Hay un momento, normalmente después de los últimos fines de semana de septiembre, en el que nuestra cocina cambia casi sin darnos cuenta. Guardamos las recetas de gazpachos y ensaladas improvisadas, recuperamos las cremas de verduras, volvemos a encender el horno y empiezan a apetecer esos platos calientes que huelen a casa incluso antes de sentarnos a la mesa. El otoño tiene esa capacidad de reconciliarnos con la cocina doméstica y, precisamente por eso, también es una de las mejores épocas para replantearnos cómo cocinamos.

Queremos comer bien, pero no necesariamente pasar una hora preparando la cena después de trabajar. Queremos platos reconfortantes, pero también sencillos. Y queremos, cada vez más, electrodomésticos que nos faciliten la vida sin terminar ocupando media encimera.

En plena revolución de las air fryers, Ninja vuelve a darle una vuelta al concepto con la nueva Ninja CRISPi DualZone, presentada por la compañía como la primera freidora de aire de cristal con doble cesta de España. Su gran diferencia está a la vista, literalmente: sustituye las tradicionales cubetas opacas por dos recipientes independientes CleanCrisp de cristal de 3,8 litros cada uno, sumando una capacidad total de 7,6 litros y permitiendo observar los alimentos mientras se cocinan.

Y aquí es donde empieza a ponerse interesante.

La Ninja CRISPi DualZone llega dispuesta a cambiar nuestras cenas de otoño-invierno: dos recipientes independientes de cristal, ocho funciones de cocción y la posibilidad de preparar dos platos diferentes para que estén listos exactamente al mismo tiempo

Dos platos, dos temperaturas y una sola cena

Probablemente, una de las situaciones más habituales entre semana sea intentar coordinar varios alimentos para que todo llegue caliente a la mesa. Las verduras están listas, pero al pollo todavía le quedan diez minutos; el pescado necesita una temperatura y las patatas otra; alguien quiere una cosa y otra persona, exactamente la contraria.

La CRISPi DualZone está concebida precisamente para solucionar ese pequeño caos cotidiano porque permite cocinar dos alimentos diferentes simultáneamente utilizando funciones y ajustes distintos en cada recipiente.

Su función Smart Finish sincroniza las dos preparaciones para que terminen al mismo tiempo, mientras que Match Cook permite aplicar los mismos ajustes a ambas cestas cuando queremos preparar más cantidad de una misma receta.

Traducido al lenguaje de una noche cualquiera de noviembre: salmón en un recipiente y verduras asadas en el otro; pollo especiado acompañado de boniato; una cena diferente para los niños mientras preparas la tuya; o simplemente el doble de patatas crujientes cuando tienes invitados. Sin jugar al Tetris con tiempos y bandejas.

El cristal es el nuevo protagonista de la cocina

Pero quizá el detalle que más llama la atención sea precisamente el material. Los dos recipientes CleanCrisp están fabricados en vidrio y, según Ninja, están libres de PFAS y PTFE. Su transparencia permite además controlar visualmente la preparación sin necesidad de abrir continuamente la freidora para comprobar si ese gratinado ya tiene el punto dorado perfecto.

Es una pequeña diferencia que cambia bastante la experiencia de uso y que, además, conecta con una tendencia cada vez más presente en nuestras cocinas: saber qué ocurre con los alimentos mientras los preparamos y apostar por utensilios que puedan acompañarnos durante diferentes fases de una receta.

Porque estos recipientes no terminan su trabajo cuando acaba la cocción.

De la air fryer a la mesa… y después al frigorífico

Aquí aparece otro de esos detalles que parecen pequeños hasta que empiezas a utilizarlos. Los recipientes están diseñados para resistir choques térmicos e incorporan asas resistentes al calor, por lo que pueden pasar de la freidora directamente a la mesa. Y si ha sobrado comida, las tapas de almacenamiento incluidas permiten guardarla después en el frigorífico. También pueden introducirse en el lavavajillas.

Es decir: cocinar, servir, guardar y limpiar utilizando el mismo recipiente. Para quienes practican batch cooking durante el fin de semana, puede resultar especialmente práctico. El domingo puedes preparar varias raciones de verduras, proteínas o acompañamientos, conservarlas y tener una buena parte de las comidas de la semana encaminadas sin acumular una montaña de recipientes diferentes.

Ocho funciones para cuando el otoño pide algo más que patatas fritas

Porque si todavía asociamos una air fryer únicamente con unas patatas crujientes, quizá haya llegado el momento de actualizar el concepto.

La CRISPi DualZone incorpora hasta ocho funciones de cocción personalizables, entre ellas freír con aire, hornear, gratinar, asar, deshidratar, recuperar el crujiente, mantener la temperatura y fermentar.

Y ahí es donde se convierte en especialmente apetecible para los meses fríos.

Piensa en verduras de temporada asadas para acompañar una cena, boniatos especiados, coliflor gratinada, pollo dorado, pescado con verduras, pequeños horneados o incluso en recuperar al día siguiente esa porción de pizza que jamás vuelve a ser la misma después de pasar por el microondas.

También permite mantener los alimentos calientes cuando los horarios familiares no coinciden o preparar recetas por tandas cuando tenemos invitados. En otras palabras, no se trata tanto de cocinar recetas extravagantes como de hacer mucho más sencilla la comida de todos los días.

La cocina de otoño también se vuelve más inteligente

Quizá por eso la nueva generación de pequeños electrodomésticos está cambiando nuestra relación con la cocina. Ya no buscamos aparatos que hagan una única cosa espectacular y después permanezcan escondidos en un armario. Queremos dispositivos versátiles, intuitivos y capaces de resolver esos pequeños problemas domésticos que aparecen de lunes a viernes.

Y la doble cesta tiene mucho sentido precisamente ahí. Permite preparar una comida completa simultáneamente, adaptar el menú a diferentes gustos o cocinar más cantidad cuando hace falta, mientras que el cristal introduce ese componente visual que convierte algo tan cotidiano como hacer la cena en una experiencia bastante más intuitiva.

Justo a tiempo para esa época del año en la que volvemos a disfrutar de estar en casa, las cenas se hacen más largas y el olor a algo recién horneado vuelve a convertirse en uno de nuestros pequeños placeres favoritos.

Porque quizá el auténtico lujo de este otoño no sea cocinar platos complicadísimos. Sea llegar a casa un martes cualquiera, abrir la nevera y saber que puedes tener una cena caliente, apetecible y recién hecha sobre la mesa sin convertir la cocina en un campo de batalla. Y si además puedes preparar dos cosas a la vez y conseguir que terminen exactamente al mismo tiempo, mucho mejor.

La Ninja CRISPi DualZone ya está disponible y su precio es de 329,99 euros en la web de Ninja España. 

*Imágenes: cortesía