Moda
Hay algo en septiembre que invita a volver a movernos. Quizá sea esa temperatura que por fin nos permite salir a correr sin sentir que estamos atravesando el desierto, los primeros fines de semana en los que apetece volver a la montaña o simplemente las ganas de recuperar todas aquellas rutinas deportivas que durante el verano sustituimos alegremente por largos baños, sobremesas infinitas y algún que otro aperitivo frente al mar.
El otoño tiene su propio calendario deportivo. Regresan las rutas en bicicleta, el running al aire libre, los domingos de senderismo y las escapadas a la montaña y, casi sin darnos cuenta, empezamos también a mirar cuándo caerá la primera nieve para organizar esa primera jornada de esquí.
Y si además perteneces a esa generación incapaz de vivir una aventura sin querer conservar al menos una parte de ella —o convertirla en un reel espectacular—, probablemente exista otro elemento que ya forme parte de tu equipamiento: una cámara de acción.
La última propuesta de DJI lleva esa idea un paso más allá. Osmo 360 II, segunda generación de su cámara 360°, acaba de llegar a España con un nuevo sensor HDR de una pulgada, vídeo panorámico en 8K/60 fps, mejoras para grabar de noche y un diseño pensado precisamente para esas situaciones en las que sujetar cuidadosamente una cámara es lo último que queremos hacer.
Porque quizá la mejor manera de grabar una aventura sea dejar de preocuparte tanto por hacia dónde está apuntando la cámara.
Rutas en bicicleta, escapadas a la montaña, primeros viajes de esquí o cualquier aventura que nos saque de casa: la nueva DJI Osmo 360 II llega a España con grabación 360° en 8K/60 fps, estabilización, Supernoche IA 2.0 y un diseño preparado para acompañarnos incluso bajo el agua o a -20 ºC. El gadget perfecto para dejar de elegir qué quieres grabar y empezar, simplemente, a disfrutar.
Tú disfruta de la ruta; ya elegirás el plano después
Esa es probablemente la gran magia de grabar en 360 grados. Cuando descendemos una montaña en bicicleta o esquiamos por una pista no queremos estar pensando si el paisaje ha quedado dentro del encuadre, si nuestra cara aparece cortada o si deberíamos girar la cámara cinco centímetros hacia la izquierda.
Osmo 360 II registra la escena desde todos los ángulos y permite trabajar posteriormente el encuadre. En la práctica, significa que podemos concentrarnos en pedalear, esquiar o explorar y decidir después qué perspectiva cuenta mejor aquel momento.
DJI ha incorporado además Seguimiento de Spotlight, una función capaz de mantener automáticamente un objetivo centrado en el encuadre independientemente de cómo gire la cámara, reduciendo la necesidad de reencuadrar posteriormente. La conexión NFC permite vincularla rápidamente con DJI Mimo para transferir el material o pasar directamente a editarlo.

Y para quienes crean contenido durante sus escapadas hay otra posibilidad especialmente divertida: utilizar el palo de selfie invisible para conseguir imágenes en las que parece que alguien nos está siguiendo con una cámara, aunque viajemos solos.
Una especie de cámara personal invisible que cabe en la mochila.
8K para esos paisajes que merecen algo más que un vídeo rápido con el móvil
Aquí entramos en la parte más tecnológica, aunque sus consecuencias son bastante fáciles de entender. Osmo 360 II incorpora un nuevo sensor HDR cuadrado de una pulgada que, según DJI, aprovecha un 25 % más de superficie que la generación anterior y alcanza un rango dinámico de 14,5 pasos. Sus píxeles de 2,4 μm y el procesador permiten grabar vídeo 360° en 8K a 60 fps, algo especialmente pensado para mantener detalle cuando la escena se mueve rápido.
Y movimiento es precisamente lo que sobra cuando hablamos de deportes. En una bajada en bicicleta cada piedra cambia nuestra trayectoria; esquiando, el paisaje pasa a toda velocidad; corriendo por un sendero, la cámara está sometida continuamente al movimiento de nuestro cuerpo. Aquí entran en juego tanto la resolución como la estabilización de la cámara, que DJI plantea precisamente para suavizar las imágenes incluso en terrenos complicados.

El resultado busca algo que cualquiera que haya intentado grabar una aventura conoce perfectamente: que el vídeo final transmita adrenalina, no mareo.
Y cuando se hace de noche, entra la inteligencia artificial
El otoño tiene muchas virtudes, pero también una realidad inevitable: los días empiezan a hacerse más cortos. Esa ruta que comenzamos con un sol precioso puede terminar con bastante menos luz de la esperada. Y ahí aparece una de las novedades más interesantes de Osmo 360 II: Supernoche IA 2.0.
DJI utiliza un nuevo algoritmo de reducción de ruido mediante inteligencia artificial para mejorar las imágenes capturadas en situaciones de poca iluminación y mantenerlas más claras y luminosas. Eso amplía bastante las posibilidades creativas de la cámara. Ya no hablamos únicamente de grabar una ruta a pleno sol. Podemos imaginar una salida al amanecer, los últimos kilómetros de bicicleta al caer la tarde, una escapada nocturna o ese momento después de esquiar en el que las luces empiezan a encenderse alrededor de la estación.

