Según declaraciones que el periodista de espectáculos estadounidense A.J. Benza dijo durante su participación en el programa del Dr. Drew, la salud del actor Jamie Foxx está empeorando como consecuencia de la vacuna contra covid-19 que se aplicó hace varios meses.

De acuerdo con él, se ha reportado como “parcialmente paralizado y ciego” después del derrame cerebral que lo llevó a urgencias en el hospital el 11 de abril y, según él, la vacuna contra coronavirus que se vio “obligado” a recibir, fue la culpable.

A mediados del mes de mayo, la hija del actor de 55 años, Corinne Foxx, emitió una declaración vaga pero optimista sobre la situación, diciendo que había estado “fuera del hospital durante semanas” y “jugando pickleball”.

Y ahí comenzaron las especulaciones sobre la salud de Jamie, en medio de informes de comportamiento extraño antes de su hospitalización, incluido un “colapso” que supuestamente tuvo mientras filmaba la película de Netflix, Back in Action.

Sin embargo, fuentes de salud oficial en Estados Unidos salieron en defensa de la importancia de las vacunas, para desestimar los comentarios sin argumento de A.J. Benza.

“Actualmente no hay evidencia de que Foxx ahora esté paralizado o ciego, o que la vacunación contra el covid-19 esté relacionada con su hospitalización”, se lee en un comunicado, añadiendo que la información proviene de personas y grupos antivacunas, y que de la familia del actor no ha habido ninguna comunicación similar al respecto.

De hecho, el propio Jamie Foxx fue parte de los antivacunas hasta que se dio a conocer que “se le obligó” a vacunarse para poder continuar como miembro de la producción de una película.