La noche en el Estadio GNP estuvo marcada por un instante que ya puede llamarse histórico: Belinda y Shakira compartieron escenario para cantar Día de enero. El tema, cargado de ternura y complicidad, fue elegido con intención. “Quería tener un momento íntimo con ella. Día de enero es una de mis canciones favoritas y no la ha cantado en mucho tiempo. Poder compartirlo fue muy especial”, confesó Belinda, aún conmovida tras bajar del escenario.

La cantante no ocultó su nerviosismo. “Estoy muy agradecida y emocionada, nerviosa porque era el último concierto en el estadio. Para mí tenerla acompañándome fue para hacerla sentir como la reina que es, con mucho cariño.”

Shakira, siempre magnética, no necesitó decir una palabra para convertirse en el eje de la noche. Su sola presencia fue suficiente para que Belinda se desbordara en elogios:

“La admiro no solamente porque es una gran artista, sino porque es una gran mujer, es una gran mamá”. Y agregó: “A través de los años se ha mantenido, ha evolucionado, no le da miedo arriesgarse musicalmente y eso es algo con lo que yo me identifico mucho”.

 

Para Belinda, Shakira es también una inspiración en lo íntimo: “Ella es demasiado detallista, la más linda, siempre muy generosa”. Su talento rockero —“ella toca la guitarra, toca la batería, compone”— fue lo que primero la conquistó. “Desde que escuché su primera canción me enamoró esa parte de ella, tan auténtica, tan poderosa.”

Más allá de la música, el dueto se convirtió en símbolo de una nueva etapa en la industria. “Este gesto que tuvo Shakira conmigo demuestra lo mucho que ha cambiado todo. Hace diez años las mujeres no colaboraban juntas, no se metían al estudio a componer. Hoy estamos compartiendo como lo hacen los hombres en sus canciones. Nosotras también tenemos que apoyarnos más, respetarnos más y hacer equipo.”

La emoción con Shakira se enlazó con una semana intensa: la grabación de un video con Sebastián Yatra y Gente de Zona, la invitación de Bad Bunny a su concierto en Puerto Rico y un próximo dueto que describe como “para las chicas súper poderosas”. Pero nada tuvo el peso simbólico de esa noche con Shakira: “Este momento va a ser para recordarlo siempre. Ella es una leyenda, y poder cantar juntas una canción tan llena de emoción es algo que nunca olvidaré”.

El futuro para Belinda está lleno de proyectos: en octubre regresará al teatro con Mentiras, luego viajará a España para interpretar a Carlota, la última emperatriz de México, en un papel que asegura será “el más importante de mi carrera”. Todo mientras celebra el lanzamiento de su nuevo disco Indómita, con canciones que muestran su versatilidad y evolución artística.

 

Pero si algo quedará grabado de esta etapa es la certeza de lo que significa Shakira en su vida y en la música. “La admiro porque nunca ha dejado de ser valiente. Lo que vivimos juntas en ese escenario es un recordatorio de que cuando las mujeres nos unimos, hacemos historia.”