Moda
Dentro del marco de OMODA Madrid es Moda, Modesto Lomba celebró cuatro décadas del nacimiento de Devota & Lomba con un desfile en el Patio Nouvel del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. La firma vuelve la mirada hacia su propio lenguaje para reinterpretarlo desde la experiencia, la memoria y el oficio.
En la colección 80, los vestidos parecen replegarse sobre sí mismos en un ejercicio reflexivo, como si pensaran en su propia construcción. Los pliegues generan un volumen contenido: formas que se expanden con naturalidad para volver a ceñirse en volantes y tablas, en un juego continuo entre estructura y movimiento.


Las piezas incorporan calados realizados por artesanas de Ingenio, Gran Canaria, recuperando técnicas históricas de deshilado y reconstrucción de formas sobre el lino. Una artesanía que introduce en la colección el valor de lo hecho a mano, del tiempo y de la precisión.
Las flores evocan esos jardines salvajes que encontramos casualmente en la naturaleza. Nadie los compone y, sin embargo, están cargados de belleza. En ellos existe un diseño inteligente que no necesita de una mano que lo ordene.


El resultado propone un camino divergente. Mientras la ciencia se multiplica y la tecnología avanza hacia el transhumanismo, Modesto Lomba pone la mirada en lo esencial: en la excelencia de un detalle, en la precisión de la construcción de una prenda y en ese efecto único e irrepetible que atraviesa toda la colección.

*Imágenes: cortesía OMODA Madrid es Moda