Público, el coworking que está rompiendo con las empresas cuadriculares, es un espacio para todos los empresarios que buscan una alternativa con experiencia incluida.

La cultura del coworking en México es una tendencia a la alza. En caso de que no lo creas, pregúntale a Carlota Mendoza, la Directora de Mercadotecnia y Experiencia de Público, un espacio único dedicado a empresarios con todas las amenidades para crecer su negocio y aumentar su creatividad.

Aquí, el concepto “Godin”, como lo conocemos en México, se ve anticuado y, hasta cierto punto, cómico. No se tratan de oficinas blancas con plafones, sino que los colores, el diseño del mobiliario y la ambientación lo hacen singular en su tipo (puntos extras para los amantes de los animales, es pet friendly).

Para Público, todo empieza por el edificio; elegir uno con antecedentes históricos arquitectónicos, es básico para contagiar una historia; después de todo es de ahí de donde nace la inspiración. “Para nosotros es súper importante la parte del interiorismo, la arquitectura y sobre todo, la colaboración —es valor esencial de Público—. Colaboramos con mentes creativas porque entendemos que no lo sabemos todo y queremos colaborar con los mejores para traer la mejor experiencia a nuestros usuarios”, comenta Carlota. Cada edificio tiene su sello muy particular y dentro, cada sala tiene lo suyo; razón para atraer a distintos usuarios de todos los ámbitos.

Crear una armonía interior basada únicamente en una paleta de colores, es parte del distintivo de Público. Sus cuatro establecimientos resguardan una historia visual única en el que el choque de estéticas de distintos artistas —llámese diseñador gráfico, diseñador de interiores, arquitecto, diseñador industrial o, incluso artista plástico— inspiran creatividad e innovación. “Eso crea como todo una vibra”, destacó Mendoza. Además, estar rodeados por start-ups crea un ambiente de emprendimiento: “Por ejemplo, el de la San Miguel se ha vuelto una especie de hub creativo porque le incluimos un estudio fotográfico en el último piso”, agregó.

Para el coworking, la experiencia de trabajo empieza desde que dejas tu bici y cruzas la primera puerta. Carlota comenta que es esa sensación de sentirte en casa lo que lo hace tan especial, “cosa que no puedes tener si estás en un súper corporativo gigante, en el piso 45 y tienes que pasar por tres [puntos de seguridad] y calcular 20 minutos para llegar a tu cita”, comentó.

El cliente es lo más importante para la empresa y eso se traduce a darle todas las herramientas necesarias, incluyendo eventos culturales para aumentar el intelecto. “Tratamos de tocar un poquito como todos los intereses de los que conviven acá. […] Tocamos moda, tocamos cultura, tocamos temas como el VIH, por ejemplo.”, dijo Carlota. Eso, como parte de saciar el interés de cada usuario, de cierta forma también inculcan ideas visionarias para futuros proyectos.

La experiencia gastronómica es quizá el valor agregado con más valor de Público. En colaboración con uno de los mejores chefs en México, el grupo ha logrado hacer de esta una necesidad para los que trabajan ahí. “Nadie más tiene proyectos gastronómicos dentro del espacio […] tenemos restaurantes en varios de nuestros edificios que son tanto para, pues el barrio en general o para nuestra comunidad”, borrando la barrera del tráfico, comenta Mendoza.

“Todo lo que te pueda sumar a tu vida, que lo incluya tu espacio de trabajo, pues no hay nada mejor que eso, ¿no?”, comentó Mendoza. Después de todo, la “empresa cuadriculada”, como ella lo pone, cada vez más se identifica como obsoleto.

*IMAGEN: Cortesía de Público
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