En los últimos años han surgido una infinidad de métodos para adelgazar que nos prometen resultados casi instantáneos. Pero, esta tendencia se ha popularizado tanto que muchas veces de tantas opciones no sabemos cuál es la mejor ni la que más nos conviene, por eso, para ayudarte con tu investigación, hoy te contamos de una alternativa bastante sencilla que seguro amarás.

Se trata de los diet breaks, los cuales se refieren a un período planificado de 7 a 14 días después de la dieta en el que aumentamos la ingesta de calorías y suavizamos las restricciones de conteo que nos imponemos, entrando así en un periodo de mantenimiento.

Inmediatamente después del diet break, se reanudará la dieta hasta que se programe otra pausa o hasta que se logre el objetivo. Estos breaks se utilizan periódicamente, junto con un plan de dieta y ejercicio, para evitar muchas de las adaptaciones negativas que se asocian a los largos periodos de dieta.

¿CÓMO FUNCIONA?

Cuando estamos mucho tiempo en una dieta tendemos a estancarnos, ya que nuestro metabolismo se acostumbra a estar en constante reducción de grasas. La cantidad de calorías que estamos ingiriendo es demasiado baja, descubrimos que no estamos bajando más de peso, nos frustramos y finalmente, todo esto nos lleva a un colapso en nuestra dieta. Considerar las pausas dietéticas, ayuda a reducir muchas de las adaptaciones metabólicas que se producen con las dietas de larga duración.

Un diet break suele durar entre una semana y cuatro. Se recomienda que no se dedique más de un tercio de la dieta total a un break. Sin embargo, hay poca información disponible sobre la frecuencia más efectiva para las pausas. Puedes considerar pasar dos semanas en una dieta seguida de dos semanas de descanso —o similar con períodos de tres o cuatro semanas, etc.—

Recuerda que toda dieta varía según cada persona y la mejor manera de alcanzar el éxito es siendo constante ¡ánimo!

*IMAGEN: Unsplash

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