Moda
Hay imágenes que necesitan apenas unos segundos para devolvernos a una época. Christina Aguilera con el pelo rubio platino, labios intensos, mirada dramática y una estética de showgirl llevada deliberadamente al exceso es una de ellas.
Era 2001 y Lady Marmalade, interpretada por Christina Aguilera, Pink, Mýa y Lil’ Kim para la banda sonora de Moulin Rouge!, no solo terminó convirtiéndose en uno de los grandes fenómenos musicales del comienzo del milenio. Su videoclip dejó también una de esas imágenes de belleza que ayudan a definir una época: corsés, pestañas imposibles, sombras intensas, piel luminosa, labios protagonistas y una teatralidad que hoy reconocemos instantáneamente como parte del imaginario Y2K.
Veinticinco años después, Xtina vuelve a ser una showgirl. Y la responsable de llevarla de nuevo a ese universo no podía tener más sentido: Charlotte Tilbury, maquilladora obsesionada desde siempre con el glamour del viejo Hollywood y creadora de una marca construida alrededor de una idea muy concreta, la de utilizar el maquillaje no solo para transformar nuestro aspecto, sino también la manera en la que nos sentimos.
Christina Aguilera se convierte en la gran protagonista de Holiday 2026 de Charlotte Tilbury Beauty, una campaña que recupera la energía de Lady Marmalade y la traslada a un escenario bautizado como Hollywood Holiday Wonderland, un espectáculo inspirado en el burlesque donde música, maquillaje y nostalgia se encuentran para celebrar una Navidad bastante alejada del minimalismo.

Y, sinceramente, después de tantos años intentando que pareciera que apenas llevábamos maquillaje, resulta bastante apetecible.
Plumas, brillo, labios de impacto y espíritu de showgirl. Charlotte Tilbury elige a Christina Aguilera como protagonista de su campaña Holiday 2026 y recupera uno de los momentos beauty más inolvidables de los 2000 para recordarnos algo que quizá habíamos olvidado después de años de minimalismo: maquillarse también puede ser puro espectáculo.
25 años después, Xtina vuelve al mood ‘Lady Marmalade’
La elección de Christina no es casual. Pocas artistas han utilizado la belleza como herramienta de transformación de una manera tan evidente durante las últimas décadas. Su carrera podría contarse prácticamente a través de sus looks.
Está aquella jovencísima Christina del final de los noventa y primeros 2000, con melena rubia y maquillaje brillante. Está la explosión estética de Lady Marmalade. Llegaría después la provocación de la era Stripped, con sus mechones negros, piel bronceada y una imagen que rompía deliberadamente con la perfección de estrella pop que la había precedido. Y más tarde aparecería aquella versión sofisticada de inspiración Old Hollywood, con ondas platino, eyeliner y labios rojos.
Christina Aguilera nunca ha entendido el maquillaje únicamente como algo destinado a embellecer. Lo ha utilizado para construir personajes, marcar etapas y contar quién quería ser en cada momento. Precisamente esa capacidad de reinventarse es la que Charlotte Tilbury coloca ahora en el centro de su campaña.
“Christina es el icono, la voz, la showgirl”, explica la maquilladora, que destaca su capacidad para desafiar límites, apropiarse de su individualidad y utilizar belleza, música e interpretación como instrumentos de transformación y confianza. Hay, además, una conexión estética evidente entre ambas: el universo teatral de Aguilera y la fascinación de Charlotte por el glamour del viejo Hollywood parecían destinados a encontrarse.

