Moda
La actriz, quien se encuentra a punto de estrenar serie en Netflix, demostró en una noche que está en su mejor momento.
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Las noches de premiación son el make it or break it de las celebridades. Una mala elección y pronto podrían convertirse en la próxima Björk en el vestido de cisne…
Afortunadamente este no fue el caso de Drew Barrymore, quien aprovechó la ceremonia de los Golden Globes para marcar su regreso triunfal a la pantalla con su nueva serie para Netflix próxima a estrenarse, Santa Clarita Diet. El vestido elegido le valió que todas las miradas se posaran en ella, a la vez que nos recordó que ni la edad ni los bebés son impedimento para verse increíble.
Monique Lhuillier fue la responsable de su vestido en transparencia y bordado en delgadas líneas de lentejuela como en un juego de Art Deco con un sexy off shoulder y escote profundo. Las coffin nails en tono borgoña y ojos con dramáticas pestañas que fueron el centro de la atención la ayudaron a consolidar el sofisticado look.
Han pasado poco más de 16 años desde que Drew se convirtió en un ángel de Charlie y si nos preguntas, la pelirroja sigue teniendo la misma hotness e incluso más que nunca…