¿Qué ocurre cuando llega la noche? El mundo cobra otra vida, otro sentido como nos ha compartido hoy desde Paris Fashion Week la directora creativa de Dior, Maria Grazia Chiuri. La nueva colección #DiorAW21 está llena de magia, de cuentos de hadas, de sueños que se hacen realidad, de bosques llenos de historias misteriosas que se cuentan de otra manera.

Un bosque encantado y un grupo de bailarines nos llevan de la mano hacia la mujer, la feminidad, los ancestros, la vida. Así daba inicio este show en la mítica Galería de los Espejos del Palacio de Versalles, un lugar en el que se cuenta la historia de Francia. Pero no solo eso, una ubicación profundamente unida a Monsieur Dior, y desde donde Maria Grazia ha querido contar un nuevo cuento de hadas, nuevas fábulas protofeministas en una intervención de la artista Silvia Giambrone convirtiendo este espacio en «La Galería de las Sombras», donde los espejos se vuelven opacos y reflejan nuevos mensajes, donde se recubren de espinas como símbolo del patriarcado y la percepción feminista. Del dolor, de la lucha que muchas mujeres siguen teniendo que enfrentar.

De nuevo Maria Grazia Chiuri apuesta por esas mujeres de hoy, por esas nuevas historias feministas y más en un día tan señalado en el mundo como es el 8 de marzo, Día de la Mujer. Mujeres que redefinen algunos de los personajes más destacados de los cuentos: soldaditos de plomo con abrigos de cachemira azul embellecidos con toques de rojo y blanco, caperucitas modernas con capuchas, flores como las de la Bella y la bestia, vestidos de noche para nuevas princesas…

Sobre la pasarela hemos visto siluetas en blanco y negro, abrigos acolchados, looks de colegiala con diademas en la cabeza. Imágenes retro de mujeres de otros tiempos, pañuelos y gafas, telas hechas con hilos dorados y plateados, y por supuesto no podía faltar la Bar jacket, en esta ocasión sublimada por el motivo icónico de Dior: Cannage.

 

Mujeres fuertes, que avanzan con paso firme, donde los accesorios ponen el toque definitivo a looks exquisitos, como los que siempre crea Maria Grazia Chiuri. Tules en las faldas, volúmenes en las estructuras, pequeñas mantillas en el cabello y redecillas que cubren la mirada llenándola de misterio, elementos propios de aquellas mujeres dramáticas de la Italia y la España de los 40, de los 50.

 

Mientras los bailarines nos recuerdan lo frágil que es la vida, cómo se va en un suspiro, cómo duelen muchas de la cosas que vivimos, que sentimos, que tenemos que enfrentar en la vida. Y las modelos sigue recorriendo esa nueva Galería de los Espejos con paso firme, decidido, vestidas con abrigos rojos, tartanes con motivos rosas, looks de fiesta monocromáticos, donde las gasas se mueven suavemente al ritmo femenino, degradados tie dye -uno de los nuevos estampados que Maria Grazia Chiuri trajo a la maison para convertirse en un nuevo símbolo-, animal print, flores, además de bordados ingleses y calcetines blancos, esos que usábamos cuando éramos niñas.

Y como todo cuento tiene un final, y en él aparece una cenicienta moderna, en rojo pasión y muchas capas de tul, que deja atrás un Palacio de Versalles para adentrarse de nuevo en un bosque lleno de historias por contar. Y mientras, dan las 12, ¿se termina el sueño? Al contrario, ya sabemos que los cuentos siempre termina bien: «Y fueron felices…«.

¿Quieres volver a ver la propuesta otoño-invierno de Maria Grazia Chiuri y Dior? Aquí puedes hacerlo.

*IMÁGENES: Cortesía de Dior

thoughts?