidas, Apple y Coca‑Cola pusieron su atención en las celebraciones del Año Nuevo Chino. Esta festividad, que marca el inicio del año zodiacal del Caballo, representa un momento de consumo clave en varios mercados de Asia y la región del Pacífico, por lo que las marcas han adaptado sus estrategias publicitarias tomando en cuenta tanto la importancia cultural como las expectativas de los consumidores. En contraste con campañas anteriores que se apoyaban en elementos tradicionales de alto impacto —como efectos visuales ostentosos o mensajes explícitamente optimistas— en 2026 se registró una tendencia hacia narrativas más contenidas y centradas en valores esenciales.
Adidas abordó el Año Nuevo Chino con un enfoque que prioriza la autenticidad sobre el espectáculo. En lugar de recurrir a la habitual exaltación de prosperidad asociada a estas fechas, la marca lanzó una chamarra con detalles tradicionales de la cultura china. No se comercializó explícitamente para la temporada festiva, pero se la ha bautizado extraoficialmente como la chamarra “Año Nuevo Chino” o “Tang” en TikTok e Instagram, donde se ha vuelto viral en los últimos meses tras el debut de su última versión en la Semana de la Moda de Shanghái.
Inicialmente vendida solo en China, y luego en algunos mercados asiáticos antes de estar disponible en Europa en febrero, se ha convertido en un referente entre la Generación Z y un símbolo de la creciente aceptación de todo lo chino por parte de los jóvenes.

Apple, por su parte, se apartó de los elementos festivos más convencionales para construir una película publicitaria de largo formato que utilice momentos íntimos y cotidianos para explicar por qué su producto importa en la vida de las personas. Esta apuesta por un relato más reflexivo refleja la confianza de una marca que ya ocupa un lugar consolidado en la mente del consumidor, por lo que puede invertir en profundidad narrativa en lugar de recurrir a fórmulas luminosas para captar atención.
La estrategia de Coca-Cola en esta festividad apunta a responder a dinámicas generacionales en torno a la celebración. Su campaña del Año Nuevo Chino en 2026 se despliega en diversos países del Sudeste Asiático con un lenguaje visual que mantiene elementos icónicos de la marca, pero que a la vez se adapta a contextos culturales específicos.
En Vietnam, por ejemplo, se integra la tradición del Tet con actividades interactivas que invitan a las audiencias más jóvenes a reinterpretar costumbres como la entrega de sobres rojos (lì xì) mediante herramientas digitales. En otros mercados como Singapur y Malasia, la campaña incorpora música original para conectar generaciones y fortalecer la participación familiar en fechas que, aunque profundamente tradicionales, están siendo experimentadas de nuevas maneras por consumidores jóvenes.

Las campañas de este año sugieren un reconocimiento de la complejidad de estas celebraciones en un mundo donde las audiencias jóvenes combinan lo tradicional con lo digital, y buscan formas de expresión cultural que respeten el pasado sin ignorar su propia forma de experimentar la festividad.