En los últimos meses el continuo aumento del coste de la luz y los carburantes ha repercutido negativamente en el precio de los alimentos haciendo que nuestra compra semanal se haya encarecido notablemente, sobre todo los productos frescos. Esto podría hacer que nos inclináramos a comprar ultra procesados en detrimento de nuestra salud. Vamos a ver cómo podemos realizar un menú saludable y económico para toda la semana.

“Es importante centrarnos en productos frescos, de temporada y locales. En proteínas de calidad y alimentos versátiles, es decir, que se puedan usar tanto en frío como en caliente y de primero o de segundo, como legumbres, arroz, patatas y huevos. Esto nos permitirá elaborar una gran variedad de platos sin tener la sensación de comer siempre lo mismo y por poco dinero”. Explica la chef y coach nutricional Montse Prieto, especializada en alergias alimentarias propietaria de BoPerTu Cafè 

El secreto está en la compra

El primer paso para evitar gastar más de la cuenta es tener una planificación de las comidas semanales, hacer una lista de la compra ajustada calculando bien las raciones para que no sobre y evitar el desperdicio, adquirir sólo lo que figura en ella y no dejarnos deslumbrar por las promociones de los comercios.

Hacer la compra presencialmente también nos puede ayudar ya que vemos en directo las ofertas del día y podemos aprovechar para hacer algún cambio en la planificación, por ejemplo, si está rebajado el brócoli y tenías planeado judías verdes, o cambiar el pescado programado por el que hayan traído ese día de la lonja más económico.

Comprar piezas enteras en lugar de loncheados o porciones también sale mejor de precio, por ejemplo, comprar el pollo entero es más barato que las bandejas de pechugas y muslos. Trocéalo en casa, sepáralo en porciones y congela lo que no vayas a usar esa semana.

Y en la elaboración

Si dispones de tiempo el fin de semana puedes cocinar todos los platos todo el mismo día, aprovechando el horario valle de la luz, eso sí, es muy importante conservarlos correctamente después en raciones individuales en recipientes herméticos en la nevera o el congelador, en función de cuándo se vayan a consumir.

“Cuando se planea un menú se debe tener en cuenta que el plato contenga todos los grupos nutricionales necesarios: proteínas, vegetales e hidratos, o bien dividido en primero y segundo o bien con un plato completo. Además, se debe contemplar el método en que se cocina priorizando la plancha, el horno o el vapor porque son más saludables”- apunta Montse Prieto- “por último utilizar hierbas aromáticas y especias que sublimarán nuestras elaboraciones”.

*Imagen: Canva

 

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