{"id":42644,"date":"2015-07-02T12:40:11","date_gmt":"2015-07-02T10:40:11","guid":{"rendered":"https:\/\/graziamagazine.com\/es\/?p=42644"},"modified":"2015-07-02T12:49:04","modified_gmt":"2015-07-02T10:49:04","slug":"diario-de-un-dia-en-la-playa-con-ninos","status":"publish","type":"articles","link":"https:\/\/graziamagazine.com\/es\/articles\/diario-de-un-dia-en-la-playa-con-ninos\/","title":{"rendered":"Diario de un d\u00eda en la playa con ni\u00f1os"},"content":{"rendered":"<p>Cuando tienes 18 a\u00f1os lo que m\u00e1s deseas en este\u00a0mundo es irte a la playa con tus amigos. Es lo m\u00e1s parecido al para\u00edso cuando se es <del>insultantemente<\/del> joven, se est\u00e1 <del>tremendamente<\/del> bueno y se tiene\u00a0una tolerancia al alcohol que ni un ruso durante la Guerra Fr\u00eda. Se sale sin l\u00edmite, se bebe hasta el agua de los floreros, se hacen muchas tonter\u00edas, se luce tip\u00edn y\u00a0<strong>vas a la playa a ponerte morena y a dejarte ver.<\/strong> Pasas unos buenos a\u00f1os de locuras&#8230;<\/p>\n<figure id=\"attachment_42657\" aria-describedby=\"caption-attachment-42657\" style=\"width: 500px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-42657 size-full\" src=\"https:\/\/graziamagazine.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/12\/2015\/07\/01125220\/gif1.gif\" alt=\"gif1\" width=\"500\" height=\"281\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-42657\" class=\"wp-caption-text\">\u00a1Yo quiero bailar, toda la noche! \u00a1Baila, baila, bailando va!<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>&#8230;Y, de repente, te conviertes en madre<\/strong>. <\/span><\/p>\n<p>Y no en una en abstracto, no: <a href=\"https:\/\/graziamagazine.com\/es\/lifestyle\/25-sintomas-de-que-te-estas-convirtiendo-en-tu-madre\/\" target=\"_blank\">te conviertes en la tuya<\/a>. \u00bfC\u00f3mo ha podido ser? \u00bfC\u00f3mo has pasado de molar a ser una de esas personas a las que mirabas por encima del hombro cuando ten\u00edas veintipocos?<\/p>\n<figure id=\"attachment_42668\" aria-describedby=\"caption-attachment-42668\" style=\"width: 550px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-42668\" src=\"https:\/\/graziamagazine.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/12\/2015\/07\/01132237\/playa3.jpg\" alt=\"\u00a9 Getty Images\" width=\"550\" height=\"476\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-42668\" class=\"wp-caption-text\">\u00a9 Getty Images<\/figcaption><\/figure>\n<p>Para empezar, a\u00a0la playa ahora vas a cosas completamente distintas a las que ibas antes.<\/p>\n<figure id=\"attachment_42652\" aria-describedby=\"caption-attachment-42652\" style=\"width: 500px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.mamisybebes.com\/wordpress\/wp-content\/uploads\/sites\/12\/2015\/06\/tia-buena-en-la-playa.gif\" target=\"_blank\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-42652 size-full\" src=\"https:\/\/graziamagazine.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/12\/2015\/07\/01121707\/1.gif\" alt=\"1\" width=\"500\" height=\"281\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-42652\" class=\"wp-caption-text\">Qu\u00e9 discreta yo, qu\u00e9 mona voy a tostarme al sol.<\/figcaption><\/figure>\n<p>S\u00ed, esta muchacha es la que te gustar\u00eda ser. Pero r\u00edndete a la evidencia, ya no eres ella nunca m\u00e1s. Tu ba\u00f1ador posiblemente est\u00e9 lleno de pelotillas porque lo m\u00e1s normal es que sea de la temporada anterior (o de la anterior a la anterior). <strong>Tal vez hayas ido a comprar uno nuevo, pero podr\u00edamos apostar a que has salido con uno de <em>Minnie,<\/em> otro de <em>Frozen<\/em> y otro de dinosaurios,<\/strong> mon\u00edsimos todos, y ninguno para ti. <a href=\"https:\/\/graziamagazine.com\/es\/belleza\/la-mas-divina-de-la-piscina\/\" target=\"_blank\">Por supuesto, no bajas <del>ni de co\u00f1a<\/del> maquillada a la playa<\/a> y lo de estar tumbada relajadamente es lo m\u00e1s parecido a la ciencia ficci\u00f3n.