La colección Spring 2027 de Ralph Lauren da un giro radical a las nociones tradicionales de elegancia. Original y optimista, reinterpreta las referencias históricas con una libertad propia, creando una sensualidad moderna.

Una paleta basada en el azul marino y el blanco aporta frescura sin restar protagonismo a la silueta. Los pantalones dominan la colección, en su mayoría con proporciones voluminosas y diversos grados de detalle. Una de las siluetas clave es la de cintura ligeramente baja, con botones laterales que recorren la pierna desde media pantorrilla hasta el bajo. En ocasiones, se combinan con chaquetas slim o chalecos entallados que se prolongan en largas colas fluidas, como en un look llamativo en el que el sencillo seersucker se reinterpreta como un traje espectacular. En el lado más sobrio, una camisa de algodón con varillas y cordones sobre unos pantalones blancos ofrece una alternativa moderna y sexy a los corsés más habituales.

“La colección Spring 2027 es una visión irreverente del romanticismo que crea una nueva elegancia. Se trata de formas de vestir que celebran el ingenio, la originalidad y la personalidad—libertad y la diversión de crear un estilo verdaderamente personal.” — Ralph Lauren 

El diálogo de toda la vida de la firma entre lo rústico y lo refinado se renueva con exuberancia. La chaqueta workwear de denim, da un giro extravagante al adornarse con una lluvia de plumas blancas. Y los vaqueros desgastados se visten de gala, haciendo un guiño subversivo a la vestimenta elegante. Uno de los looks destaca por una fascinante chaqueta corta azul con cuello shearling; un chaleco brocado con camisa de manga larga a juego y una corbata ancha, en referencia a la prenda que lanzó la carrera de Lauren hace casi sesenta años.

El tailoring refleja una dualidad. La mayor parte de la colección se ha confeccionado siguiendo los métodos tradicionales de la sastrería femenina, que ofrecen siluetas precisas pero suaves, como se aprecia en la impecable chaqueta de piel blanca, con un elaborado fruncido en la espalda. En homenaje al primer traje que Ralph Lauren diseñó para mujer, se confeccionaron dos trajes pantalón de líneas marcadas y nítidas en una fábrica italiana especializada en menswear, donde se hace hincapié en una estructura muy definida.

La noche ofrece un sinfín de opciones: un vestido wrap fluido, confeccionado con una sola costura; un brillante vestido sin mangas azul marino cubierto de microlentejuelas que se desprenden formando flecos sobre unos pantalones; un poético robe bordado de terciopelo sobre una etérea blusa blanca y unos vaqueros con estampado floral pintados con gesso.

En toda la colección, los procesos artesanales realzan las prendas. Una compleja confección tejida aporta ligereza a un mullido chaleco shearling con efecto ombré. El lavado “Spritz and tumble” da un aspecto arrugado a los vestidos de falda con vuelo. Las técnicas de pintura a mano y de burnout crean contrastes en la intensidad del color, lo que confiere a los lames de seda y a los terciopelos una pátina envejecida. El bordado de una falda se realizó con hilo pintado con gesso; las lentejuelas oversize de otra se recubrieron para atenuar su brillo. Y un complejo proceso de pintura en spray dotó al brocado de seda de un aire místico e impresionista.

Los complementos completan el carácter elegante y desenfadado de la colección. Los zapatos son, en su mayoría, de tacón bajo, algunos de ellos realzados con una parte superior de brocado o detalles de lazo. Mientras que a lo largo de la pasarela aparecen nuevas versiones del emblemático Ralph Bag, el nuevo Madison Bag combina una gran funcionalidad con un marcado sentido del estilo gracias a su diseño depurado y espacioso.

*Imágenes: cortesía Ralph Lauren