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Cada febrero, la Ciudad de México se convierte en un termómetro cultural y Zona Maco 2026 confirma por qué es la feria de arte más influyente de Latinoamérica.
Más que una cita en el calendario, esta edición funciona como un espacio vivo donde arte, diseño, mercado e ideas se cruzan para leer el presente y proyectar el futuro. Asistir a Zona Maco no es solo recorrer pasillos, es participar en una conversación continental.

En su edición número veintidós, la feria reúne a más de doscientas galerías provenientes de América, Europa y Asia, posicionando a México como un nodo estratégico dentro del circuito internacional del arte.
La experiencia se despliega como un ecosistema completo que conecta artistas consagrados, nuevas voces, coleccionistas, curadores y espectadores curiosos. Aquí, la obra no se limita a la contemplación, invita al diálogo y a la toma de postura.

Bajo la dirección de Zélika García, Zona Maco 2026 se construye a partir de una idea clara: el intercambio cultural como motor creativo. Este principio atraviesa todas sus secciones, desde arte contemporáneo hasta diseño, fotografía y antigüedades. Cada espacio propone una narrativa distinta pero complementaria, demostrando que la cultura visual se nutre de múltiples lenguajes.
La sección de arte contemporáneo destaca por su enfoque crítico y global. Las obras dialogan con temas urgentes como identidad, memoria, migración y tensiones sociales, invitando al visitante a cuestionar su propio contexto. No se trata de tendencias efímeras, sino de propuestas que buscan generar impacto intelectual y emocional.

Zona Maco Sur refuerza esta mirada al centrar su atención en prácticas artísticas del sur global. Aquí, el arte se entiende como una herramienta de resistencia y reflexión, con proyectos que exploran lo cotidiano, lo político y lo íntimo desde una sensibilidad profunda. Es una sección que apuesta por la experimentación y la duda como formas de conocimiento.
El diseño también ocupa un lugar central. Zona Maco Diseño y la sección Forma evidencian cómo los límites entre arte y objeto funcional se desdibujan. Piezas coleccionables, mobiliario conceptual y propuestas emergentes dialogan con la vida diaria, abriendo nuevas posibilidades para el coleccionismo contemporáneo.
A esto se suma una sólida plataforma digital que amplía la experiencia más allá del recinto. Catálogos interactivos, información en tiempo real y acceso a precios fortalecen la conexión entre creadores y públicos internacionales. Zona Maco 2026 no solo se visita, se habita y se continúa.
Así, la feria reafirma su papel como catalizador cultural. Un espacio donde mirar, preguntar y descubrir se convierte en una experiencia compartida que redefine el panorama artístico de la región.
*IMAGEN: Google Images