{"id":59783,"date":"2015-12-03T06:24:53","date_gmt":"2015-12-03T05:24:53","guid":{"rendered":"https:\/\/graziamagazine.com\/es\/?p=59783"},"modified":"2015-12-03T10:59:24","modified_gmt":"2015-12-03T09:59:24","slug":"las-normas-del-toqueteo","status":"publish","type":"articles","link":"https:\/\/graziamagazine.com\/es\/articles\/las-normas-del-toqueteo\/","title":{"rendered":"Las nuevas normas del toqueteo"},"content":{"rendered":"<p>Besos, apretones, abrazos, caricias&#8230; los toqueteos en general son una manera de transmitir vibraciones positivas, de repartir amor y felicidad. La mayor\u00eda de las veces.\u00a0Porque pocas cosas pueden resultar tan maravillosas o tan molestas como un roce seg\u00fan sea deseado o no. Todo depende del emisor del tocamiento y de la situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La conclusi\u00f3n podr\u00eda resumirse en\u00a0una compleja gu\u00eda\u00a0que da hasta para ser objeto de estudio en universidades. Como <a href=\"http:\/\/www.ox.ac.uk\/news\/2015-10-27-maps-show-where-touching-allowed-0\" target=\"_blank\" target=\"_blank\">el que acaba de publicar la Universidad de Oxford<\/a> que, tras analizar a 1.300 personas de los cinco continentes, se ha atrevido a dibujar un mapa de los tocamientos. <strong>Una cartograf\u00eda corporal que revela con qu\u00e9 roces nos\u00a0sentimos\u00a0bien<\/strong>; con diferencias sustanciales entre hombres y mujeres y, evidentemente, seg\u00fan sea la relaci\u00f3n con la persona a la que toque arrimarse.<\/p>\n<figure id=\"attachment_59948\" aria-describedby=\"caption-attachment-59948\" style=\"width: 785px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-59948\" src=\"https:\/\/graziamagazine.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/12\/2015\/12\/02164140\/mapa-mujer.jpg\" alt=\"As\u00ed se sienten las mujeres con respecto a los tocamientos ajenos, siendo el amarillo ok y el negro un absoluto tab\u00fa.\" width=\"785\" height=\"670\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-59948\" class=\"wp-caption-text\">As\u00ed se sienten las mujeres con respecto a los tocamientos ajenos, siendo el amarillo ok y el negro un absoluto tab\u00fa.<\/figcaption><\/figure>\n<figure id=\"attachment_59947\" aria-describedby=\"caption-attachment-59947\" style=\"width: 785px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-59947\" src=\"https:\/\/graziamagazine.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/12\/2015\/12\/02164133\/mapa-hombre.jpg\" alt=\"Los hombres, por su parte, est\u00e1n m\u00e1s a disgusto con roces por parte de su pareja, pero no tienen ninguna zona tab\u00fa cuando se trata del roce de una desconocida.\" width=\"785\" height=\"562\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-59947\" class=\"wp-caption-text\">Los hombres, por su parte, est\u00e1n m\u00e1s a disgusto con roces por parte de su pareja, pero no tienen ninguna zona tab\u00fa cuando se trata del roce de una desconocida.<\/figcaption><\/figure>\n<p>En Grazia, sin querer imponer una estricta burbuja personal, tambi\u00e9n prohibir\u00edamos algunos gestos&#8230;<\/p>\n<figure id=\"attachment_59785\" aria-describedby=\"caption-attachment-59785\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-59785 size-full\" src=\"https:\/\/graziamagazine.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/12\/2015\/12\/01180516\/1435065255_114550_1435066429_sumario_normal.gif\" alt=\"Las normas del toqueteo\" width=\"300\" height=\"161\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-59785\" class=\"wp-caption-text\">\u201c\u00a1Me han rozado! \u00a1Me han rozado!\u201d.<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><b>LOS DOS BESOS<\/b><\/span><\/p>\n<ul>\n<li><span style=\"text-decoration: underline;\"><b>Cuando s\u00ed&#8230;<\/b><\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p>Es el gesto m\u00e1s inocente para saludar a otra persona y, seguramente, al que m\u00e1s acostumbrados estamos, siempre y cuando se de en las circunstancias apropiadas. Por ejemplo, con amigos, perfecto: una muestra de cari\u00f1o al reencontrarse; con la\u00a0familia, tambi\u00e9n fenomenal, <del>aunque en ocasiones vendr\u00e1 acompa\u00f1ado de un \u201cuy, qu\u00e9 bien dos besos, nos das tan pocos que a veces parece que los vendes\u201d<\/del>&#8230;<\/p>\n<figure id=\"attachment_59786\" aria-describedby=\"caption-attachment-59786\" style=\"width: 500px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-59786\" src=\"https:\/\/graziamagazine.