Si después de comer te sientes hinchada e inflamada queremos decirte que no es normal y que tu digestión no está nada bien, así que es hora de cambiar un poco tu alimentación. Y sí, sabemos que los alimentos no son los únicos que te causan estos síntomas. El estrés, comer de más e incluso masticar mal son otros factores que pueden llegar a afectarte.

Lo recomendable es que evites consumir en grandes cantidades, o de ser necesario, que elimines los alimentos con mucha grasa, con mucho azúcar y las bebidas como el café y el alcohol. A la hora de comer es importante recuerdes que si ya estás satisfecha pares, incluso si en tu plato aún hay comida. Muchas veces por querer terminarnos todo acabamos inflamadas. Si ya no puedes, guárdalo para la cena o para tu siguiente comida.

A la hora de cocinar es importante tener en cuenta las porciones. Usa siempre aceite de oliva, y comienza a cocinar sin que el aceite esté lo suficientemente caliente porque los alimentos pueden llegar a absorberlo más y convertirse en un plato muy grasiento.

Masticar correctamente también es un factor muy importante para ayudar a que tu digestión sea buena. En un mundo en el que estamos acostumbrados a vivir súper rápido, eso se refleja a la hora de comer y terminamos masticando mal por terminar muy pronto. Lo ideal es tomarte el tiempo a la hora de la comida, masticar pausadamente y con conciencia. Así no tendrás malestares.

Pero para que tu digestión mejore, te dejamos cinco alimentos que no pueden faltar en tu plan alimenticio.

Jengibre

Esta es una de las raíces aromáticas más famosas para la perdida de peso. Pero además de ayudar con la quema de grasa, también es un estimulante digestivo pues incita la liberación de enzimas por parte del páncreas, ayudando a que la deglución sea más ligera y sin acidez. El jengibre en infusión previene la digestión lenta y laboriosa.

Aceite de oliva

Este tipo de aceite tiene múltiples beneficios para el organismo. Uno de ellos es que resulta un gran facilitador de la digestión. Es uno de los aceites que más se recomienda para la cocina, ya sea en ensaladas o para cocinar ciertos tipos de alimentos. Este ayuda a que los alimentos se transformen en el estomago, además de que evita el reflujo gástrico que produce la acidez.

Kéfir

Del mismo modo que el yogur, el kéfir contiene probióticos (microorganismos vivos que se alojan en el intestino y mantienen el equilibro de sus bacterias). Estos combaten patógenos que causan inflamación de la mucosa del estómago. Por su toque ácido va perfecto con frutas o incluso puedes encontrarlo de diferentes sabores y tomarlo solo.

Plátano

Esta fruta que además de contener fibra que estimula la actividad bacteriana del intestino, contiene inulina, una sustancia de efecto prebiótico que sirve de alimento a los probióticos, lo que ayuda a tener una flora intestinal saludable. Asimismo, por su alto contenido en potasio, ayuda al buen funcionamiento del tracto digestivo.

Kiwi

Esta fruta, además de ser deliciosa sola o acompañada de más frutas o avena, aporta grandes cantidades de fibra soluble que ayuda a la digestión. Queda perfecto para el desayuno, algún jugo, o bien, lo puedes incorporar a tu dieta como postre ya que te puede ayudar a aliviar la sensación de pesadez estomacal.

*Imagen: Unsplash

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