Si las ondas rotas dominaron los últimos años con su estética effortless y ligeramente desgastada, 2026 marca un giro hacia el brillo pulido y la perfección técnica. Las glass waves (ondas efecto espejo) no sólo redefinen la textura, sino que elevan la conversación hacia un cabello visiblemente más sano, más cuidado y más luminoso.

Sandra Brune, estilista capilar y formadora expert de ghd, lo explica con claridad: “Las famosas glass wave o, en general, el efecto glass conocido como efecto espejo, no es más que el resultado de un cabello muy sano con la cutícula perfectamente sellada. Es justo este perfecto sellado de la cutícula el que hace que se refleje el brillo de forma extraordinaria. En el caso de un acabado de ondas ultra brillantes será clave contar con un cabello cuidado, hidratado y protegido, y utilizar herramientas con tecnología avanzada que protejan la fibra además de dar el resultado brillante que queremos. La diferencia con la tendencia de ondas rotas es justamente ese efecto ultra brillante. Las ondas rotas se caracterizaban por un acabado más mate, gastado, un efecto más natural”.

La diferencia es evidente a simple vista. Donde antes había textura mate y cierto aire deshecho, ahora encontramos una onda definida que refleja la luz con intensidad casi líquida. “El efecto más impactante lo notamos cuando la luz incide directamente en el cabello, y vemos como las ondas parecen cobrar vida y resplandeciendo al movimiento. Un acabado limpio y elegante, con el aspecto de cabello sano que tanto está de tendencia”, sostiene Brune. Más que una tendencia puntual, las glass waves responden a una nueva aspiración estética: el lujo silencioso trasladado al cabello. Menos artificio, más calidad de fibra.

CÓMO CONSEGUIR LAS ‘GLASS WAVES’ PERFECTAS

En cuanto a su versatilidad, no se trata de un acabado reservado a unas pocas. “Hay cabellos que cuentan con una genética favorable a tener más brillo, pero en cabellos más mates o porosos también es un efecto que se puede conseguir con la aplicación de productos adecuados y el uso de las herramientas correctas”.

La clave, por tanto, está en la preparación y en la tecnología. Según la formadora expert de ghd, “para conseguir el efecto glass wave necesitamos un cabello bien preparado e hidratado previamente”. La experta recomienda la gama de tratamientos sin aclarado ghd Rehab, que además de nutrición o densidad, aporta protección térmica hasta 230ºC. Además, con la aplicación de ghd Sleek Talker, conseguiremos que esos cabellos que naturalmente no tienden a tener brillo se vuelvan flexibles y brillantes.

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A partir de ahí, la personalización del look se convierte en el siguiente paso clave. Porque no todas las glass waves son iguales: pueden ser amplias y envolventes o más definidas y estructuradas, siempre bajo la misma premisa de brillo impecable y movimiento controlado.

En este sentido, Sandra Brune detalla cómo adaptar la técnica al resultado deseado: “Ya solo nos quedará decidir el tipo de onda que queremos conseguir y buscar la herramienta de la tecnología ghd Chronos que más nos conviene”. La elección de la herramienta determinará el carácter final del peinado, desde una onda amplia de inspiración Old Hollywood hasta una versión más pulida y contemporánea. “Podrás elegir entre la styler ghd Chronos en tamaño mediano o Max en tamaño más ancho, o entre los cuatro moldes diferentes de la gama de rizadores y tenacillas ghd Chronos Curve”, afirma.