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/12\/2015\/12\/01181035\/take-a-chill-pill-parents-gif-on-lizzie-mcguire.gif\" alt=\"Consejo: besuquea m\u00e1s a tus padres, que se lo merecen.\" width=\"500\" height=\"340\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-59786\" class=\"wp-caption-text\">Consejo: besuquea m\u00e1s a tus padres, que se lo merecen.<\/figcaption><\/figure>\n<ul>\n<li><span style=\"text-decoration: underline;\"><b>Cuando no&#8230;<\/b><\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p>Sin embargo, con la familia de tu pareja cuando los conoces por primera vez, esos dos besos son tensos, titubeantes e incluso algo sudorosos (por\u00a0el ataque de p\u00e1nico). \u00bfY qu\u00e9 me dec\u00eds de los dos besos a esa persona que tan mal te cae? Horror, sientan a cuerno quemado, y m\u00e1s que dos besos, metes dos mejillazos, para que se note que saludo, s\u00ed, pero amor, no.<\/p>\n<p>El horror extremo en el mundo de los \u00f3sculos son, sin duda, los dos besos babosos. S\u00ed, s\u00ed, esos que te da el t\u00edpico petardo marcando bien sus labios sobre tu mejilla, que pr\u00e1cticamente escuchas el \u201chey, nena, te molo fijo\u201d que rumia su cabeza.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, tienes que sumar esa sensaci\u00f3n de cierta fatiga ante esa gente que necesita saludarte con dos besos cada vez que te ve. Y, tanto si te encuentras con ella dos veces al d\u00eda como cinco d\u00edas a la semana, en todos y cada uno de esos momentos te plantar\u00e1 el saludito de marras y solo podr\u00e1s pensar\u00a0\u201c\u00bfpero qu\u00e9 necesidad de este sufrimiento besuqueador?\u201d.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-59787\" src=\"https:\/\/graziamagazine.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/12\/2015\/12\/01181326\/no-thank-you-gif.gif\" alt=\"Las normas del toqueteo\" width=\"500\" height=\"282\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En el repaso al besuqueo no nos olvidamos de\u00a0esos momentos de tremenda confusi\u00f3n en los que plantas dos besos a un extranjero que tiene por costumbre dar la mano. <strong>O esos dos besos que se convirtieron en uno, ya que el segundo qued\u00f3 suspendido eternamente en el aire, como tu verg\u00fcenza,<\/strong> porque el receptor se dio por satisfecho con el primero. O aquel momento en el que besaste como si fuera un amigo de toda la vida al t\u00edo con cara de rancio que te iba a entrevistar para un nuevo puesto de trabajo, algo de lo que te arrepentiste nada m\u00e1s plantar tu cara en la suya. Y qu\u00e9 decir de aquellos dos besos que se convirtieron en un pico por un error de c\u00e1lculo terror\u00edfico&#8230;<\/p>\n<p>Vamos, que\u00a0a lo mejor hay que replantearse la necesidad de los dos besos en esta vida, y convertirlos en un gesto al que solo pueda acceder un\u00a0club privado de fans (tambi\u00e9n conocido como \u201ctu gente\u201d). \u00a1Ya est\u00e1 bien de tanto besuqueo innecesario, narices!<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-59788\" src=\"https:\/\/graziamagazine.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/12\/2015\/12\/01181542\/tumblr_inline_nxeojvkWTJ1twign1_500.gif\" alt=\"Las normas del toqueteo\" width=\"400\" height=\"252\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><b>EL APRETON DE MANOS<\/b><\/span><\/p>\n<ul>\n<li><span style=\"text-decoration: underline;\"><b>Cuando s\u00ed&#8230;<br \/>\n<\/b><\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p>Viene a ser el equivalente formal de los dos besos, generalmente empleado mucho en el mundo laboral poco en el personal.<\/p>\n<ul>\n<li><span style=\"text-decoration: underline;\"><b>Cuando no&#8230;<\/b><\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p>\u00bfTu hermana te presenta al novio y no tiene otra idea que darte un apret\u00f3n de manos? Esto es raro, rozando la l\u00ednea de lo rid\u00edculo, y probablemente fruto de los nervios que provocar\u00e1n luego un vergonzoso: \u201c\u00a1Pero por qu\u00e9 he tenido que sacudirle la mano a la hermana de mi novia!\u201d. Tranquilo, novio de mi hermana, no ha sido para tanto. Podr\u00eda haber sido mucho peor si el apret\u00f3n de manos hubiese sido\u2026 con la mano floja y sin fuerza.