Después de cinco años como director creativo de Alaïa, Pieter Mulier dejaba oficialmente la maison. El diseñador belga se despedirá de la casa tras presentar su última colección en Paris Fashion Week, y con esta salida cierra una etapa en la que no solo redefinió y afinó la silueta contemporánea de Alaïa, sino que también ayudó a estabilizar la casa tras la muerte de su fundador, Azzedine Alaïa, en 2021.
Aunque en ese momento no se sabía cuál sería su destino, hoy ya lo sabemos: Versace. Prada Group y Versace han anunciado que el diseñador se une a la casa italiana y será el sustituto de Dario Vitale. El diseñador belga se pondrá al frente de las colecciones a partir del 1 de julio de 2026. Esta elección marca el comienzo de un nuevo capítulo para la marca.
«A lo largo de su carrera, Mulier ha dado forma a una estética distintiva, contribuyendo al éxito de marcas como Raf Simons, Jil Sander, Dior, Calvin Klein y actualmente Alaïa en el papel de Director Creativo», ha compartido en Instagram Versace.
su salida DE ALAÏA
En un comunicado publicado por Myriam Serrano, CEO de Alaïa, reconoció el impacto del liderazgo de Mulier en el rumbo de la maison. “Agradecemos sinceramente a Pieter por su visión y compromiso, al escribir un capítulo clave en la evolución continua de la Casa. Durante los últimos cinco años, Pieter y el equipo excepcional que lideró dieron forma a la renovación creativa de Alaïa, honrando su legado y fortaleciendo su relevancia, confianza y reconocimiento a nivel global”, señaló.

Antes de tomar las riendas de Alaïa, Pieter fue la mano derecha de su colega belga Raf Simons y trabajaron juntos durante veinte años. Es una figura con una extensa carrera en la moda, dado que también incursionó como Director de Accesorios para Jil Sander (de 2005 a 2012), fue Design Director en Dior, supervisando colecciones de Haute Couture, RTW y accesorios femeninos —de hecho, salió en el documental Dior and I—. Del 2016 al 2019 se cambió a Nueva York para tomar el rol de Director Creativo Global para Calvin Klein.

Y aunque tuvo una época de burnout en la que no incursionó mucho con la moda, su llegada a Alaïa representó una dinámica fresca y económicamente útil para la marca: recordemos la obsesión por las fishnet flats (bailarinas de rejilla) o toda la colección Le Coeur collection que mezclaba lo romántico y lo moderno en bolsos y zapatos.
Pieter también realizó el primer desfile permitido dentro del Museo Guggenheim (2024); ahora cierra una etapa marcada por el rigor, la sensibilidad y una comprensión profunda del cuerpo y la forma.
*Imágenes: Instagram