Hay un momento que marca oficialmente el final de las vacaciones y no tiene nada que ver con guardar las sandalias ni con activar de nuevo el despertador. Sucede una noche cualquiera de septiembre, cuando llegas a casa después de una jornada interminable, abres la nevera buscando inspiración y te encuentras con medio calabacín, unos tomates, dos huevos, un aguacate que necesita ser comido urgentemente y ese paquete de espinacas que compraste el lunes con las mejores intenciones.

Entonces llega la pregunta de todos los días: ¿qué cenamos? La rentrée está llena de buenas intenciones. Queremos volver a hacer deporte, dormir ocho horas, llevar el correo al día, recuperar nuestra rutina beauty y, por supuesto, comer un poco mejor después de un verano en el que los horarios, los aperitivos y las cenas improvisadas han tenido bastante más protagonismo del habitual. El problema es que todas esas buenas intenciones requieren algo de lo que precisamente septiembre parece dejarnos muy poco: tiempo.

Y aquí el iPhone puede convertirse en un inesperado pinche de cocina. Entre las posibilidades de Inteligencia Visual encontramos una especialmente interesante para nuestra vida cotidiana: podemos apuntar la cámara hacia aquello que tenemos delante y utilizar ChatGPT para hacer preguntas sobre lo que estamos viendo. Apple explica que, con la extensión de ChatGPT activada, es posible pedir información sobre los objetos que nos rodean.

Aplicado a nuestra nevera, las posibilidades son bastante evidentes. En lugar de buscar una receta, comprobar qué ingredientes nos faltan y terminar haciendo otro pedido al supermercado, podemos darle la vuelta al proceso: enseñar al iPhone lo que ya tenemos y preguntar qué podemos preparar con ello. De repente, esos ingredientes aparentemente inconexos pueden convertirse en el punto de partida de la cena.

Volver a comer mejor, organizar los menús de la semana y aprovechar esos ingredientes que están a punto de quedarse olvidados en el fondo de la nevera puede ser mucho más sencillo gracias a la Inteligencia Visual del iPhone y ChatGPT. Una función especialmente práctica para recuperar la rutina después del verano sin añadir otra tarea interminable a septiembre.

Tu nevera acaba de convertirse en el nuevo prompt

El gesto es sorprendentemente natural. En los modelos compatibles podemos acceder a Inteligencia Visual manteniendo pulsado el control de la cámara; en determinados iPhone también puede configurarse el acceso mediante el botón Acción, la pantalla de bloqueo o el Centro de Control. Después solo necesitamos dirigir la cámara hacia los alimentos y utilizar la opción para preguntar a ChatGPT.

Y aquí merece la pena ser algo más específica que con un simple «¿qué puedo cocinar?». Podemos pedir, por ejemplo, una cena rápida con esos ingredientes que tarde menos de 20 minutos, una receta rica en verduras, una idea para llevar en táper a la oficina al día siguiente o varias propuestas para aprovechar primero aquello que puede estropearse antes.

Incluso podemos adaptar la consulta a nuestro particular momento rentrée: «Propón tres cenas sencillas con estos ingredientes para esta semana» o «¿Qué puedo preparar hoy y reutilizar mañana para comer en la oficina?».

La diferencia parece pequeña, pero cambia bastante nuestra relación con la cocina. Ya no partimos de la receta ideal para después comprar todo lo necesario. Partimos de lo que tenemos para decidir qué cocinar.

Menos desperdicio, más imaginación

Y probablemente este sea uno de los usos más interesantes de la función. Todos tenemos ese pequeño cementerio de buenas intenciones en la nevera. Las verduras que compramos convencidos de que cocinaríamos durante la semana, las hierbas aromáticas que utilizamos una vez, medio bote de algo que nunca recordamos incorporar a ninguna receta o tres ingredientes que individualmente parecen no servir para preparar absolutamente nada.

Pedir ideas a partir de esos alimentos puede ayudarnos a aprovecharlos antes de volver al supermercado y, por tanto, a reducir parte del desperdicio doméstico.

También convierte la cocina entre semana en una especie de juego creativo. Quizá nunca se nos habría ocurrido combinar esos garbanzos con las verduras que quedan en el cajón, transformar la fruta demasiado madura en un desayuno para el día siguiente o utilizar las sobras de una cena como base para el almuerzo.

