Moda
Hay perfumes que buscan seducir. Otros que intentan transmitir elegancia o sofisticación. Y luego están aquellos que consiguen algo mucho más difícil: hacernos sonreír. En un momento en el que la perfumería parece debatirse entre aromas extremadamente minimalistas o composiciones complejas y misteriosas, Moschino vuelve a reivindicar el placer de jugar. La firma italiana amplía su icónica colección Toy con dos nuevas creaciones que parecen sacadas directamente de una tienda de golosinas imaginaria: Toy 2 Gummy y Toy 2 Yummy.
Dos fragancias que celebran el color, la alegría y la nostalgia desde una mirada sofisticada y absolutamente contemporánea. Porque sí, hay piruletas, recuerdos de infancia y una explosión de tonos vibrantes. Pero también hay perfumería de autor, ingredientes de alta calidad y ese sentido del humor tan característico que ha convertido a Moschino en una de las casas más irreverentes del universo de la moda.
La inspiración nace de un lugar inesperado: el placer instantáneo que produce una golosina. Ese momento de felicidad despreocupada que dura apenas unos segundos pero permanece en la memoria durante años. Moschino transforma esa sensación en dos perfumes completamente diferentes, aunque unidos por una misma filosofía: vivir la vida con más color.
Color, nostalgia, optimismo y una dosis irresistible de fantasía. Así son los nuevos perfumes de Moschino que recuperan el espíritu más juguetón de la infancia para transformarlo en un objeto de deseo contemporáneo.
Toy 2 Gummy es probablemente la propuesta más golosa y adictiva de las dos. Desde los primeros segundos despliega una combinación luminosa de bergamota y naranja sanguina que rápidamente evoluciona hacia un corazón cremoso donde aparecen acordes de praliné, avellana y crema de leche. El resultado es una fragancia cálida, envolvente y tremendamente reconfortante, que termina asentándose sobre una base sensual de vainilla de Madagascar, mirra y benjuí.
Es el perfume de quien no tiene miedo a destacar. De quien entiende que la feminidad puede ser dulce sin resultar predecible y sofisticada sin perder espontaneidad.

Toy 2 Yummy, por su parte, juega en una dirección diferente. Más luminosa, fresca y energética, se abre con una combinación vibrante de mandarina amarilla y bergamota italiana que aporta una sensación inmediata de optimismo. En el corazón aparecen notas florales de jazmín sambac y geranio, acompañadas por la chispa especiada de la pimienta Timut y la pimienta negra. El fondo, construido alrededor de rosa búlgara, vetiver de Haití y almizcles suaves, aporta profundidad sin perder frescura.
Es el perfume que huele a verano, a movimiento y a esa energía contagiosa de quien siempre parece estar viviendo algo emocionante.

Más allá de las fragancias, hay otro elemento imposible de ignorar: los frascos. Los icónicos ositos Toy se transforman en auténticas piezas de coleccionista gracias a una explosión cromática inspirada en caramelos, piruletas y dulces pop. Toy 2 Gummy apuesta por una mezcla vibrante de fucsias, amarillos y rojos, mientras que Toy 2 Yummy se mueve entre verdes, azules y destellos luminosos que evocan un universo casi fantástico.
Son perfumes que decoran tanto como perfuman. Objetos que convierten el tocador en un lugar más divertido y que recuerdan que el lujo también puede ser ligero, desenfadado y sorprendente.
Porque quizá esa sea la verdadera magia de Moschino: recordarnos que crecer no significa dejar de jugar. Y que, a veces, el mejor perfume del verano es el que consigue devolvernos, aunque sea por un instante, a la felicidad despreocupada de la infancia.
Ambas versiones ya están en el mercado español y el precio recomendado de venta al público es de 121 euros (el formato spray de 100 ml), de 95 euros (el spray de 50 ml) y de 64 euros (el spray de 30 ml)
*Imágenes: cortesía