Yoga significa unión y se refiere a un entrenamiento físico y mental originario de India, asociado con prácticas de meditación en hinduismo, budismo y janismo. Aunque muchos piensan que el yoga es un ejercicio suave, lento y que existe solo un tipo, la realidad es diferente.

Si no lo sabías, existen hasta 28 tipos y todos tienen un mismo objetivo en común: la unión del cuerpo y la mente. El ideal para ti dependerá 100% de tu personalidad y tus objetivos, ya que algunos están enfocados a fortalecer y tonificar zonas específicas y otros a ganar flexibilidad, balance y equilibrio. Sin embargo, no importa cuál decidas realizar, ten por seguro que trabajarás espiritualmente a través de meditaciones y diferentes posturas. Te dejamos cinco:

Hatha Yoga

Este es más común y el más practicado en el mundo, seguro lo has escuchado por ahí. Hatha Yoga tiene como objetivo purificar el cuerpo y la mente por medio de asanas y un rango de mantras y meditaciones. Además, utiliza el cuerpo como herramienta para llegar a la exploración de uno mismo. Es ideal si eres principiante en este mundo y te ayudará a relajarte, ganar fuerza en brazos y piernas, conseguir un mejor nivel espiritual y aprender las posturas principales-

Ashtanga Vinyasa

Una práctica es vigorosa, demandante, intensa y profundamente purificante y desintoxicante. Diferentes tipos de respiraciones son aquí la clave para mantener las posturas con estilo dinámico que mejora la fortaleza y flexibilidad. Recuerda que este no es el mejor tipo para comenzar, pero es perfecto para quienes aman los retos y prefieren trabajar con el cuerpo en vez de sentarse a meditar. Te ayudará mucho si eres una persona inquieta e impaciente.

Kundalini

Este término quiere decir “yoga de la conciencia” y su objetivo es dominar la función de chakra y despertar la energía Kindalini, que empieza en la columna y asciende hasta el último chakra sobre la cabeza. Es un tipo de yoga que trabaja con meditaciones, asanas y mantras sobre los centros energéticos del cuerpo. Las meditaciones duran al menos 11 minutos y es recomendable practicarlas con un maestro experimentado, ya que puede ser verdaderamente poderoso. Es el ideal para aquellas personas que buscan conectarse con su lado espiritual de una manera muy profunda.

Bikram Yoga

Es una variante intensa del Hatha yoga, pues incluye 26 posturas que se realizan durante 90 minutos en un sala a 42 grados de temperatura y mucha humedad, lo que favorece a la sudoración y eliminación de toxinas, mantener los músculos calientes y mejorar la concentración. Suele confundirse con el Hot yoga, pero la diferencia es que este no lleva una secuencia concreta en cuanto a las posturas, mientras que el Bikram yoga sí. Es el mejor método para las personas que poseen buena condición física, buscan tener más flexibilidad, fuerza y conectar la mente con el cuerpo.

Iyengar Yoga

Son clases estructuradas en las que se enfatiza la biomecánica y anatomía del cuerpo, centrándose en el correcto alineamiento corporal con diferentes posturas que se sostienen mucho tiempo. En Iyengar se utilizan elementos de apoyo como cuerdas, cinturones, mantas y cuerdas para mantener el equilibrio y el cuerpo alineado. Es un tipo de yoga muy disciplinado que se recomienda a las personas con problemas de cuello o espalda.

Yoga Aéreo

¡Leíste bien! Este tipo de yoga se practica en el aire y cuenta con numerosos beneficios para el cuerpo y la mente. Está basado en el cuerpo, otorgándole una mejor flexibilidad, con ejercicios y estiramientos para tonificar y darle fuerza a los músculos. Aquí las posturas se realizan en una especie de hamaca que combina técnicas de gimnasia aeróbica, circense, pilates y artes aéreas. Si buscas ejercitarte, divertirte y despejar la mente además de mejorar el balance y la resistencia, es perfecto para ti.

*Imagen: Getty Images

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