Porque nuestras aventuras no siempre suceden bajo una luz perfecta. Y precisamente por eso queremos que la cámara se adapte a ellas, no al revés.
Si eres de bicicleta, esta cámara tiene mucho que contar
Probablemente el ciclismo sea uno de los escenarios en los que mejor se entiende una cámara 360°. Podemos colocar Osmo 360 II en distintos puntos, dejar que la estabilización se ocupe de las irregularidades del terreno y después elegir la perspectiva más interesante. DJI permite además añadir en los vídeos una superposición del Panel de instrumentos deportivo, incorporando datos a las imágenes para conseguir un resultado mucho más inmersivo.
Y aquí es donde la cámara deja de ser simplemente una manera de recordar dónde estuvimos. Puede contar cómo se sintió estar allí. La velocidad, el camino, el paisaje que desaparece detrás de nosotros y nuestra propia reacción pueden convivir dentro de una misma captura. Algo especialmente atractivo tanto para quien crea contenido deportivo como para quien simplemente quiere volver de una escapada con algo bastante más emocionante que veinte fotografías prácticamente idénticas.

Y sí, ya estamos pensando en esquiar
Todavía queda otoño por delante, pero todos sabemos lo rápido que aparece esa primera escapada a la nieve en el calendario. Osmo 360 II está preparada para funcionar a temperaturas de hasta -20 ºC. En esquí, DJI ha añadido además la posibilidad de comenzar a grabar girando dos veces el palo de selfie, un gesto especialmente práctico cuando llevamos guantes y queremos empezar la grabación sin detenernos a manipular pequeños botones.
También puede combinarse con un palo extensible de fibra de carbono de 2,5 metros para conseguir perspectivas que recuerdan a una toma aérea, mientras el efecto de desenfoque de movimiento permite dar un acabado más cinematográfico a los descensos.
En otras disciplinas en las que necesitamos mantener las manos ocupadas sucede algo parecido. La cámara incorpora control por gestos y por voz, pensado para iniciar la grabación sin interrumpir completamente la acción. Pequeños detalles que tienen muchísimo más sentido en mitad de una montaña que cuando leemos una ficha técnica desde el sofá.
Una cámara preparada para llevarse algún golpe
Una cámara de aventura demasiado delicada tiene aproximadamente el mismo sentido que unas botas de montaña que no pueden mancharse. DJI ha introducido en esta generación lentes ultraduras reemplazables. Ambas cuentan con una película óptica destinada a aumentar su resistencia frente a arañazos y desgaste y, si una acaba dañándose, puede sustituirse sin tener que abandonar toda la cámara.
La Osmo 360 II pesa 183 gramos e integra 105 GB de almacenamiento, de modo que incluso olvidarnos de la tarjeta de memoria no tiene por qué arruinar necesariamente la escapada. Su batería ofrece, según las pruebas de DJI, hasta 100 minutos de grabación continua en 8K/30 fps y puede recuperar el 80 % de carga en 22 minutos. Una varilla de extensión de batería opcional permite prolongar el funcionamiento otros 180 minutos.
Y si nuestro deporte favorito continúa cuando termina la tierra firme, también está preparada para sumergirse hasta 10 metros sin carcasa o alcanzar los 50 metros utilizando el estuche impermeable invisible.

Una pequeña máquina para crear recuerdos enormes
Pero la parte más divertida empieza cuando dejamos de pensar únicamente en grabar. Osmo 360 II puede realizar fotografías HDR de 120 MP en 360°, crear timelapses panorámicos en 16K y jugar con cámara lenta panorámica de hasta 64× mediante interpolación de fotogramas con IA en DJI Studio. También incorpora Vortex 8K/120 fps y vídeo de 10 bits con D-Log M para quienes quieran llevar la edición bastante más lejos.
No necesitamos utilizar todas esas posibilidades cada fin de semana. Pero saber que están ahí convierte una misma cámara en algo que puede acompañarnos desde una sencilla caminata entre hojas de otoño hasta una escapada deportiva mucho más ambiciosa.
Y quizá esa sea la característica que más nos gusta de la tecnología destinada a viajar y practicar deporte: cuando deja de pedirnos atención y empieza a ayudarnos a prestar atención a lo que realmente está sucediendo.

Osmo 360 II ya está disponible en España. El Pack Estándar cuesta 589 euros, el Pack Esencial 659 euros y el Pack Aventura 739 euros, además de accesorios opcionales como lentes de repuesto, varilla de extensión de batería o abrazadera de alta resistencia.
*Imágenes: cortesía