Moda
La primavera pide luz, pero todavía no pide exposición solar. Hay dos tipos de bronceado: el que grita verano y el que susurra luz. Y si algo ha entendido Dior esta temporada es que el verdadero glow no necesita sol, solo técnica y su enfoque evita los daños UV y apuesta por fórmulas tratantes que hidratan, perfeccionan y subliman. .
Cuando los días empiezan a alargarse y la piel aún conserva el tono invernal, la Maison propone una estrategia doble para conseguir ese efecto “acabo de volver de la Riviera” sin exposición solar. El secreto está en combinar tratamiento y maquillaje con precisión couture.
Paso 1: unas gotas de sol (literalmente)
Las nuevas gotas Dior Solar Self-Tanning Drops reinventan el bronceado progresivo en formato sérum. Su fórmula, compuesta en un 97% por ingredientes de origen natural y activada por DHA 100% de origen natural, permite personalizar el tono según el número de gotas y la frecuencia de uso .
La clave no está solo en el color, sino en el tratamiento:
- Ácido hialurónico, que hidrata intensamente y ayuda a distribuir la DHA de forma homogénea.
- Pro-Tan Technology, exclusiva de la línea Dior Solar, que combina plectranthus (Coleus forskohlii) e inositol para estimular la producción de melanina y perfeccionar el tono .
¿El resultado? Un bronceado visible desde la primera hora, natural, modulable y duradero hasta una semana, sin efecto anaranjado. Además, nos gusta porque su textura es fluida, ligera, y no pegajosa, y gracias a sus finas partículas doradas que imitan la luz de la “hora dorada”. Incluso el perfume floral con notas de neroli, jazmín, vainilla y caramelo convierte la aplicación en una escapada sensorial.
*Consejos de uso: una pipeta sobre rostro y cuello antes de la crema de día hasta alcanzar el tono deseado, y después mantenimiento dos veces por semana .

Su lanzamiento está previsto para el 1 de marzo y su precio es de 65 euros en la web de Dior
Paso 2: el efecto beso del sol
Para elevar el efecto y aportar dimensión, entra en escena Dior Forever Skin Bronze, el primer stick bronceador con textura bálsamo ultrafundente bajo la dirección creativa de Peter Philips .
Su fórmula combina un trío de ceras que se funden al instante con la piel, aportando calidez y relieve sin marcas, gracias al complejo Tan Beautifier, la vitamina C para revitalizar la luminosidad y la vitamina E para alisar y embellecer la piel.
La textura en barra ovalada lo convierte en el accesorio nómada perfecto: se difumina con brocha para un acabado suave o con los dedos para un efecto más intenso.
*Consejos de uso: en todo el rostro para calentar el tono o en zonas estratégicas (pómulos, frente, puente de la nariz) para esculpir como si el sol hubiese rozado la piel de forma natural.

Disponible en seis tonos cálidos, se adapta de forma natural a cada complexión. Su precio es de 57 euros en la web de Dior
Consejos ara encontrar tu tono bronceado ideal (sin parecer que te has pasado)
El truco del bronceado perfecto no está en oscurecer la piel, sino en subir medio tono con intención. Aquí, las claves para acertar:
Empieza siempre menos es más
Con las Gotas Autobronceadoras Dior Solar, comienza con 2–3 gotas mezcladas con tu crema habitual si tienes piel clara, o 3–4 si tu tono es medio. Aumenta progresivamente hasta alcanzar el nivel de calidez deseado. El bronceado es modulable y visible desde la primera hora, así que mejor construir que corregir.
Observa tu subtono
Si tu piel tiene subtono rosado o frío, elige tonos bronce cálidos suaves. Si tu piel es dorada u oliva, puedes intensificar con tonos más ámbar. El objetivo no es cambiar tu tono base, sino realzarlo.

Elige el punto estratégico
Con Dior Forever Skin Bronze, aplica primero en zonas donde el sol incide naturalmente: pómulos, sienes, puente de la nariz y ligeramente en el contorno del rostro. Si lo aplicas en todo el rostro, difumina muy bien hacia el cuello para evitar contrastes.
Difumina hacia fuera
Siempre hacia arriba y hacia el exterior. El efecto debe parecer un beso de sol, no una máscara.
Ajusta según la luz
Comprueba el resultado con luz natural. La iluminación artificial puede engañar y hacer que el tono parezca más intenso de lo que es.
El gesto definitivo
Si dudas entre dos intensidades, elige la más suave. La piel bronceada más elegante es la que parece natural, no trabajada. Porque el verdadero glow primaveral no se nota, se intuye.
El bronceado ya no es exceso de color, es textura uniforme, luminosidad saludable y un tono dorado que parece propio. Unas gotas, un gesto y la piel cambia de estación antes que el calendario.
*Imágenes: cortesía