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-59789\" src=\"https:\/\/graziamagazine.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/12\/2015\/12\/01181824\/awkward-handshake-fail.gif\" alt=\"awkward-handshake-fail\" width=\"256\" height=\"235\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><b>EL BRAZO TONTO<br \/>\n<\/b><\/span><\/p>\n<ul>\n<li><span style=\"text-decoration: underline;\"><b>Cuando s\u00ed&#8230;<\/b><\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p>Quien haya tenido una pareja con la que haya paseado al abrigo de su brazo puesto sobre sus\u00a0hombros reconocer\u00e1 que, a\u00fan con el brazo tonto, ha estado en la gloria.<\/p>\n<ul>\n<li><span style=\"text-decoration: underline;\"><b>Cuando no&#8230;<\/b><\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p>Ahora bien, cuando ese brazo ha sido puesto por una persona por la que no se siente\u00a0ni f\u00fa ni f\u00e1, aunque ella se afane en lanzar\u00a0los trastos, todo se transforma en algo muy inc\u00f3modo.\u00a0\u00bfY si le a\u00f1adimos la \u201cnota de color\u201d del olor sobaquera? Rico, rico.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-59790\" src=\"https:\/\/graziamagazine.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/12\/2015\/12\/01182047\/8180101.gif\" alt=\"Las normas del toqueteo\" width=\"464\" height=\"272\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><b>EL ABRAZO<\/b><\/span><\/p>\n<ul>\n<li><span style=\"text-decoration: underline;\"><b>Cuando s\u00ed&#8230;<\/b><\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p>Hay pocas cosas mejores que recibir un abrazo cuando se anda con escasez de mimos. No hay sensaci\u00f3n m\u00e1s placentera que sentirse segura y arropada entre los brazos de alguien. Pero ese alguien tiene que ser un alguien al que te apetezca sentir pegado a ti.<\/p>\n<figure id=\"attachment_59791\" aria-describedby=\"caption-attachment-59791\" style=\"width: 500px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-59791\" src=\"https:\/\/graziamagazine.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/12\/2015\/12\/01182604\/tumblr_inline_mjcm0ktYEb1qz4rgp.gif\" alt=\"Como Joey. Claro. \" width=\"500\" height=\"250\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-59791\" class=\"wp-caption-text\">Como Joey. Claro.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Bueno, puede ser una persona o pueden ser un monton. Pero el mont\u00f3n que t\u00fa elijas&#8230;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-59792\" src=\"https:\/\/graziamagazine.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/12\/2015\/12\/01182725\/c1880436dc55b141281b80b989cd5aeb_400x1000.gif\" alt=\"Las normas del toqueteo\" width=\"500\" height=\"281\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li><span style=\"text-decoration: underline;\"><b>Cuando no&#8230;<\/b><\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>En el mundo del gesto cari\u00f1oso, del amor al odio hay menos de un paso<\/strong>, y suele darlo la persona pestosa que da abrazos hasta para despedirse para ir al bar de al lado. Como todo en esta vida, en la justa medida reside la calidad, y los osos amorosos convierten un gesto tan tierno en un momento desagradable. Sobre todo si el susodicho que lo da aprovecha para sentir tus curvas. Al infierno con \u00e9l.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-59793\" src=\"https:\/\/graziamagazine.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/12\/2015\/12\/01182821\/tumblr_m9ro7a8HrN1qeqs01.gif\" alt=\"Las normas del toqueteo\" width=\"289\" height=\"222\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><b>TOCAR EL PELO<\/b><\/span><\/p>\n<ul>\n<li><span style=\"text-decoration: underline;\"><b>Cuando s\u00ed&#8230;<\/b><\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p>Puede sonar a trivialidad, pero tocar el pelo de alguien tiene unas reglas muy claras que deben cumplirse para que la persona acariciada no sienta ganas de matar al acariciador.\u00a0Una de ellas es el sentido com\u00fan. Tocar el pelo de alguien debe conllevar un m\u00ednimo de confianza entre los participantes del momento. Pocas cosas m\u00e1s inc\u00f3modas que el que un desconocido te toque el pelo, Dios sabe por qu\u00e9 motivo, pero sea como sea te har\u00e1 sentir mal y con ganas de cortarte los mechones nada m\u00e1s llegar a casa. No pongas tu mano en cabelleras desconocidas.