Desde sus inicios, Valentino ha construido su identidad creativa a partir de una relación íntima con mujeres que vestían sus diseños y que encarnaban una idea de elegancia reconocible y coherente. Las musas de la casa italiana han sido figuras con presencia pública, estilo propio y toda una autoridad estética. A través de ellas, Valentino consolidó un lenguaje visual basado en elegancia y feminidad.

Demos un repaso a través de algunas de sus musas:

Jackie Kennedy

Entre todas las musas, Jackie Kennedy ocupa un lugar esencial. Fue una de las primeras figuras internacionales en apostar por los diseños de Valentino, adquiriendo varias piezas que impulsaron decisivamente la proyección global del diseñador. Su estilo elegante estableció un estándar que marcó el ADN de la casa: cortes clásicos, colores refinados y una noción de lujo discreto que hablaba de poder sin ostentación, a pesar de su conocido rol político en Estados Unidos.

Elizabeth Taylor

Elizabeth Taylor no solo fue una musa, sino una amiga cercana del diseñador. Su vínculo con Valentino se tradujo en algunos de los vestidos más memorables de su carrera, incluido su inolvidable vestido de encaje amarillo para una de sus bodas. Con ella, la casa exploró un glamour más expresivo, ligado a la teatralidad y a la fuerza emocional de la alta costura.

Las supermodelos

Durante las décadas siguientes, Valentino encontró en las supermodelos a las embajadoras ideales de su visión. Figuras como Naomi Campbell, Claudia Schiffer, Gisele Bündchen, Carla Bruni y Helena Christensen definieron la imagen de la casa en pasarela y campañas. 

Naty Abascal

Otra figura clave es Naty Abascal, amiga cercana del diseñador y una de las mujeres que mejor ha representado el espíritu de Valentino a lo largo del tiempo. Su estilo aristocrático y personal la convirtió en una presencia habitual vestida de rojo Valentino, color emblemático de la casa. Su papel como musa se sostiene en la constancia y en una comprensión natural del lenguaje estético de la firma.

Gwyneth Paltrow

Gwyneth Paltrow representa también una etapa donde Valentino dialoga con una elegancia más contemporánea, ligada al minimalismo y a una feminidad muy sencilla. Su cercanía con Valentino Garavani y Giancarlo Giammetti la convirtió en una musa moderna que presume la herencia de la maison.

La era de Pierpaolo Piccioli

Bajo la dirección creativa de Pierpaolo Piccioli, el concepto de musa se amplió de forma consciente. La casa incorporó artistas, músicas y creadoras como Florence Welch y Cosima, apostando por una visión más inclusiva y contemporánea. Esta etapa se caracterizó por el uso libre del color – como el icónico PP Pink – y por siluetas que celebraban la individualidad.

Nuevas musas

En las incorporaciones más recientes, Valentino ha integrado musas y embajadoras de distintas regiones del mundo, incluyendo figuras de Medio Oriente como Dima Al-Sheikhly, reforzando el carácter global de la marca.

Desde la realeza de Hollywood hasta artistas contemporáneas, estas mujeres son dignas representantes de la casa, contribuyendo a definir su narrativa e identidad.