Moda
No solo hizo historia como primer artista 100% latino en encabezar el espectáculo del Medio Tiempo del Super Bowl LX, sino que también catapultó un mensaje cultural a través de la moda. Durante su actuación el 8 de febrero de 2026 en el Levi’s Stadium de Santa Clara (California), Bad Bunny eligió un look custom de Zara que se convirtió en uno de los momentos de estilo más comentados de la noche —y quizás de toda la moda deportiva de la temporada.
Minimalista, monocromático y lleno de significado
El atuendo de Bad Bunny fue un total look en tono crema, una decisión estética que rompió con la norma de que las estrellas del Super Bowl solo visten alta costura o piezas únicas de maisons de lujo. En su caso, el outfit consistió en:
Pantalones anchos y jersey de fútbol americano con hombreras, personalizado con su apellido “Ocasio” y el número “64” en la espalda —un detalle que ha generado interpretación cultural entre fans y analistas.
Camisa de cuello, corbata y accesorios tonales, manteniendo un estilo uniforme y elegante dentro de lo deportivo.
Zapatillas adidas BadBo 1.0, su propia colaboración con la marca deportiva, que completó el conjunto con una vibra urbana y contemporánea.
Accesorios de lujo como un reloj Audemars Piguet de 18 quilates, que equilibró el look accesible con un guiño sofisticado.

Este gesto de estilo —simple en apariencia, estratégico en significado— capturó la atención global e hizo que Zara, una marca mainstream, se convirtiera en protagonista de una pasarela global en vivo para más de 100 millones de espectadores.
¿Por qué este look fue tan relevante?
La elección de Bad Bunny no fue solo una decisión estética, sino una declaración cultural y estratégica:
Moda accesible como narrativa
Optar por Zara cuando históricamente el Super Bowl ha sido escenario de piezas de lujo (Gilbert, Versace, Balenciaga y otras grandes maisons) redefine la idea de moda en eventos globales. Representa cercanía, inclusividad y autenticidad para audiencias que rara vez se ven reflejadas en esos escaparates.
Un look con mensaje social
La camiseta con “Ocasio” y el número “64” fue interpretada como un guiño simbólico a su familia, su identidad puertorriqueña y, más ampliamente, a la comunidad latina en Estados Unidos, elevando el atuendo de mera moda a lenguaje cultural dentro de un evento masivo.
Moda como puente cultural
Este momento consolidó una tendencia que va más allá del estilo: la moda accesible (y local) puede hablar tan fuerte como el lujo internacional. Zara pasó de ser fast fashion a protagonista de un acto cultural y de unidad global gracias a la plataforma más vista del año.

Estilo monocromático: tendencia 2026
El all-cream look de Bad Bunny encaja con una tendencia que está dominando las pasarelas y la moda urbana: monocromía suave y minimalismo tonal. Este tipo de estilismo:
- Da cohesión visual a piezas heterogéneas (deportivo + formal),
- Funciona igual de bien en street style que en escenarios globales,
- Reforza el impacto de pequeños detalles (como apellidos, números o logos).
El uso de un solo tono también actúa como un lienzo que pone en primer plano la identidad personal y la narrativa del performer —algo que Bad Bunny ha sabido gestionar de forma magistral.

De la pasarela a la cultura popular
Este look no solo fue tendencia en redes y medios: se viralizó en minutos. Analistas de moda y cultura coinciden en que momentos como este aceleran la legitimación de marcas accesibles como Zara dentro de circuitos de moda que antes pertenecían casi exclusivamente al lujo.
En un mundo donde las audiencias más jóvenes demandan autenticidad y representación, Bad Bunny consiguió que su look fuera más que moda: fue un gesto de identidad, comunidad y puente cultural.

*Imágenes: Getty Images