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-42658\" src=\"https:\/\/graziamagazine.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/12\/2015\/07\/01125746\/giphy2.gif\" alt=\"giphy2\" width=\"232\" height=\"139\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tu llegada a la playa se produce m\u00e1s bien\u00a0cargada hasta arriba, como si te fueses a mudar a otro pa\u00eds. Te has levantado a horas intempestivas porque tus criaturas no entienden ni de vacaciones, ni de playa,\u00a0<del>ni saben que levantarse a las 6\u00a0de la ma\u00f1ana cuando no hay trabajo\u00a0es para divorciarse de hijos<\/del>. Pero<strong> la log\u00edstica es tan complicada que r\u00edete t\u00fa del desembarco de Normand\u00eda.<\/strong> Tres horas para cogerlo todo, <a href=\"https:\/\/graziamagazine.com\/es\/belleza\/solares-para-un-bronceado-saludable\/\" target=\"_blank\">embadurnar a toda la familia en crema solar<\/a> y salir cargada como un sherpa camino a la playa. Te has levantado a las 6, s\u00ed, pero llegas al mar a la\u00a0hora punta y hay que buscar hueco para la toalla, la sombrilla y toda la intendencia.<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n dijo que fuera f\u00e1cil?<\/p>\n<figure id=\"attachment_42670\" aria-describedby=\"caption-attachment-42670\" style=\"width: 785px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-42670 size-full\" src=\"https:\/\/graziamagazine.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/12\/2015\/07\/01132245\/playa1.jpg\" alt=\"\u00bfQuer\u00edas vacaciones? \u00a1Pues toma dos tazas!\" width=\"785\" height=\"480\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-42670\" class=\"wp-caption-text\">\u00bfQuer\u00edas vacaciones? \u00a1Pues toma dos tazas! \u00a9 Cordon Press<\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>La sombrilla es tu referencia cuando vas a ba\u00f1arte.<\/strong> Porque, por supuesto, \u00bfqu\u00e9 es eso de irte a calas rec\u00f3nditas? Eso ya no existe. T\u00fa vas a la playa que est\u00e1 m\u00e1s cerca del hotel o apartamento porque bastante tienes con lo tuyo y lo que quieres es llegar. Y llegar r\u00e1pido <del>para que acabe la tortura<\/del>. Y esa playa est\u00e1 llena hasta la bandera y tienes intimidad cero.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-42653\" src=\"https:\/\/graziamagazine.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/12\/2015\/07\/01122236\/4_3.gif\" alt=\"4_3\" width=\"394\" height=\"270\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>\u00bfTranquilidad? \u00bfY eso qu\u00e9 es lo que es?<\/strong> <\/span><\/p>\n<p>Las primeras veces, ay pardilla, te bajas un libro con la esperanza de poder hacer el vago y leer un poco relajadamente. La experiencia es un grado y, en posteriores ocasiones, directamente ni lo intentas. Un bulto menos. Sabes que apenas hayas puesto el trasero en la tumbona\/silla\/toalla\/<em>whatever<\/em> te va a tocar levantarte.\u00a0\u00abMam\u00e1, me quiero ba\u00f1ar\u00bb, \u00abMam\u00e1, me ha picado una medusa\u00bb,<strong>\u00a0\u00abMam\u00e1, tengo sed\u00bb\u00a0 (\u00bfy padre no tienes, bonito?),<\/strong> \u00abMam\u00e1, tengo caca\u00bb&#8230; \u00bf\u00bf\u00bf\u00bfCACA???? \u00a1Mierda! <del>nunca mejor dicho<\/del>. Lo m\u00e1s cercano son unos ba\u00f1os p\u00fablicos en los que es bastante probable pillar el dengue o los del chiringuito que est\u00e1n (ligeramente) m\u00e1s limpios, pero\u00a0donde sabes que te van a cobrar la Coca-Cola a precio de Mo\u00ebt &amp; Chandon. \u00bfQu\u00e9 eliges, susto o muerte?<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-42654\" src=\"https:\/\/graziamagazine.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/12\/2015\/07\/01122402\/5_3.gif\" alt=\"5_3\" width=\"320\" height=\"213\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>La arena<\/strong>. <\/span><\/p>\n<p>T\u00fa que has sido escrupulosa toda la vida y que sabes que adem\u00e1s ah\u00ed vas a poder encontrar de todo, desde colillas hasta preservativos, te ves sacudida por sudores fr\u00edos pensando: \u00abDios m\u00edo, voy a sacar arena de esos ba\u00f1adores \u00a1\u00a1\u00a1nuevos!!! hasta el d\u00eda del Juicio. \u00bfPor qu\u00e9 no les pondr\u00eda los viejunos?