Moda
Si alguien sabe cómo redefinir la forma en que compramos moda es Zara. La firma española —insignia del grupo Inditex y un ícono del fast fashion global— acaba de activar en España una herramienta que suena a futuro inmediato: un probador virtual impulsado por inteligencia artificial (IA) que permite ver cómo te quedan las prendas desde tu móvil antes de comprarlas.
No es ciencia ficción ni una función escondida: ya está disponible para todas las usuarias y usuarios dentro de la app oficial de Zara con la última actualización.
Tu avatar en la pasarela digital
La propuesta es tan simple como potente: desde la ficha de cualquier prenda —sea de mujer o de hombre— aparece ahora un botón que dice “Probar”. Al tocarlo, la app te guía para crear un avatar hiperrealista a partir de dos fotos: una selfie y una del cuerpo entero.
A partir de ahí, en unos minutos tienes un vídeo en 360º y vistas estáticas donde tu avatar “lleva” esa prenda —y hasta combinaciones completas sugeridas por la herramienta, con estilismos que funcionan juntos.
Piensa en esto como tu propio probador desde casa: sin colas, sin barreras, sin devoluciones innecesarias… y con la ropa que quieres ver en tu figura antes de añadirla al carrito.

Más que probar: personalizar la experiencia de compra
La llegada del probador virtual en España forma parte de una estrategia más amplia de digitalización. Zara ya lo había implementado en mercados como México, Reino Unido, Alemania, Países Bajos o Italia, y ahora España entra en ese grupo de países pioneros en integrar este tipo de innovación directamente en la app.
La meta no es solo espectáculo tecnológico: la idea es personalizar el proceso de compra, reducir la frustración de las devoluciones por tallas equivocadas, inspirar con looks completos y hacer que el cliente se quede más tiempo dentro del ecosistema Zara.
Además, todo lo que pruebas virtualmente quedan guardado en tu sección de “Mis looks”, para que puedas revisarlos o compartirlos con amigas antes de decidir.

La moda digital ya no es opcional
Este probador virtual es la manifestación más reciente de cómo los grandes del fashion retail están adoptando IA para acercar la experiencia digital a la física. No se trata solo de ver una imagen bonita de un modelo: ahora la tecnología interpreta tu cuerpo, contextura y proporciones, y te presenta un resultado lo más fiel posible.
Mientras otras marcas europeas como Zalando o H&M también han avanzado en este terreno (con sus propios probadores virtuales mejorados), la apuesta de Zara destaca por su integración directa en el flujo de compra de la app y por la calidad visual de sus avatares.
¿Y el asistente de IA? Todavía viene
Zara no se queda aquí. Además del probador virtual, la firma prepara otro salto: un asistente de compra con IA que permitirá buscar productos por texto o imagen, recomendar looks según ocasión, verificar disponibilidad en tienda o resolver dudas sobre devoluciones y pedidos. Esta herramienta ya está activa en otros mercados y su llegada a España es inminente.
Esto significa que la experiencia de compra no solo será más visual, sino también más conversacional e intuitiva, como si tuvieras un estilista digital disponible 24/7.

Moda y tecnología: una pareja que se consolida
Lo que está haciendo Zara es más que un guiño al futuro: es replantear cómo interactuamos con la moda en la era digital. Ya no se trata solo de un catálogo o de imágenes estáticas. La moda se vuelve vivencial, personalizada y predictiva.
En un mundo donde la experiencia online compite con la tienda física, iniciativas como el probador virtual no solo mejoran la conversión y reducen los retornos, sino que también ponen al cliente en el centro de la narrativa: tu cuerpo, tu estilo, tu decisión.
Que Zara lance su probador virtual con IA en España es una señal clara: la moda no mira al futuro, ya está en él. La tecnología se ha convertido en aliada del estilo y la personalización —y, si lo sabemos usar bien, en un truco para comprar menos pero mejor, con menos devoluciones y más aciertos.
Porque al final no se trata solo de ver cómo te queda la ropa, sino de saber cómo te hace sentir cuando te la pones, aunque sea en pantalla primero.
*Imágenes: cortesía