Moda
Con la llegada del verano aumentan las horas al aire libre, los viajes, la exposición solar y los cambios en las rutinas. Y, aunque solemos asociar esta época a una piel más bonita y bronceada, los especialistas advierten de que también es uno de los momentos del año en los que más se deteriora la calidad cutánea.
Deshidratación, pérdida de luminosidad, manchas, sensibilidad o envejecimiento prematuro son algunas de las consecuencias más habituales que se manifiestan tras las vacaciones. Sin embargo, según explica Vicente Calduch, farmacéutico y CEO de Calduch Especialidades, gran parte de estos problemas pueden prevenirse con unos cuidados adecuados.
«La mayoría de los daños que vemos en septiembre no se producen por un único día de exposición solar. Son el resultado de pequeñas agresiones acumuladas durante semanas: radiación ultravioleta, deshidratación, estrés oxidativo, falta de protección o alteraciones de la barrera cutánea», explica el experto.
Por ello, el farmacéutico comparte las cinco claves que considera fundamentales para mantener la piel equilibrada durante el verano y llegar al otoño con un rostro más sano, uniforme y luminoso durante esta estación.

La protección solar: el gesto más importante
Aunque pueda parecer una recomendación obvia, sigue siendo uno de los errores más frecuentes. Muchas personas utilizan protector solar únicamente cuando van a la playa o a la piscina, olvidando que la radiación ultravioleta también actúa durante paseos, terrazas, actividades deportivas o incluso en desplazamientos cotidianos.
«La exposición solar acumulativa es uno de los principales factores responsables del fotoenvejecimiento, la aparición de manchas y la degradación del colágeno. La protección solar debe formar parte de la rutina diaria durante todo el verano«, señala Vicente Calduch. Además, recuerda la importancia de reaplicar el fotoprotector cada dos horas cuando existe exposición directa y complementar su uso con sombreros, gafas de sol y medidas físicas de protección.
El verano multiplica el estrés oxidativo de la piel
La radiación solar, las altas temperaturas, la contaminación y otros factores ambientales incrementan la producción de radicales libres, moléculas inestables capaces de acelerar el envejecimiento celular. Por ello, durante los meses estivales la piel necesita un refuerzo antioxidante adicional. «La vitamina C continúa siendo uno de los activos más completos para proteger la piel frente al estrés oxidativo. Su acción ayuda a preservar la luminosidad, mejorar la uniformidad del tono y favorecer la síntesis de colágeno«, explica Calduch.
El experto destaca especialmente las nuevas generaciones de vitamina C estabilizada, capaces de mantener su eficacia durante más tiempo y ofrecer una mayor tolerancia incluso en pieles sensibles.

Serum Iluminador, un aceite concentrado de Vitamina C enriquecido con Vitamina E y Vitamina F, que aporta luminosidad, unifica el tono y ayuda a prevenir el envejecimiento de la piel gracias a su efecto antioxidante. Su precio es de 32 euros
La deshidratación es uno de los problemas más infravalorados del verano
El calor, la sudoración, el aire acondicionado, los viajes y los cambios ambientales favorecen una pérdida constante de agua tanto a nivel general como cutáneo. Sin embargo, muchas personas confunden una piel grasa con una piel correctamente hidratada. «La hidratación no depende únicamente de la cantidad de agua que bebemos. También es necesario mantener una barrera cutánea fuerte que evite la pérdida de agua transepidérmica«, explica el farmacéutico.
Por ello, recomienda incorporar ingredientes como escualano, ácidos grasos esenciales, vitamina F o aceites vegetales ricos en lípidos fisiológicos, capaces de reforzar la función barrera y mejorar la capacidad de la piel para retener hidratación.

Crema facial de textura ligera que ayuda a prevenir los signos de envejecimiento de la piel. Favorece la reducción de las arrugas y ayuda a proteger la piel gracias a sus propiedades antioxidantes y antipolución. Su precio es de 40 euros
Las manchas empiezan a gestarse mucho antes de que las veamos
Uno de los grandes mitos del verano es pensar que las manchas aparecen de forma repentina. La realidad es que la pigmentación comienza a activarse mucho antes de que sea visible en la superficie de la piel. «La radiación solar estimula progresivamente la producción de melanina. Cuando esta respuesta se mantiene durante semanas, pueden aparecer alteraciones pigmentarias que se manifiestan meses después«, explica Calduch.
Por ello, además de utilizar protección solar, recomienda incorporar activos antioxidantes y despigmentantes suaves que ayuden a mantener la piel equilibrada durante toda la temporada estival.
No es momento para experimentar con la piel
Cada verano aparecen nuevas tendencias cosméticas en redes sociales, tratamientos virales y rutinas extremadamente complejas. Sin embargo, Vicente Calduch apuesta por una filosofía mucho más sencilla: «La piel agradece la constancia mucho más que los cambios continuos. El verano no suele ser el mejor momento para introducir activos agresivos, realizar exfoliaciones intensivas o modificar completamente una rutina que ya funciona«, afirma.
El objetivo debe ser proteger, hidratar y mantener la estabilidad de la piel para que pueda adaptarse correctamente a las agresiones propias de esta época del año.
*Imágenes: Pexels y cortesía