Moda
Desde hace varios año, el Festival de Coachella ya no es solo música, ahora también es una pasarela de tendencias y outfits que sirven de inspiración para la temporada de festivales que inicia. Pero la moda no solo se vive entre los asistentes, cada vez más los artistas elevan la moda sobre el escenario.
En esta edición Sabrina Carpenter cumplía su promesa de ser cabeza de cartel y regresó al festival por la puerta grande y un vestuario que se sale de la estética boho tan habitual en el desierto y se acerca más al burlesque. Hubo un tiempo en el que Coachella tenía un dress code no escrito: flecos, crochet, botas cowboy y ese aire despreocupado que parecía obligatorio, pero eso ha cambiado.
De la mano de Jonathan Anderson y Dior, la artista convirtió el escenario en una pasarela con custom looks que no solo rompen con la estética festivalera clásica, sino que la elevan a otro nivel: más pulido, más consciente, más cercano a una pasarela que a un prado californiano.

Dior en el desierto: cuando el lujo entra en el terreno festival
La aparición de Sabrina Carpenter en Coachella 2026 no ha sido solo una actuación, ha sido una declaración estética y lejos del exceso bohemio o del revival Y2K que suele dominar el festival, sus looks apostaban por una reinterpretación mucho más sofisticada del concepto festival, con siluetas trabajadas, tejidos ligeros pero estructurados, y ese equilibrio tan Dior entre lo delicado y lo contundente.
Sobre el escenario —y también fuera de él—, la artista ha construido una narrativa visual coherente, donde cada pieza parecía pensada para dialogar con la luz del desierto, el movimiento del cuerpo y la energía del directo: corsetería ligera, transparencias sutiles, detalles lenceros, microshorts combinados con piezas más estructurada, un fusión de sensualidad y fuerza.
Acto 1: aire retro
Para interpretar uno de sus grandes éxitos, ‘Manchild’, apostó por el rojo con un look rojo de chaquetón y minivestido de seda bordado con lentejuelas.
Acto 2: al estilo Cher
Las lentejuelas también fueron protagonistas de un minivestido dorado con mangas de gasa en color champán que bien podría haber salido del mítico Studio 54.

Acto 3: de inspiración lencera
Sabrina Carpenter llevó un top blanco bordado de Dior y una falda blanca con flecos bordados para interprerta ‘Bed Chem’ sobre el escenario.
Acto 4: burlesque sobre el escenario
Y para finalizar con uno sus grandes éxitos, ‘Espresso’, la artista eligió el conjunto más espectacular de la noche: un body-corsé negro de encaje y satén con una capa de encaje negro.
La elección de Sabrina Carpenter tampoco es casual. La artista representa a una generación que entiende la moda desde otro lugar: más híbrido, más libre, menos jerárquico. Una generación que mezcla lujo y fast fashion, escenario y street style, archivo y tendencia.

Y Dior, lejos de mantenerse al margen, ha decidido entrar en esa conversación.
*Imágenes: cortesía







