Ayer fue lunes y no nos dolió tanto. Principalmente porque, debido a la cobertura de los Oscar, lo pasamos durmiendo fue un lunes feliz porque Leonardo DiCaprio ganó un Oscar, EL Oscar, el reconocimiento por parte de Hollywood que tantos años (y personajes) le ha costado conseguir.

© Getty Images
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¿Que quieres un selfie conmigo, Spielberg? Bueno, vale, POR QUÉ NO. © Getty Images
¿Que quieres un selfie conmigo, Spielberg? Bueno, vale, POR QUÉ NO. © Getty Images

Lo queremos desde el 97, desde que ni fue nominado por Titanic (y eso dolió mucho); y tras aquello lo hemos pedido para cada uno de sus papeles. ¿El último? Tras ver cómo se volvía loco en El lobo de Wall Street y, como no pudo ser (y él se encargó de poner cara de corderito degollado para darnos más pena) hicimos presión de la buena para que este año no se le escapara: el mundo se ha volcado, los memes se han multiplicado y su GIF bailando ha invadido cada minúsculo rincón de nuestro cerebro. En fin, qué os vamos a contar que no sepáis ya Nuestro corazón es débil y los pósters del actor a tamaño real de la SuperPop marcaron nuestras vidas. Pero lo consiguió: ayer, Leo levantó su estatuilla y, aunque tú pienses que sí, no solo le dedicó el premio al medioambiente. Nope: de ti, de mí, y de tu vecina la del quinto que ve Titanic un domingo cada dos meses, también se acordó. Durante la rueda de prensa en backstage, tras bajar del escenario, el actor contestó así a la pregunta de un periodista que quería saber si había sentido el apoyo de la gente:

«Es increíblemente surrealista, porque no puedes llegar a cada una de esas personas físicamente y conocerlos a todos. Lo escuchas en Internet, te lo dice la gente… Este año en particular me he sobrecogido con todo el apoyo. De verdad. De un montón de fans y de gente de la industria. Te deja un poco en shock, de hecho. ¿Qué puedo decir, aparte de que estoy tremendamente agradecido? Lo estoy».

No, venga, Leo, para, ¡para! Que al final nos haces llorar.

Leo Dicaprio llorando
Leo, nos vas a hacer llorar.

Tras los primeros minutos de emoción, DiCaprio, protagonista de la noche (su nombre fue el octavo hashtag más usado en Instagram), se aferró a su estatuilla y procuró no soltarla ni medio segundo. De hecho, solo lo hizo para dejar a los profesionales que grabaran su nombre (momento en el cual se mostró muy interesado en si la señora lo hacía todos los años, así como por los cuidados pertinentes para su nuevo bebé dorado), y para escribir por WhatsApp, claro, porque ya se sabe lo complicado que es contestar al personal cuando no se tienen disponibles los dos pulgares. Eso sí, a medida que avanzó la noche, una cosa llevó a la otra y terminó dejándoselo en un restaurante. Tuvieron que sacárselo corriendo para que no se fuera sin él… La emoción del momento, que tiene estas cosas.

Ah, qué noche la de aquel día, que dirían los Beatles, ¿verdad, Leo? Ganando un Oscar, arreglando el mundo y dándonos lecciones de amistad de la buena (AKA, #friendshipgoals) con Kate Winslet POR SUPUESTO. En serio: ayer fue un lunes maravilloso.

"¿Así que haces esto todos los años?" © Getty Images
«¿Así que haces esto todos los años?» © Getty Images

Y además, las fotos más bellas de la noche son las que se disparan en backstage:

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