En un inesperado giro en el caso que Britney Spears está enfrentando en la corte contra su padre, James Spears, por tener los derechos sobre su propia vida y el trabajo de toda su vida profesional, una afectada Britney se pronunció en una declaración de 24 minutos, diciendo que la tutela de 13 años que ha controlado su vida es “estúpida y abusiva”, y dijo sentirse “traumatizada y enojada” por el deseo de recuperar su vida.

Como consecuencia, el movimiento #FreeBritney se ha encendido y está exigiendo más que nunca un resultado legal por parte de la jueza de la Corte Superior de Los Ángeles, Brenda Penny, a favor de la cantante de 39 años.

«Solo quiero recuperar mi vida. No estoy aquí para ser esclava de nadie», dijo.

«Estoy traumatizada, no estoy feliz, no puedo dormir (…) Estoy tan enojada. Y estoy deprimida. Lloro todos los días», agregó, aclarando que sus frecuentes publicaciones optimistas en su cuenta de Instagram son mentiras. 

La audiencia del miércoles 23 de junio fue transmitida en directo por el tribunal a los medios de comunicación, pero la intervención de Britney no fue presencial, sino vía telefónica.

«Realmente creo que esta tutela [la de su padre] es abusiva. Mi papá y cualquier persona involucrada en esta tutela y mi administración que desempeñaron un papel clave en el castigo, señora, deberían estar en la cárcel», siguió.

La cantante dijo que fue obligada a ingresar en un centro de salud mental que le costó $60,000 dólares al mes después de cancelar sus espectáculos planeados en Las Vegas a principios de 2019. No ha tenido ninguna presentación pública desde finales de 2018.

Ante esto, Brenda Penny respondió que necesitaría que se presente una petición a la corte pidiendo que se termine la tutela antes de que pudiera tomar alguna medida y añadió, «sé que se necesitó mucho coraje para decir esto. Solo quiero felicitarte nuevamente por realmente dar un paso adelante y hacer que tus pensamientos sean escuchados, no solo por mí sino por todos los que han estado involucrados en este caso».

Britney habló también de sus más íntimos deseos como mujer. Dijo que quería casarse nuevamente y tener un bebé, pero aclaró que tiene un dispositivo anticonceptivo que desea quitarse, pero que no puede ir al médico «porque no quieren que tenga más hijos».

La princesa del pop se quejó de que no le han permitido hacerse un manicure o arreglarse el cabello, ni recibir un masaje o acupuntura en un año. Se siente totalmente aprisionada a las decisiones de su padre: «Es vergonzoso y desmoralizador lo que he pasado. Me siento intimidada. Me siento excluida y sola».

Fuera del juzgado, decenas de fans se manifestaron en apoyo a la cantante, exigiendo su liberación bajo el lema #FreeBritney.

La última vez que Spears habló directamente con la jueza fue en mayo de 2019, pero el tribunal estaba cerrado al público y su testimonio se selló. Sin embargo, ayer la cantante declaró lo que quería que la gente escuchara y se supiera del sufrimiento que está viviendo, esto tras la publicación de principios de esta semana por parte de The New York Times, citando documentos legales privados que afirman que la cantante ha tratado de poner fin a esta tutela durante varios años, citando la mala gestión de su padre y los costos legales extremos involucrados.

¡Basta ya de tanto abuso!

*IMÁGENES: Getty Images
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