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Estuvimos en Nueva York para presenciar una colaboración que une historia, creatividad y diseño contemporáneo. Swatch y el Museo Guggenheim celebran su relación con el arte a través de una colección de relojes inspirados en obras maestras de Degas, Monet, Klee y Pollock, reafirmando que el arte también puede vivirse en el día a día.

Estar frente al icónico edificio del Guggenheim en Nueva York siempre es una experiencia poderosa, pero esta vez la visita tenía un significado especial. Fuimos testigos del lanzamiento de la colaboración entre Swatch y el Museo Guggenheim, una alianza que celebra el arte del siglo XX y lo transforma en una experiencia tangible, accesible y, sobre todo, portátil.

La colección Swatch × Guggenheim forma parte del proyecto Swatch Art Journey, una iniciativa que desde hace años busca acercar el arte a nuevas audiencias. A través de colaboraciones con museos y artistas, la marca suiza ha reinterpretado obras icónicas para convertirlas en relojes que funcionan como pequeñas galerías personales.
Esta nueva edición presenta cuatro modelos inspirados en artistas legendarios: Edgar Degas, Claude Monet, Paul Klee y Jackson Pollock. Tres de las obras pertenecen al Guggenheim de Nueva York y una a la Peggy Guggenheim Collection de Venecia, creando un puente cultural entre ambos continentes.

Cada pieza es una reinterpretación creativa que respeta la esencia de la obra original, pero la traduce al lenguaje contemporáneo de Swatch: colores vibrantes, materiales biosustentables y detalles de diseño que convierten el tiempo en una experiencia estética.
Degas’s Dancers toma como referencia Dancers in Green and Yellow (1903), una obra que captura la gracia del ballet. El reloj se enfoca en los pies de una bailarina, con tonos verdes y amarillos que evocan movimiento, ligereza y elegancia. La correa muestra las siluetas de las bailarinas y sus tutús, transmitiendo la sensibilidad artística de Degas.
Por su parte, Monet’s Palazzo Ducale se inspira en The Palazzo Ducale, Seen from San Giorgio Maggiore (1908). El diseño refleja la luz veneciana, los reflejos del agua y la arquitectura del Palacio Ducal. Un detalle especial es su efecto glow-in-the-dark, que revela un tono naranja al exponerse a la luz ultravioleta, aportando un toque lúdico a una obra clásica.
Klee’s Bavarian Don Giovanni apuesta por la geometría, el simbolismo y el color. Basado en una pintura que se cree es un autorretrato del artista, el reloj incorpora un calendario que cambia de color diariamente, en alusión al espíritu cambiante y experimental de Paul Klee.
Finalmente, Pollock’s Alchemy canaliza la energía del expresionismo abstracto. Inspirado en Alchemy (1947), el diseño reproduce las salpicaduras de pintura características de Jackson Pollock, convirtiendo la muñeca en un lienzo en movimiento.
Más allá del diseño, esta colaboración refuerza la relación histórica entre Swatch y el arte. Desde su fundación en 1983, la marca ha apostado por la creatividad como parte de su ADN. Ha trabajado con artistas de distintas disciplinas, apoyado instituciones culturales y promovido el arte como una forma de expresión cotidiana.
Además, Swatch no solo celebra el arte, también lo protege. La colaboración con el Guggenheim contribuye a la conservación de su colección permanente, asegurando que estas obras maestras puedan seguir inspirando a futuras generaciones.

Otro de los detalles que conectan a los cuatro relojes es una aguja de segundos extra larga, un guiño a la relación transatlántica entre Nueva York y Venecia. Un símbolo del tiempo, el viaje y el diálogo cultural entre dos de los museos más importantes del mundo.
La Swatch × Guggenheim Collection estará disponible a nivel mundial a partir del 15 de enero de 2026, en tiendas Swatch y en línea. Una invitación a llevar el arte más allá de las paredes del museo, a integrarlo en la vida diaria y a recordar que el diseño también puede ser una forma de expresión cultural.
Porque cuando el arte se encuentra con la relojería, el resultado no solo se observa: se vive, se siente y se lleva puesto.