El verano empieza a despedirse, pero Mallorca todavía tiene mucho que ofrecer. Las últimas semanas de agosto y los primeros días de septiembre son una oportunidad perfecta para redescubrir la isla con otro ritmo: disfrutar de sus calas y playas, perderse por sus pueblos, alargar los atardeceres y descubrir algunos de esos lugares que hacen de Mallorca un destino único más allá de los clásicos imprescindibles.

Para quienes buscan aprovechar hasta el último momento la temporada estival, Antonia y María Plomer, CEOs de Zafiro Hotels, comparten algunos de sus planes y rincones favoritos de la isla. Como residentes y grandes conocedoras de Mallorca, las hermanas han reunido sus recomendaciones en la guía “Joyas ocultas de Mallorca, un viaje al corazón de la isla”, disponible para los huéspedes de Zafiro Club en Zafiro Palace Andratx, Zafiro Palace Alcudia y Zafiro Palace Palmanova.

“Los mejores recuerdos de nuestra vida no se guardan en las fotografías, se guardan en el corazón”, aseguran Antonia y María. Y precisamente esa filosofía es la que inspira una selección pensada para vivir Mallorca de una manera más personal, descubriendo rincones, sabores y experiencias que permiten conectar con la auténtica esencia de la isla.

Entre sus propuestas hay opciones para todos los gustos y para diferentes momentos del día: desde una mañana de playa hasta una tarde recorriendo pueblos de la Serra de Tramuntana, una comida frente al Mediterráneo o un atardecer en alguno de los puntos más espectaculares de la isla.

Palma: cultura, gastronomía y tardes que se alargan

La capital es una parada imprescindible para quienes quieren combinar cultura, compras y gastronomía. Las hermanas Plomer recomiendan acercarse al Mercado de l’Olivar para descubrir los sabores locales, hacer una parada en Ca’n Joan de s’Aigo, visitar el Museo Fundación Miró Mallorca o conocer espacios vinculados a la artesanía y la creatividad mallorquina, como TerraCuita o el taller de perfumes de Viti Vinci.

Cuando cae la tarde, Assaona GastroBeach Club Palma se convierte en uno de sus lugares favoritos para continuar disfrutando del ambiente de la isla y despedir el día junto al mar.

Andratx, Puerto Portals y Port Adriano: Mediterráneo en estado puro

La zona de Andratx es uno de los territorios favoritos de las hermanas Plomer para desconectar. Camp de Mar, muy cerca de Zafiro Palace Andratx, ofrece la posibilidad de contemplar la costa desde un tradicional llaüt mallorquín, una experiencia que puede organizarse desde el propio hotel.

La ruta puede continuar hacia Puerto Portals, con una parada gastronómica en Flanigan, o hacia Port Adriano, donde descubrir propuestas de moda y joyería como Room One, en un entorno diseñado por Philippe Starck.

Serra de Tramuntana: naturaleza, pueblos y atardeceres

Para quienes prefieren aprovechar el final del verano para conectar con la naturaleza, la Serra de Tramuntana ofrece algunos de los paisajes más especiales de Mallorca. Deià, Valldemossa, Fornalutx o Estellencs son algunos de los pueblos que recomiendan visitar para disfrutar de sus calles empedradas y su arquitectura tradicional.

También destacan una ruta de senderismo por Sant Elm y La Trapa, la visita al Museo Son Marroig y, especialmente, contemplar el atardecer desde el Faro de Formentor. Para completar la experiencia, una mesa en Béns d’Avall, en Deià, permite descubrir una cocina balear reinterpretada con creatividad y respeto por el producto local.

Norte de Mallorca: últimos baños y sabor local

El norte de la isla es otro de los territorios imprescindibles para disfrutar de los últimos días de verano. Playa de Muro, una de las favoritas de las hermanas y reconocida entre las mejores playas de Europa, es perfecta para aprovechar las jornadas de sol.

La experiencia puede continuar con una visita al yacimiento de la ciudad romana de Pollentia, un paseo por Pollença o una parada en Numa Beach Club.

Pero Mallorca también se descubre a través de sus sabores y tradiciones. Entre las recomendaciones de Antonia y María se encuentran la Bodega Can Axartell, la cata de aceite de oliva en Finca Son Miranda, el Bistró del Jardín o Teixits Vicens, donde encontrar bolsos, tejidos y artesanía local.

La guía de las hermanas Plomer propone una Mallorca que invita a bajar el ritmo y disfrutar de cada momento: una última mañana de playa, una comida sin prisas, una excursión por la montaña, una tarde de compras, una visita cultural o un atardecer frente al Mediterráneo.

Porque si algo demuestra Mallorca es que el verano no termina cuando llega septiembre. La isla continúa ofreciendo experiencias únicas para quienes saben dónde buscarlas y, de la mano de Antonia y María Plomer, los huéspedes de Zafiro Hotels pueden descubrir esa Mallorca más personal, auténtica y especial que ellas mismas disfrutan durante todo el año.

*Imágenes: Instagram y cortesía