Bienvenidas al Hollywood Holiday Wonderland
Para Holiday 2026, Charlotte abandona cualquier idea de Navidad discreta y construye un escenario de fantasía en el que encontramos burlesque, espectáculo, energía de showgirl y glamour cinematográfico.
Christina ocupa el centro del escenario y, junto a Charlotte, vuelve incluso a bailar al ritmo de Lady Marmalade, estableciendo un puente directo entre aquel momento de 2001 y la mujer que es hoy. La nostalgia está ahí, evidentemente, pero resulta interesante que la campaña no pretenda simplemente reproducir el pasado.
Christina lo explica precisamente así: revisitar Lady Marmalade 25 años después hizo especialmente emotiva la colaboración, pero todos aquellos códigos han sido reinterpretados dentro del universo de Charlotte Tilbury.
“Hay tanta nostalgia en la campaña”, reconoce la cantante, que define el rodaje como un encuentro lleno de energía que terminó sintiéndose como “un divertido día de chicas”.
Y quizá ahí esté una de las razones por las que funciona especialmente bien. No estamos viendo a una artista intentando convertirse de nuevo en la joven que fue hace 25 años. Estamos viendo a Christina Aguilera apropiarse de uno de sus momentos más icónicos desde el presente.

Lápiz Lip Cheatpillow Talk (28,50 euros) + Matte Revolution en Pillow Talk (38 euros), en la web de Charlotte Tilbury España.
El regreso del maquillaje que quiere ser visto
Pero esta campaña llega además en un momento especialmente interesante para la belleza. Durante años hemos vivido bajo el dominio del maquillaje invisible. Clean girl, piel desnuda, labios ligeramente brillantes, colorete transparente, cejas peinadas y esa paradoja estética de utilizar varios productos para conseguir que pareciera que no llevábamos ninguno.
Y todo aquello sigue teniendo su lugar. Pero también estamos empezando a recuperar algo que habíamos dejado un poco olvidado por el camino: el placer de maquillarnos simplemente porque nos apetece.
No para corregir, no necesariamente para parecer más naturales, ni siquiera para seguir unas reglas: para jugar. Charlotte y Christina representan exactamente la otra cara de la moneda: pestañas que se ven, labios que ocupan el centro del rostro, luminosidad, dramatismo y productos concebidos para transformar un look.
Es el regreso de una belleza que no pide disculpas por ser evidente, y quizá por eso revisitar ahora la estética de Lady Marmalade resulte especialmente oportuno. Aquel videoclip pertenecía a una época en la que el maquillaje pop no tenía miedo al exceso. Más era más, y cada elemento formaba parte de la construcción del personaje.

La artista y uno de los betseller de la marca: Pillow Talk Beauty Soulmates Palette Flawless Pink (53 euros en la web de Charlotte Tilbury España).
“La interpretación y la transformación siempre han sido una parte muy importante de quién soy como artista”, explica Aguilera, que asegura haber utilizado los productos de Charlotte Tilbury durante años y conecta especialmente con la idea de que la belleza pueda ayudarnos a sentirnos más seguras y apropiarnos de quiénes somos.
el objeto de deseo de la colección holiday
Como dice la propia Charlotte Tilbury, «Darling, esta es tu colección de ojos navideña en una paleta, ¡es como un estilista personal para tus ojos! ¡12 tonos, looks infinitos! ¡Hay un look de ojos para cada ocasión, perfecto para acompañarte de la oficina a la pista de baile durante estas fiestas! Prepárate, darling… ¡Luces, cámara, magia!»
Inspirada en los trucos de luz del Viejo Hollywood, la paleta de sombras de ojos en edició limitada Hollywood Flawless Light Tricks Eye Palette cuenta con seis tonos mate Sculpt (marrón bronceado cálido, marrón chocolate intenso, azul carbón de medianoche, hueso claro, marrón neutro claro, marrón neutro medio) y seis tonos Pop (destello rosa cálido con reflejos plateados, bronce envejecido, azul metálico, champán claro con reflejos plateados, champán cálido con reflejos blancos y rosas, caqui con reflejos dorados) para crear ojos más grandes, brillantes y cautivadores con un aura de ensueño a la luz de las velas.

Su precio es de 68 euros y ya está disponible en la web de Charlotte Tilbury España.
*Imágenes: cortesía