<\/p>\n<ul>\n<li><span style=\"text-decoration: underline;\"><b>Cuando no&#8230;<\/b><\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p>Si no crees tener la suficiente confianza, pide permiso. SIEMPRE. \u00bfQu\u00e9 es eso de \u201cuy, qu\u00e9 peinado m\u00e1s fenomenal, qu\u00e9 divertido, se siente tan raro al tacto\u201d? No tienes derecho a tocar el pelo de nadie por muy \u201cdivertido\u201d, \u201coriginal\u201d o \u201csedoso\u201d que te parezca. Es una falta de respeto hacerlo. Gr\u00e1batelo a fuego.<\/p>\n<figure id=\"attachment_59794\" aria-describedby=\"caption-attachment-59794\" style=\"width: 625px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-59794\" src=\"https:\/\/graziamagazine.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/12\/2015\/12\/01183532\/anigif_enhanced-buzz-18124-1357927023-5.gif\" alt=\"Basta, Justin. BASTA, JUSTIN. \" width=\"625\" height=\"350\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-59794\" class=\"wp-caption-text\">Basta, Justin. BASTA, JUSTIN.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Y, por \u00faltimo, recuerda: no a todo el mundo le gusta que le manoseen la melena. As\u00ed que si te dicen \u201cno toques\u201d, no toques, leches. Que no eres un cr\u00edo que no entiende el no por respuesta.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-59795\" src=\"https:\/\/graziamagazine.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/12\/2015\/12\/01183633\/dont-touch-my-hair-gif.gif\" alt=\"Las normas del toqueteo\" width=\"500\" height=\"227\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><b>EL SUSURRO<\/b><\/span><\/p>\n<ul>\n<li><span style=\"text-decoration: underline;\"><b>Cuando s\u00ed&#8230;<\/b><\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p>Vale que este gesto no suele implicar demasiado toqueteo corporal, pero la intimidad y los nervios que genera cuando esa persona, objeto de deseo,\u00a0nos cuchichea al o\u00eddo nos hace situarlo muy cerca del morreo apasionado, \u00bfverdad?<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-59796\" src=\"https:\/\/graziamagazine.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/12\/2015\/12\/01183959\/1357650184_whisper.gif\" alt=\"Las normas del toqueteo\" width=\"500\" height=\"406\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li><span style=\"text-decoration: underline;\"><b>Cuando no&#8230;<\/b><\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p>Bueno, no pens\u00e9is que el mayor potencial del susurro reside en el tonteo romantic\u00f3n. Porque no hay mayor placer que ese insulto hecho en voz muuuuy bajita pero gesticulando much\u00edsimo con la boca mientras la persona que te ha hecho la afrenta que ha provocado tu cabreo se marcha sin tener ni idea de que t\u00fa te has dado el gustazo de mandarla a la m***** sin que ella sospechara nada.<\/p>\n<p>Y es que ah\u00ed, verdaderamente ah\u00ed, es donde reside la verdadera magia de los gestos simples y sencillos que despiertan un sinf\u00edn de emociones en nuestro cuerpo.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-59797\" src=\"https:\/\/graziamagazine.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/12\/2015\/12\/01184201\/2BgdLojb.gif\" alt=\"Las normas del toqueteo\" width=\"300\" height=\"169\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" style=\"border: none; overflow: hidden; height: 258px;\" src=\"\/\/www.facebook.com\/plugins\/likebox.php?href=https%3A%2F%2Fwww.facebook.com%2Fgraziaespana&amp;width&amp;height=258&amp;colorscheme=light&amp;show_faces=true&amp;header=false&amp;stream=false&amp;show_border=false&amp;appId=349017955267591\" width=\"300\" height=\"150\" frameborder=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n","protected":false},"author":19234,"featured_media":0,"template":"","format":"standard","categories":[18,22],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v18.5 (Yoast SEO v20.4) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Las nuevas normas del toqueteo | Grazia<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"Una caricia puede saber a gloria o convertirse en pesadilla. 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