\u00bb. Y te resignas porque sabes que es culpa tuya hasta que dicen: \u00ab\u00bfJugamos a que te entierro, mam\u00e1?\u00bb, momento en el que sueltas un \u00abNOOOOOORRRRRRRRRR\u00bb tan grande, que ni Chiquito de la Calzada en sus mejores momentos.<\/p>\n<p>Y vives sin vivir en ti cuando tu v\u00e1stago sugiere: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 no jugamos a la pelota?\u00a0O mejor, \u00a1a las palas!\u00bb, y entonces t\u00fa te pones m\u00edstica y piensas\u00a0\u00abAy dios, ay dios, que no le saquen un ojo a alguien\u00bb. Con ese estr\u00e9s no hay quien se relaje, as\u00ed que propones un s\u00faper plan&#8230;. \u00ab\u00bfY si nos vamos a dar un paseo por la orilla?\u00bb, ante lo cual te miran tus hijos, dici\u00e9ndote con los ojos: \u00ab\u00bfPero t\u00fa te crees, que tengo 80 a\u00f1os?\u00bb.<\/p>\n<figure id=\"attachment_42669\" aria-describedby=\"caption-attachment-42669\" style=\"width: 785px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-42669\" src=\"https:\/\/graziamagazine.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/12\/2015\/07\/01132240\/playa2.jpg\" alt=\"gual somos un poco bestias comparando el drama de un d\u00eda en la playa con ni\u00f1os, con esta escena de Tibur\u00f3n (1975), \u00bfno?\" width=\"785\" height=\"480\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-42669\" class=\"wp-caption-text\">Igual somos un poco bestias comparando el drama de un d\u00eda en la playa con ni\u00f1os con esta escena de <em>Tibur\u00f3n<\/em> (1975), \u00bfno? Bueno, no.<\/figcaption><\/figure>\n<p>De repente, en la distancia, ves unas chicas de muy buen ver haciendo <em>topless<\/em>. A ti, personalmente, no te importa: <strong>te has tirado ense\u00f1ando el pecho a media Espa\u00f1a <a href=\"https:\/\/graziamagazine.com\/es\/lifestyle\/que-le-pasa-al-cuerpo-despues-del-parto\/\" target=\"_blank\">con la lactancia<\/a><\/strong> y t\u00fa tambi\u00e9n fuiste una veintea\u00f1era con las tetas desafiando la gravedad. S\u00f3lo ruegas para que tus hijos no digan nada, no se\u00f1alen, las dejen simplemente en paz y las ignoren. Pero no. Tienen que acercarse, mirar con curiosidad y se\u00f1alarlas. Y t\u00fa te quieres hacer peque\u00f1ita, peque\u00f1ita y desaparecer. Sobre todo cuando dicen: \u00abVaya tetas gordas tienen esas, no como las tuyas mam\u00e1 que est\u00e1n as\u00ed como\u00a0<i>chucher\u00edas<\/i>\u00ab, a grito pelado. Por si acaso el de quince sombrillas m\u00e1s all\u00e1 no lo ha o\u00eddo&#8230;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-42648\" src=\"https:\/\/graziamagazine.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/12\/2015\/07\/01121639\/7.gif\" alt=\"7\" width=\"400\" height=\"225\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed que vuelves a tu hotel derrotada, como reci\u00e9n salida del campo de\u00a0batalla, tan cargada como cuando te marchaste, pero varios a\u00f1os m\u00e1s vieja. Y, cuando eliges el espect\u00e1culo <del>deprimente<\/del> del hotel frente a la fiesta de los bares y te sorprendes pidiendo silencio porque tu ni\u00f1o tiene que dormir la siesta, miras a tu pareja a los ojos y los dos lo comprend\u00e9is a la vez,\u00a0<strong>es definitivo: sois tus padres.<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-42659\" src=\"https:\/\/graziamagazine.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/12\/2015\/07\/01130154\/giphy3.gif\" alt=\"giphy3\" width=\"245\" height=\"145\" \/><\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" style=\"border: none; overflow: hidden; height: 258px;\" src=\"\/\/www.facebook.com\/plugins\/likebox.php?href=https%3A%2F%2Fwww.facebook.com%2Fgraziaespana&amp;width&amp;height=258&amp;colorscheme=light&amp;show_faces=true&amp;header=false&amp;stream=false&amp;show_border=false&amp;appId=349017955267591\" width=\"300\" height=\"150\" frameborder=\"0\" 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