Desde su lanzamiento en 2006, The One de Dolce&Gabbana ha construido un universo propio dentro de la perfumería de lujo. Veinte años después, la familia celebra su legado confirmando algo esencial: la verdadera elegancia no envejece, se transforma. The One no es solo una fragancia, es una declaración de identidad pensada para quienes entienden el carisma como una extensión natural de su presencia.

A lo largo de dos décadas, The One ha invitado a romper moldes y a abrazar la singularidad. Su lenguaje olfativo habla de magnetismo, seguridad y una sensualidad que no necesita explicaciones. Aquí, la belleza interior se proyecta hacia el exterior, creando un aura que se percibe incluso antes de pronunciar palabra. Esta filosofía sigue intacta, pero ahora se expresa con una intensidad renovada.

El nuevo capítulo de la colección se escribe con dos lanzamientos que amplifican su carácter seductor. The One Eau de Parfum Intense y The One For Men Parfum profundizan en la herencia olfativa original y la llevan hacia territorios más especiados, envolventes y decididos. Estas composiciones no buscan agradar a todos, sino resonar con quienes eligen sentirse únicos en cada momento.

La evolución de un ícono

Descubrimos a fondo cómo The One se ha refinado este año, realzando sus notas más icónicas y conservando su identidad original. Platicamos con los creadores que están detrás de estos dos lanzamientos olfativos: The One Eau de Parfum Intense y The One For Men Parfum. The One ha sido y es un ícono, por eso queremos saber qué elementos fueron esenciales para preservar y refinar la fragancia y dónde vieron oportunidades para evolucionarla y platicamos con Dolce&Gabbana y las narices detrás de los nuevos aromas: Quentin Bisch (The One EDPI) y Jean-Christophe Hérault (The One Pour Homme Parfum). 

Mi enfoque se centró en una sutil mejora en lugar de una transformación. The One ya tenía una identidad poderosa; mi función era hacerla más luminosa y moderna, manteniendo intacta su inconfundible firma”, nos platica Quentin Bisch.

La prioridad fue honrar la identidad inconfundible que convirtió a The One en un clásico moderno. Su estructura masculina de helecho, su cálida esencia de tabaco y su equilibrio de especias y maderas son fundamentales en su ADN y se preservaron cuidadosamente. Estos elementos transmiten la memoria emocional del original, y queríamos que los fanáticos de toda la vida reconocieran de inmediato esa elegancia atemporal” ( Jean-Christophe Hérault)

Sin embargo –nos comenta Quentin Bischun ícono debe evolucionar para seguir siendo relevante. Para esta edición, aportamos mayor profundidad, textura y durabilidad a esta fragancia. Al enriquecer la fragancia con una dimensión ambarada y especiada más intensa y amplificar la calidez y la riqueza de las notas clave, elevamos la fórmula sin comprometer su carácter. El resultado es una interpretación más magnética, fiel a sus orígenes, a la vez que evoluciona con naturalidad hacia un territorio más contemporáneo y sensual”, afirma.

Trabajé en cada capa, continúa Quentin Bisch, añadiendo pequeños matices que aportan textura y vitalidad. Comienza con un toque de extracto de pimienta rosa, que aporta un brillo vibrante y una energía fresca, mientras que el corazón, construido en torno al jazmín sambac, refuerza la feminidad que The One siempre ha encarnado”. 

¿Qué notas definen mejor esta nueva evolución de The One y cómo se reelaboraron para crear una experiencia más intensa?

“Esta evolución crea una fragancia más densa, rica y expresiva, que ofrece un mayor impacto emocional, a la vez que se mantiene fiel a la elegante masculinidad que define a The One.” Para dar forma a este nuevo perfume, nos explica Jean-Christophe Hérault (The One Pour Homme Parfum), se centraron en realzar las facetas más emblemáticas de la fragancia:

  • Las specias: La pimienta negra y la nuez moscada se amplificaron para añadir una vitalidad más intensa y una salida más moderna y enérgica.
  • Las maderas y aromáticas: El pachulí, el vetiver y la salvia esclarea se potenciaron para aportar claridad y un corazón aromático amaderado más texturizado.
  • Fondo cálido: El icónico tabaco sigue siendo el alma de la fragancia. Para el perfume, lo enriquecemos con un acorde ambarado más profundo, creando una esencia más redonda, cálida y envolvente.

La experiencia se completa con una reinterpretación del diseño de los frascos. Las líneas se depuran, las siluetas se vuelven más arquitectónicas y los acabados aportan una sofisticación contemporánea que respeta los códigos clásicos de la colección. El dorado y el marrón funcionan como símbolos de dos energías complementarias que dialogan con equilibrio y carácter.

El relanzamiento se acompaña de una campaña visual que apuesta por la intensidad emocional. La narrativa se desarrolla en un entorno nocturno cargado de misterio, donde la ciudad se convierte en un escenario suspendido en el tiempo. La estética cinematográfica refuerza la idea de deseo, tensión y atracción inevitable, construyendo una historia donde la seducción se vive como un juego de poder y libertad.

¿Cómo refleja esta versión refinada de The One la forma en que el consumidor actual conecta con las fragancias?, preguntamos a Jean-Christophe Hérault.

“Los consumidores modernos, especialmente los hombres jóvenes, buscan fragancias que expresen identidad, presencia y un refinamiento duradero. Se inclinan por aromas personales, con textura y con resonancia emocional, con una mayor concentración y una estela más distintiva”, nos explican desde Dolce&Gabbana, “y The One parfum pour homme responde a esa expectativa porque ofrece un carácter más audaz y expresivo, prioriza la calidad de los ingredientes y la artesanía (valores que los consumidores actuales reconocen y aprecian cada vez más) y por último ofrece una calidez sensual y duradera que se adapta a la perfección del día a la noche, reflejando el estilo de vida versátil y fluido del hombre moderno. Al intensificar sus notas distintivas y darles una nueva profundidad, creamos una versión de The One que habla tanto a los devotos leales como a una nueva generación que descubre la fragancia por primera vez.

The One parfum pour homme responde a esa expectativa: ofrece un carácter más audaz y expresivo, y ofrece una calidez sensual y duradera que se adapta a la perfección del día a la noche, reflejando el estilo de vida versátil y fluido del hombre moderno Jean-Christophe Hérault)

En el centro de esta historia, la figura femenina se presenta fuerte, segura y dueña de su propio relato. La sensualidad deja de ser un gesto pasivo para convertirse en una herramienta de afirmación personal. Miradas, silencios y movimientos construyen una atmósfera donde el deseo se expresa sin filtros y la emoción avanza de forma envolvente hasta un desenlace intenso.

El universo The One demuestra así que el lujo contemporáneo no se limita a lo estético. Se trata de provocar sensaciones, de conectar con la emoción y de ofrecer experiencias que permanecen en la memoria. A veinte años de su creación, The One reafirma su lugar como un clásico moderno que sigue evolucionando con la misma fuerza con la que nació.

*Imágenes: Cortesía