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Euphoria sin polémica, no es Euphoria. La serie de HBO Max está dando mucho de qué hablar por la temática tan fuerte que aborda: consumo de drogas, sexo, problemas familiares, identidad sexual y búsqueda de identidad personal. Todo en la típicamente problemática adolescencia. ¿La has visto?
Al tratarse de una serie, todo está un poco más exagerado. Algunos personajes son muy perversos o peligrosos, pero es justificable cuando la serie pretende hacer un retrato social de los adolescentes actualmente.
Pero Euphoria – una de las series más comentadas en Twitter, con gran cantidad de memes que circulan en TikTok, red social donde el 41% de usuarios tienen entre 16 y 24 años – profundiza a su manera en muchos aspectos que están mal en la sociedad, propiciando comportamientos extremos en los jóvenes.
Rue – la protagonista, interpretada por Zendaya – una niña birracial de 17 años que vive en un mundo casi completamente blanco, y ha estado luchando contra el abuso de sustancias desde que tenía 13 años, primero justificándose en el dolor tras la muerte de su padre, y finalmente convirtiéndose en una adicta que miente a su madre y manipula a los demás para lograr sus objetivos.
Pero fans alrededor del mundo aseguran que la serie creada por Sam Levinson, a pesar de ser tan buena e intrigante, no es tan realista. Aparentemente los jóvenes de ahora no perciben el consumo de drogas de la manera tan desesperada y en grandes cantidades que lo hace Rue, y los jóvenes afroamericanos no se identifican con el estilo de vida de los pocos personajes afroamericanos de la serie.

Y no precisamente para bien, pues al parecer estos jóvenes sienten que a Rue le falta vivir una vida más violenta y tener una madre más estricta y regañona, para que el retrato se asemeje más a sus realidades.
“La mamá de Rue es tan débil que cualquier madre afroamericana de verdad le habría roto el trasero a golpes”, se lee en un tweet luego de uno de los episodios de la segunda temporada en los que Rue está metida en un verdadero problema.
“Rue no actúa como si tuviera una madre afroamericana sino una blanca. Respiró de forma incorrecta y se acabó”, se lee en otro tweet donde explica que si ella se comportara de la misma manera, “estaría muerta”.
Y es que, en realidad, la serie llena de groserías, drogas, sexo explícito, violencia extrema, armas y desnudos, es la manera de explicar la experiencia con las drogas que Sam Levinson vivió en su adolescencia.
El resultado es una obra que retrata su propia visión de la generación Z con una mirada obscena y desafiante en torno a las adicciones y a todos los demás temas que viven los adolescentes.
“Realmente me asustó en el sentido de que si tuviera que morir hoy, ¿quién sería? Soy un ladrón. Soy un adicto. He sido una mierda con casi todas las personas en mi vida que amo”, dijo Levinson en torno a la creación de este éxito televisivo.
Euphoria ha duplicado los espectadores que tuvo en relación a la primera temporada, por lo que sin duda muchos jóvenes y los padres de esos jóvenes están viendo la serie, suscitando la conversación familiar.
De hecho, D.A.R.E., una organización sin fines de lucro estadounidense que lucha contra el consumo de drogas en los jóvenes, acusó a la serie de glorificar estas prácticas y otros comportamientos destructivos como el sexo anónimo o la violencia.
Sí, es incómodo y fuerte ver algunas de las escenas de Euphoria pero, como también dice otro de los varios tweets que se encuentran en la web, no glorifica el uso de drogas, pero tampoco las demoniza, por lo que al final no es una serie ni tan obscena, ni tan fuerte, ni tan realista.
¿Tú qué opinas?