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Hace unos años, el periódico The Guardian publicó documentos oficiales secretos de la Operación Puente de Londres que revela el plan a seguir luego de la muerte de la reina Isabel II.
El secretario de la reina deberá llamar a la primera ministra Elizabeth Truss a través de la línea de teléfono reservada solo para ella.
Después se notificará a los miembros del gabinete.
“Acabamos de ser informados de la muerte de Su Majestad la Reina. Se ruega discreción”, deberá decir el mensaje que recibirían los ministros, según los documentos del protocolo.
Después, los funcionarios políticos recibirían otro mensaje: “Queridos colegas. Con gran tristeza les escribo para informar de la muerte de Su Majestad la Reina”.
Tras 10 minutos de haber recibido el mensaje, se deberán ondear todas las banderas.
Después la noticia sería comunicada a los gobernadores generales de las 15 naciones que comparten a la reina Isabel como soberana y a los gobiernos de los países que conforman la Commonwealth.
La Press Association sería quien informe a los medios de comunicación.
El primer ministro daría un discurso y el príncipe Carlos hablaría a la nación en el noticiero de las 18 horas. Ahí se habrá de realizar un minuto de silencio.
A las 10 de la mañana del día siguiente de la muerte de la reina, el Príncipe Carlos será nombrado nuevo monarca de Inglaterra. A esto lo llaman la Operación Marea de Primavera.
Los asistentes deberán vestir de luto formal y los accesorios estarían prohibidos.
Al momento de la muerte de la monarca, se deberán declarar 9 días de luto oficial en el Reino Unido, por el Gobierno Británico. En los primeros 8 se realizarían las procesiones del féretro y en el día 9, el Big Ben haría sonar su campana en un tono solemne a las 9:00 horas.
Se espera que alrededor de medio millón de personas podrían llegar presentar sus condolencias ante el féretro.
Transmitido mundialmente, el funeral sería en la Abadía de Westminster, dos horas después del protocolo en el Big Ben.
Después el cuerpo sería trasladado hasta Windsor y sería enterrado en la cripta real.
La actividad del parlamento inglés quedaría suspendida, únicamente se reunirían para redactar un mensaje de condolencias.
Los detalles de la Operación Puente de Londres se empezaron a planear hace casi 20 años. Una comisión de nobles revisa periódicamente los pasos a seguir y la dirige El duque de Norfolk, Edward William Fitzalan-Howard. La reina no formaba parte, pero está al tanto de todo.