La IA no cocina por nosotros —todavía tendremos que sacar la sartén—, pero puede resolver esa parte del proceso que algunas noches resulta incluso más agotadora que cocinar: decidir qué hacer.

El truco perfecto para recuperar el batch cooking

También hay una manera especialmente inteligente de utilizarlo durante el fin de semana. Antes de hacer la compra, podemos revisar la nevera, enseñar a Inteligencia Visual qué alimentos quedan y pedir propuestas que permitan construir varias comidas alrededor de ellos. Así podemos utilizar primero lo que ya tenemos y comprar únicamente aquello que realmente necesitamos para completar los platos.

Es una versión mucho más flexible del batch cooking. No hace falta pasar todo el domingo preparando siete recipientes perfectamente alineados dignos de Pinterest. Podemos cocinar una base de verduras, cereales o legumbres y pedir después distintas maneras de transformarla durante la semana.

Un mismo conjunto de ingredientes puede terminar convertido en un bowl para el lunes, una ensalada templada para llevar a la oficina el martes y una cena rápida el miércoles.

Y ahí es donde la tecnología empieza a tener verdadero sentido dentro de nuestra rutina: cuando no nos obliga a hacer algo nuevo, sino que consigue simplificar algo que ya hacíamos.

La IA puede inspirarte, pero tu sentido común sigue entrando en la cocina

Eso sí, conviene no confundir inspiración culinaria con asesoramiento nutricional. Apple recuerda expresamente que sus modelos generativos pueden ofrecer resultados variables y recomienda verificar la información importante. En alimentación esto significa utilizar la herramienta como generador de ideas, pero comprobar tiempos y temperaturas de cocción seguros, fechas de caducidad y el estado real de los alimentos.

Y si existen alergias, intolerancias o necesidades médicas específicas, conviene indicarlas claramente y verificar siempre la propuesta antes de cocinar. Que una cámara pueda reconocer ingredientes no significa que debamos confiarle decisiones importantes sobre nuestra salud.

Hay además un pequeño truco que mejora muchísimo el resultado: dar contexto. No es lo mismo preguntar «¿qué puedo cocinar?» que explicar que llegamos tarde, queremos una cena sencilla, tenemos 15 minutos, preferimos utilizar primero los alimentos más perecederos y queremos guardar una ración para mañana.

Cuanto más se parezca la petición a nuestra vida real, más útil puede resultar la respuesta.

la mejor IA es la que nos ayuda con las pequeñas cosas

Durante meses hemos hablado de inteligencia artificial imaginando grandes transformaciones: cómo trabajaremos, cómo crearemos imágenes, cómo escribiremos o cómo buscaremos información. Pero probablemente su verdadera revolución cotidiana empiece en situaciones muchísimo menos espectaculares.

Como abrir una nevera. Porque recuperar la rutina después del verano no consiste únicamente en volver al gimnasio, organizar el escritorio o estrenar agenda. También significa reconstruir esos pequeños hábitos que hacen que nuestra semana funcione: planificar, comprar mejor, cocinar en casa y evitar que el cansancio de las nueve de la noche termine decidiendo nuestra cena.

Y quizá ese sea uno de los usos más interesantes de la tecnología que llevamos cada día en el bolsillo: no hacer nuestra vida más complicada, sino quitarnos pequeñas decisiones de encima.

Así que la próxima vez que abras la nevera convencida de que «no hay nada para cenar», quizá merezca la pena mirar otra vez. O, mejor todavía, dejar que tu iPhone mire por ti.

Apple Intelligence* no está disponible en todos los modelos de iPhone ni en todos los idiomas o regiones**. Para acceder a las funciones más recientes disponibles, asegúrate de que usas la versión más reciente de iOS y de que tienes Apple Intelligence activado. Además, si activas la extensión de ChatGPT, puedes usar la inteligencia visual para pedir información sobre las cosas que hay a tu alrededor a ChatGPT. Para activar la extensión y obtener información sobre la disponibilidad, consulta Usar ChatGPT con Apple Intelligence.

*Imágenes: Pexels